Ir a contenido

Gente Corriente

Joan Díez: "Los pueblos pequeños también merecen cultura"

Comparte sus viajes con la gente de los pueblos más pequeños de Catalunya a través de fotografías en 3D

Carme Escales

Joan Díez observa una cámara de juguete en la sede del grupo fotográfico El Gra, de Rubí.

Joan Díez observa una cámara de juguete en la sede del grupo fotográfico El Gra, de Rubí. / JORDI COTRINA

Durante 50 años, Joan Díez (Arenys de Mar, 1951) estuvo haciendo el mismo recorrido diario, desde Rubí –donde vive desde que tenía cinco años–hasta la plaza de Catalunya, y a pie hasta la agencia de seguros donde trabajaba de administrativo. Su padre era agente de la misma compañía donde él con 14 años empezó a hacer recados como ir a por cafés. Medio siglo en el mismo empleo hizo de las vacaciones su gran motivación. Viajar ha sido una vida paralela para este miembro del Grup Fotogràfic ‘El Gra’ de Rubí. Ahora lleva sus fotos en 3D a pequeños pueblos.

Mientras unos aspiran a exhibir sus trabajos en grandes ciudades, usted en cambio.

Escuché un día una entrevista en la radio a una chica que, después de haber vivido siempre en Barcelona, se fue a vivir a un pueblecito. Le preguntaron si añoraba algo de la ciudad y dijo ‘sí, la oferta cultural’. Aquel día yo pensé: ¿Por qué no les enseño mis fotos a la gente de esos pueblos más pequeños?

¿Cómo se organizó?

Empecé a buscar los de Catalunya y a hacerme una lista. Incluso fui al Ayuntamiento de Barcelona a preguntar y dimos con la asociación Micropobles, 140 pueblos de menos de 500 habitantes.

¿Contactó con la asociación?

Me fui a ver a su presidenta, que es la alcaldesa de Vallfogona de Ripollès –Maria Carme Freixa– y le enseñé fotos en tres dimensiones de la etnia Rapa Nui, en la isla de Pascua. Le dije que me gustaría exponer mis fotos de viajes en los micropueblos, porque sus habitantes también merecen la oportunidad de contar con actividades culturales. Como yo lo hago altruistamente, quiero compartir mis fotografías con la gente que está más lejos de las salas habituales.

¿Qué fue antes la fotografía o los viajes?

Viajar. Con 18 años fui con un amigo a Paris, en autoestop. Llevábamos la dirección de un colegio donde nos habían dicho que dormiríamos por poco dinero. Al llegar a Paris nos fascinó tanto que paseando todo el día nos olvidamos de buscar el colegio, se nos hizo de noche y dormimos bajo un puente, y muy bien. Al día siguiente volvimos a recorrer la ciudad y regresamos al puente, pero vino la policía. Les dijimos que habíamos llegado tarde desde Barcelona y nos dijeron que al día siguiente buscáramos el colegio. Fuimos a la dirección que teníamos y no había más que un solar, habían derruido el colegio. Y unos turistas nos indicaron un albergue bien de precio.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

¿Y la fotografía cómo llegó a su vida?

Algunos de mis amigos estaban en el Grup Fotogràfic de Rubí y un día fui a chafardear. Me apunté porque me motivaron los concursos que organizan y la piña que se hace. A mí me gusta sobre todo el retrato, en mis viajes soy más de gente que de monumentos.

Las fotos que expone ahora son en 3D.

Sí. Vi un libro de la obra de Gaudí en 3D y me encantó. Me compré la cámara y recorrí 13 países de Latinoamérica en 10 meses. Hice 40.000 fotos (20.000 dobles). En agosto expongo las de la isla de Pascua (11-12 en Vilanova de Prades; 14 al 16 en Senan y 25 y 26 en Vallfogona de Ripollès). En octubre mostraré la Patagonia en 3D en la Fabra i Coats y en noviembre en el Festival de Cinema de Muntanya de Torelló (16 al 25).

¿Sería capaz de viajar sin cámara ahora?

No creo, si lo hiciera, creo que me arrepentiría. De muchas otras cosas sí he aprendido a prescindir. Hace mucho que no facturo equipaje, me llevo lo imprescindible, y normalmente viajo solo.

¿Qué ventajas tiene?

Me veo obligado a hablar más con la gente, hago lo que quiero y cuando quiero y no me enfado con nadie.

¿Cuál es su próximo viaje?

Ahora descubro los micropueblos y me encanta porque te hacen sentir como un vecino más. Como gran viaje pienso en Nueva Zelanda, en otoño del 2019, aunque ya empiezo a tener una edad y cada vez siento más que lo mejor de un viaje es volver a casa, donde tu silla y tu sofá te esperan.

0 Comentarios
cargando