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Gente corriente

Isa Soler: «Hay que escuchar al cuerpo, no solo razonar»

Psicoterapeuta experta en las dificultades del que llega de otro país, como fue su caso. Sobre ello prepara un estudio

Carme Escales

La psicóloga Isa Soler, especialista en atender a personas que llegan de otro país, en El Manou.

La psicóloga Isa Soler, especialista en atender a personas que llegan de otro país, en El Manou. / JULIO CARBO

Con 10 años, Isa Soler (La Habana, 1959) dejó su Cuba natal. Sus padres querían instalarse en España, pero solo lo pudo hacer el padre, que tenía familia aquí. Ella y su madre fueron a Chicago y tiempo después el padre se reunió con ellas. La pequeña Isa, hija única, escuchó dos cosas que aún hoy recuerda que la marcaron. Al salir de Cuba su madre le dijo: «Tú eres de aquí, pero ahora nos vamos». Y sus tíos le dijeron: «Debes ser fuerte y cuidar de tu madre». Pese a irse voluntariamente, el duelo de lo que se deja atrás pesa.

¿Recuerda bien o mal su primera partida?

De niña aceptas todo, no decides, más bien lo vives como una aventura. Llegar a Chicago el 10 de noviembre de 1970 y ver la nieve por primera vez me iluminó la oportunidad de vivir nuevas experiencias. Recuerdo que en Cuba había mucha propaganda contra Estados Unidos por la guerra de Vietnam y en Chicago veías esa misma propaganda contra los vietnamitas. La migración tiene ese beneficio, te abre la mente y te hace ver las cosas desde diferentes prismas.

Según se migre voluntariamente o no.

Sí, quien lo hace porque quiere llega con ganas de comenzar algo nuevo, de establecerse y crear una nueva identidad. La migración involuntaria es difícil, crea traumas, duelos bastante largos. Con separación de familias, más. La evolución hasta llegar a ser alguien que se sienta en casa tarda más. Yo siempre me he sentido como un árbol, con poda y trasplante. Abandonas cosas y te reinventas en un nuevo contexto. Yo no he vivido nunca más de siete años en un mismo lugar.

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¿Por qué se ha movido tanto?

Imagino que aprender el desapego tan temprano me hizo valorar lo que ganas al llegar a otro. He vivido en Miami, Florida, San Francisco, donde tuve a mis dos hijos, en siete ciudades, y luego Barcelona, aquí llegué hace 13 meses. Llevamos un código interno que nos hace reproducir la misma dinámica allí donde vamos, pero la falta de raíces te lleva a buscar más tu identidad,

Es donde incide como terapeuta, ayuda a "encontrar el equilibrio en nuevos caminos", como dice su presentación profesional (www.expattherapybarcelona.com).

Sí. Vi que culturalmente me iba a ser más fácil trabajar con expatriados porque todos compartimos condiciones que yo vivo y hacerlo en inglés también es una ventaja. Trabajo el valor de la persona, identidad, y adaptación para hacer tu hueco aquí. Somos un centenar de terapeutas expatriados en Barcelona, y quiero recogerlos problemas más comunes que vemos.

¿De dónde son sus clientes?

De Estados Unidos, Holanda, Australia, y de muchos otros lugares. Muchos 'expats' vienen por su pareja, que es de aquí o que llega con un trabajo. Pero vengas o no por ti, tienes que dejar ciertos reconocimientos, la identificación que ya tenías, hacer un 'peeling away', desprenderte de la protección que tenías en un contexto conocido.

Se formó en Psicología y Sociología.

De adolescente ya sentí curiosidad por los asuntos emocionales, lo que nos hace seguir o nos hiere. A los 19 años empecé a practicar yoga, meditación, acupuntura y técnicas ayurvédicas que llegaban del Este. Me interesaba la física cuántica, cómo la política y la cultura guían y canalizan, y cómo el ser humano responde, con el conocimiento holístico, sensorial y cognitivo.

Las sensaciones que el cuerpo memoriza.

Exacto, lo más interno que no controlamos, aparentemente, la sabiduría del cuerpo. Si no integramos la memoria y sensaciones del cuerpo, no vamos muy lejos. Hay que escuchar al cuerpo, no solo razonar.

De Estados Unidos llega lo más innovador en terapias.

Es un país sin las raíces que tiene Europa, muchos necesitan abrir ese espacio para averiguar quién son. Aquí la familia te informa continuamente sobre quién eres. En Estados Unidos se investiga e innova en abordajes terapéuticos que integran cuerpo y mente, como el EMDR, para desprogramar traumas con movimiento ocular, o terapias sensoriales o psicosomáticas, el cuerpo tiene más memoria que la mente, y memoria muy útil para conocernos mucho mejor.

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