Ir a contenido

GENTE CORRIENTE

Angels Bronsoms: «Hay tantos feminismos como mujeres existen»

Sensible a la igualdad de género, busca heroínas en tiendas de juguetes. El juego, dice, la música y la ropa definen actitudes

Carme Escales

Angels Bronsoms: «Hay tantos feminismos como mujeres existen»

ÁLVARO MONGE

Luces de Navidad en la calle y catálogos de juguetes en los buzones activan la cuenta atrás. Queda poco tiempo para empezar a desenvolver regalos que cimentan la epigénesis de niñas y niños. Sus identidades se refuerzan o debilitan con estereotipos asignados a los juguetes. Y los escaparates son termómetro de lo que no cambia. Angels [sin acento, dice, como en inglés] Bronsoms (Girona, 1961) llegó a Hollywood a mitad de los 80. La España posfranquista no prometía gran cosa para una periodista musical, mujer, como ella. En enero irá a Los Ángeles para invertir tres meses en investigar el papel de las mujeres en la industria musical.

–¿Se considera feminista? Sí, aunque soy muy punk en esto. Mi adhesión no es a un gran movimiento, sino a la necesidad de remover conciencias para romper la discriminación y mejorar la imagen de la mujer desde cualquier ámbito. Redes como www.shesaid.so lo trabajan bien.

–Entrar en jugueterías y preguntar qué heroínas tienen ya remueve. ¿Qué le sacan? Nada. Las niñas no tienen heroínas que representen ideales más allá de las que responden a la mirada masculina de mujer sexi, objeto. Menos mal que se ha hecho popular la película Wonder Woman dirigida por una mujer y con superheroína femenina.

–¿Quiénes son sus heroínas? Pienso en mujeres feministas que me influyeron: Patti Smith, Madonna u Oprah, y nuevas generaciones como la Chimamanda Ngozi Adichie, autora de uno de los libros modernos del feminismo, y mujeres y chicas que han podido superar un abuso, discriminación o desfiguraciones machistas. Hay tantos feminismos como mujeres en el planeta, unos 3.700 millones.

–¿Usted a qué jugaba en su infancia? A mercadillos, cantantes, subir a los árboles. Tenía una muñeca negra, con ella crecí tolerante, inconsciente a la diferencia. 

–¿Qué tienen en común racismo y machismo? Son ideas creadas e implementadas por el hombre blanco. El racismo apareció como un mecanismo de justificación del colonialismo de Europa al mundo. Con él, el colonizador intentaba demonizar a los hombres colonizados, justificaba así su fuerza. Presentaba a la mujer colonial como agresiva y la única forma de pararla era con violencia contra su cuerpo. No hemos llegado muy lejos. El hombre blanco es el que acaba perpetuando esas ideas inhumanas, contagiando con ellas a la población.

–¿La campaña MeToo qué puede lograr? Visibilizar más aún el machismo. Pero me pregunto si la única manera de hacerlo es que nosotras, después de haber sido atacadas, todavía tengamos que publicitar lo que nos pasó, como si la experiencia no hubiera sido lo suficientemente traumática. ¿Por qué tenemos que poner cara a un sistema de opresión las oprimidas? Los hombres deben tomar la iniciativa y cambiar internamente. Es su responsabilidad.

–Viajando y viviendo en otros países, ¿se ha sentido menos rodeada de machismo? No hay ningún lugar en el mundo donde el machismo no esté vivo y visible. Puede estar institucionalizado por el Gobierno, el periodismo, la educación, la religión, los roles de género o las tradiciones. Cuando me instalé en EEUU sentí que escapaba del machismo español, solo para adentrarme en la misoginia norteamericana.

–¿Qué le atrae de Estados Unidos? Me siento muy cómoda allí. Me encanta la eficacia en esa sociedad, el atrevimiento y riesgo al hacer negocios, así nacen sus ideas punteras. Soy muy práctica, y aquí todo debe pasar protocolos. Los Ángeles es la meca de la industria del entretenimiento, y género y música es mi tema. Ya lo toqué escribiendo Animals de rock and roll (Pòrtic) y en mi tesis sobre vestimenta e identidad.

0 Comentarios
cargando