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A pie de calle

Youtube ya es la nueva TV

La plataforma endurece las condiciones por asumir una enorme responsabilidad en relación a los contenidos que aloja

Joan Miquel Piqué

Página de Youtube vista en un ordenador personal.

Página de Youtube vista en un ordenador personal. / Ap / Richard Vogel

Llegamos al año 29 d.i. (después de internet), si tomamos como año cero aquel lejano 1990 en el cual un grupo de físicos encabezados por Tim Berners-Lee creó en el CERN de Ginebra el lenguaje HTML y construyó el primer cliente web, llamado WorldWideWeb (www). Han pasado menos de tres décadas, pero nuestra vida se ha transformado radicalmente. Entonces, solo los más ricos podían estar conectados; hoy, solo los más ricos pueden permitirse no estarlo. Una revolución que nos ha llevado de la Barcelona de las Juegos Olímpicos a la Barcelona del Mobile.

Mientras tanto, en Facebook andan bastante preocupados. Un extenso artículo en la revista 'Wired' cuenta como, casi sin quererlo, Facebook se ha convertido, 'de facto', en uno de los medios de comunicación más grandes e importantes del mundo, por el cual se transmiten todo tipo de noticias e informaciones, verdaderas o 'fakes', y eso sucede sin que en la plantilla de Facebook haya muchos periodistas que puedan controlar ese contenido. De hecho, estamos hablando de más de 2.100 millones de usuarios activos en todo el mundo. A ver quién controla eso y le pone un mínimo filtro. ¿Rigor?, ¿qué rigor? Pero claro, es que Facebook servía para estar en contacto con tus amigos…

Facebook se ha convertido, de hecho, en uno de los medios de comunicación más grandes e importantes del mundo

Algo parecido le ha pasado a Youtube, que acaba de cumplir solo 13 años de vida, y 12 de ellos como parte del gigante Google. Pero también se ha convertido, 'de facto', en la televisión de las nuevas generaciones, con el permiso de Netflix, por supuesto. Dentro de unos años, cuando a un 'centennial' (la 'Generación Z') le pregunten que es la televisión, seguramente dirá -si lo sabe- que era lo que había antes de Youtube. Y por tanto, Youtube afronta una enorme responsabilidad en relación a los contenidos que aloja, lo cual tampoco es nuevo: cuando Google compró la plataforma en el 2006, había dudas sobre los problemas legales que podían surgir por la violación de derechos de autor.

Condiciones más duras

Hoy, Google (perdón, Youtube) necesita tomar el control de los 'youtubers', su gran fuente de ingresos y de problemas, y por eso ha endurecido las condiciones para que esos creadores de contenidos puedan ganar dinero con la plataforma: no podrán monetizar si no tienen un mínimo de 1.000 suscriptores y 4.000 horas de visualización de su contenido en el último año. Concentrarse en los canales de mayor tamaño para que puedan mostrar publicidad les permitirá aumentar el control sobre su contenido y tranquilizar a los anunciantes que aparecen en esos canales.

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Algunos pueden ver una discriminación para los canales más pequeños (que de hecho, en su mayoría, tampoco eran ya económicamente viables), pero en el fondo se puede tratar de un intento de Youtube para cumplir de manera mucho más segura con ese papel que le han otorgado sus usuarios: ser una de las mayores plataformas de contenidos del mundo. Quizá ni Youtube ni Facebook esperaban llegar a este punto, pero en esta era 'D.I'. (después de internet) que nos ha tocado vivir, las cosas, queramos o no, pasan a una velocidad de vértigo.

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