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GENTE CORRIENTE

Pascali y Galobardes: «Es muy interesante usar tu arte para explicar tu ciudad»

Hay una Santa Coloma de Gramenet ignorada por la que estos dos personajes guían a los turistas

Mauricio Bernal

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FERRAN SENDRA

Es una grata circunstancia ser actor y tener la misión de actuar la propia ciudad para los demás; por decirlo de algún modo. Les ha ocurrido a Joan Fernández y Jonatan Pancorbo, vecinos de Santa Coloma de Gramenet, actores entre otros oficios -siempre artísticos- y encargados de algo que a primera vista no suena evidente: una ruta teatralizada por la ciudad. Tan poco evidente suena que al empezar difícilmente imaginaban que cinco años después seguirían allí, encarnando cada sábado a sus personajes, contando la historia de la ciudad. En Santa Coloma com mai l'has vist, Fernández es Pere Pascali (izquierda en la foto) y Pancorbo es Jaume Galobardes.

-Cuéntenme, ¿de qué cosas me enteraría si hiciera la ruta?

-Bueno, por ejemplo se enteraría de la historia vinícola de Santa Coloma… Esto antes era un lugar lleno de campos de uva. El pueblo vivía de eso. Detrás de todo este hormigón que se ve ahora había masías y viñedos.

-Quién lo diría.

-Como el final del verano coincidía con la vendimia, a los veraneantes se les despedía con un gran festejo. Santa Coloma era una ciudad vinícola y así fue reconocida durante mucho tiempo… Hasta que llegó la filoxera.

-Algo he leído.

-Hasta los 80 hubo reductos de viñedos. Después empezaron a cultivar fresa.

-Vino. Por eso Galobardes. El traginer.

-Claro. Queríamos hablar de ese pasado vinícola y una de las personas más importantes en ese ámbito fue Galobardes. Al contrario que Pascali, Galobardes sí existió. Ese pasado vinícola, él se encarga de contarlo.

-Hablaban de veraneantes.

-Sí, Santa Coloma era una ciudad de veraneo. Las casas señoriales que aún se ven por ahí son lo que ha quedado de ese pasado.

-Habrán tenido que documentarse mucho.

-Bueno, por un lado sí, pero yo cada vez que veo a un abuelo del pueblo le digo: «Venga, abuelo, vamos a hablar», y hablamos de serenos, de fábricas, de viñedos... Y mi madre: he tirado mucho de mi madre. De las cosas te enteras bien cuando hablas con la gente.

-Y además da un relato más vívido. 

-Claro. Está bien que esa memoria no se pierda.

-Lugar de veraneo, viñedos... No es la imagen habitual de Santa Coloma.

-Sí, parece que nos hemos quedado con el cartel de la feria de abril, de las sevillanas... Y la parte de la historia anterior de Santa Coloma ha quedado un poco escondida. Esta ruta trata de recuperarla. Queremos poner en boga el orgullo de ser colomense.

-¿Por qué? ¿Está de capa caída?

-Mire, para uno sentirse orgulloso se lo tiene que empezar a creer, y para empezar a creérselo lo más importante es saber, tener el conocimiento. Muchos colomenses vienen para saber más de su ciudad. Colomenses con un gran sentido de pertenencia, porque eso sí abunda en Santa Coloma.

-¿Viene sobre todo gente de aquí?

-Para nada. El 42% de los que han hecho la ruta es gente de Barcelona, el Vallès y el Maresme. Mucha gente de aquí que vino al principio luego ha venido con algún familiar de, no sé, Mataró, o Esparreguera.

-Cinco años, entonces.

-Y no estaba pensado para durar cinco años. Nos sentimos muy satisfechos.

-A estas alturas se sabrán de memoria sus papeles…

-La verdad es que siendo de Santa Coloma es muy interesante utilizar tu arte para explicar tu ciudad. Tenemos suerte. Hacemos una ruta teatralizada y en clave de humor porque… Bueno, porque todo entra mejor de forma golfilla.

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