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Gente corriente

Zurik: «En Colombia no tenía futuro como grafitera»

Se trasladó a BCN en busca de otro horizonte para sus grafitis. Este mes ha inaugurado el 12+1 de L¿Hospitalet

Mauricio Bernal

Zurik: «En Colombia no tenía futuro como grafitera»

JORDI COTRINA

Hay muchas razones para marcharse del propio país y una de ellas puede ser el deseo de progresar en el mundo del grafiti; en todo caso es la que llevó a la mujer de la foto a dejar Bogotá e instalarse en Barcelona. Empezó a pintar en las calles de la capital colombiana hace siete años, mientras estudiaba diseño gráfico, y rápidamente se hizo un nombre en el circuito local, lo cual no tuvo siempre efectos positivos. Zurik, que así firma, inaugura este enero el muro del festival 12+1 de L’Hospitalet con una obra que bautizó Dividida (foto) y que permanecerá hasta fin de mes en la calle de Rosalía de Castro, frente a la salida del metro Torrassa. A partir de entonces, otros 11 artistas. Uno por mes.

–Ese nombre que se hizo tan rápido allí, ¿a qué lo atribuye? Pues a dos factores, básicamente. El primero es que soy mujer.

–Quiere decir que… Lo cual a mí nunca me gustó. Hubo muchas invitaciones que rechacé porque empezaban con: «Hemos visto que eres mujer…» A mí, que me inviten a festivales por ser mujer es casi una humillación.

–¿Y el segundo? Que siempre he sido aplicada. Procuro poner un extra en las cosas que hago y eso en las convocatorias importa. Pero igual: cuando empecé a pintar en serio me di cuenta de que no podía quedarme en Colombia. Sabía que ahí no tenía futuro como grafitera.


–Supongo que hay algunas razones obvias, pero: ¿por qué? Son varias cosas, para empezar que la escena aquí es mucho más grande, hay más oportunidades, y que el apoyo de las grandes marcas de pintura lo iba a conseguir aquí, que es donde están esas marcas. Y que aquí hay coleccionistas, y hay galerías, y por lo tanto es más fácil vender.

–¿Vende cuadros? Desde hace un año empecé a pintar cuadros y a ponerlos en venta. Es una de las consecuencias de haberme trasladado aquí. Que aquí se puede hacer. En general, aquí me he sentido muy bien acogida.

–Cuénteme por qué empezó a pintar. ¿Pintar o dibujar? Dibujar yo dibujo desde muy pequeña, siempre se me dio bien. A pintar en la calle empecé hace siete años, pero desde que tenía 15 sabía que eso era lo que quería hacer. Lo que pasa es que salía poco a la calle porque estaba enferma.

–¿Enferma? Sufría una especie de vértigo. Mis padres no me dejaban salir porque me desmayaba en todas partes. Pero en casa iba dibujando letras. Por eso fue muy importante cuando pude pintar en la calle. La primera vez lo planeé, lo grabé… Me acuerdo bien de la fecha. El 4 y 5 de septiembre del 2009.

–Leí que su estilo es reflejo de su personalidad compleja. ¿Hablamos de eso? Sí… Soy de las que piensan mucho alrededor de una cosa. Es algo que me consume. Y se refleja en mi trabajo, claro: cuando pinto hay muchas capas, por ejemplo. Capas, niveles. No hago piezas sencillas.

–¿Cómo define ese estilo? Mi estilo yo creo que es entre orgánico y geométrico. Yo construyo mucho a partir de la geometría, estoy pendiente de los ángulos de las letras, de las proporciones. Me gusta que todo esté equilibrado.

–Dígame, ¿por qué Zurik? Zurik es un personaje que creé hace años que hacía todo lo que yo no podía hacer cuando estaba encerrada. Todo lo que hace una adolescente normal. Cuando empecé a pintar me pareció buena idea ponerme el mismo nombre.

–Pero Zurik. Por qué Zurik. Ah, eso. Es un acrónimH

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