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Ba Yaya Darboe: "Fue un momento de felicidad para todos en la patera, para todos"

Gambiano, salió con 15 años de su país, atravesó media África, cruzo el Mediterráneo y hoy es ayudante de cocina en un restaurante del Delta del Ebro

Ba Yaya Darboe: "Fue un momento de felicidad para todos en la patera, para todos"

JOAN REVILLAS

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Mauricio Bernal

A día de hoy Ba Yaya Darboe vive en Sant Carles de la Ràpita y trabaja como ayudante de cocina en el restaurante del Hotel l'Algadir, en Poblenou del Delta, pero hace un año se encontraba en Libia, pagando con trabajo el viaje a través del desierto, y hace dos años estaba en Mali, cargando y descargando camiones, durmiendo en garajes, ahorrando para pagarse el viaje hasta Níger, y hace tres estaba en Gambia, en su pueblo, preguntándose si no debería hacer como todos sus amigos y emprender el viaje a Europa. Esta es la historia de Ba Yaya, pero también es la historia de todos los que han escapado de la pobreza africana en busca de un futuro mejor.

-Cuénteme, ¿qué edad tenía?

-Tenía 15 años.

-Quince años... Y no le daba, no sé: ¿miedo?

-¿Miedo? No, miedo, no. Muchas veces en el camino pensé en regresar, porque es muy duro, es un viaje muy duro, pero... ¿Miedo? ¿Por qué iba a tener miedo?

-Era muy joven. Es muy joven. ¿Qué dijeron sus padres?

-Mi padre ya había muerto, y a mi madre no le dije nada. No me habría dejado, ella sabe cuánta gente muere en el Mediterráneo. Un día llené una mochila con agua, ropa y galletas y simplemente me marché.

-¿Solo?

-Claro, solo.

-¿Tenía un plan?

-Sabía que sería un viaje largo y que me lo pagaría trabajando en los países por donde cruzara. Ese era el plan.

-¿Qué países cruzó?

-Senegal, Mali, Burkina Faso, Níger, Libia… Luego el Mediterráneo y luego Italia.

-¿A pie? ¿En autobús? ¿Cómo se movía?

-A Mali llegué en bus. Hasta ahí no hay problema. Los problemas empezaron en Burkina Faso, donde la policía para los autobuses y se quedan con el dinero de los inmigrantes. Si tienes dinero, te dejan pasar. Quizá te retienen uno o dos días, pero si tienes dinero, te dejan ir. A Níger acabé entrando en moto. Es la mejor manera de entrar. Le pagas a alguien y te mete en su moto.

-¿Y en Níger?

-El problema de Níger es que allí no hay nada que hacer. No hay trabajo para nadie. Crucé el desierto hasta Libia en un 4X4, pero tuve que trabajar seis meses en Libia para pagar el viaje.

-¿Trabajar en qué?

-De paleta. Muy duro. Salvo en Ramadán, que te lo ponen fácil, fue un trabajo muy duro. Además, te quitan el móvil, te quitan todo.

-A estas alturas supongo que ya había llamado a su madre.

-Sí, claro. Pero ella ya no podía hacer nada. Sabía que no iba a volver, así que lo único que me dijo es que tuviera mucho cuidado.

-Me pregunto: usted está en Libia, en un país extraño, no conoce a nadie… ¿Cómo sabe quién lo puede cruzar en patera?

-Es muy fácil. Libia es un país de árabes, de modo que si ves un negro sabes que está cruzando, así que le preguntas.

-Cruzar el Mediterráneo: ¿cómo fue?

-Embarcamos en Sabratah. Éramos 128 en la patera, que tenía un motor que daba problemas. No daba confianza. Uno sabe que normalmente a las tres horas te coge la policía de Europa, pero por culpa de ese motor estuvimos más de siete horas hasta que el fin aparecieron.

-¿Fue un momento de triunfo? Sintió que lo había conseguido, supongo.

-Fue un momento de felicidad para todos en la patera. Para todos.

-Lo llevaron a Italia. ¿Cómo acabó en España?

-Porque yo desde el principio quería venir aquí. Me llevaron a un centro de menores en Milán, pero me escapé dos veces para coger el tren a Barcelona. Las dos veces me detuvieron en Niza y me hicieron volver. La tercera vez tuve que pagar para poder pasar.

-Me contaron que aquí también fue a dar a un centro de menores. Que luego entró en un programa de formación. Y que estudió cocina.

-Sí. Me preguntaron qué quería hacer y me dijeron que había un curso de cocina. Y yo dije: pues cocina.

-Cuénteme, ¿cuál es su especialidad?

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-Pues mire, hay un postre que es un bizcocho…

(La formación que recibe Ba Yaya Darboe es organizada por el programa Incorpora de la Obra Social 'La Caixa', la Fundació Gentis y la Escuela de Cocina de Villa Retiro)

* Fe de errores

A día de hoy Ba Yaya Darboe vive en Sant Carles de la Ràpita y trabaja como ayudante de cocina en el restaurante del Hotel l'Algadir, en Poblenou del Delta, pero hace un año se encontraba en Libia, pagando con trabajo el viaje a través del desierto, y hace dos años estaba en Mali, cargando y descargando camiones, durmiendo en garajes, ahorrando para pagarse el viaje hasta Níger, y hace tres estaba en Gambia, en su pueblo, preguntándose si no debería hacer como todos sus amigos y emprender el viaje a Europa. Esta es la historia de Ba Yaya, pero también es la historia de todos los que han escapado de la pobreza africana en busca de un futuro mejor. -Cuénteme, ¿qué edad tenía? -Tenía 15 años. -Quince años... ¿No le daba miedo? -¿Miedo? No, miedo, no. Muchas veces en el camino pensé en regresar, porque es muy duro, es un viaje muy duro, pero... ¿Miedo? ¿Por qué iba a tener miedo? -Era muy joven. Es muy joven. ¿Qué dijeron sus padres? -Mi padre ya había muerto, y a mi madre no le dije nada. No me habría dejado, ella sabe cuánta gente muere en el Mediterráneo. Un día llené una mochila con agua, ropa y galletas y simplemente me marché. -¿Tenía un plan? -Sabía que sería un viaje largo y que me lo pagaría trabajando en los países por donde cruzara. Ese era el plan. -¿Qué países cruzó? -Senegal, Mali, Burkina Faso, Níger, Libia... Luego el Mediterráneo y luego Italia. -¿A pie? ¿En autobús? ¿Cómo se movía? -A Mali llegué en bus. Hasta ahí no hay problema. Los problemas empezaron en Burkina Faso, donde la policía para los autobuses y se quedan con el dinero de los inmigrantes. Si tienes dinero, te dejan pasar. Quizá te retienen uno o dos días, pero si tienes dinero, te dejan ir. A Níger acabé entrando en moto. Es la mejor manera de entrar. -¿Y en Níger? -El problema de Níger es que allí no hay trabajo. Para nadie. Crucé el desierto hasta Libia en un 4X4, pero tuve que trabajar seis meses en Libia para pagar el viaje. -¿Trabajar en qué? -De paleta. Muy duro. Salvo en Ramadán, fue un trabajo muy duro. Además, te quitan el móvil, te quitan todo. -Cruzar el Mediterráneo: ¿cómo fue? -Embarcamos en Sabratah. Éramos 128 en la patera, que tenía un motor que daba problemas. Uno sabe que normalmente a las tres horas te coge la policía de Europa, pero por culpa de ese motor estuvimos más de siete horas hasta que el fin aparecieron. -¿Fue un momento de triunfo? Sintió que lo había conseguido, supongo. -Fue un momento de felicidad para todos en la patera. Para todos. -Lo llevaron a Italia. ¿Cómo acabó aquí? -Porque yo desde el principio quería venir aquí. Me llevaron a un centro de menores en Milán, pero me escapé dos veces para coger el tren a Barcelona. Las dos veces me detuvieron en Niza y me hicieron volver. La tercera vez tuve que pagar para poder pasar. -Me contaron que aquí también fue a dar a un centro de menores. Que luego entró en un programa de formación. -Sí. Me preguntaron qué quería hacer y me dijeron que había un curso de cocina. Y yo dije: pues cocina. -Cuénteme, ¿cuál es su especialidad? -Pues mire, hay un bizcocho que... (La formación que recibe Ba Yaya Darboe es organizada por el programa Incorpora de la Obra Social 'La Caixa', la Fundació Gentis y la Escuela de Cocina de Villa Retiro)