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"Solo puedo pagar habitaciones"

Humberto Torcal describe cómo a una oferta de una habitación en buen piso pueden apuntarse hasta 100 personas en 15 minutos

Inma Santos

Humberto Torcal, creativo publicitario, en el barrio de Gràcia, donde vive en una habitación alquilada.

Humberto Torcal, creativo publicitario, en el barrio de Gràcia, donde vive en una habitación alquilada. / ALBERT BERTRAN

Humberto Torcal, creativo publicitario, de 27 años, llegó a Barcelona hace cuatro años. Desde entonces, ha pasado por cuatro pisos diferentes, y siempre en habitaciones de alquiler. "En cuanto llegué a esta ciudad me di cuenta de que, sin un buen salario, uno no puede permitirse alquilar un piso solo", afirma. Ni siquiera un estudio pequeño, que proporcionalmente aún puede resultar más caro ("con una sola habitación de 10 metros cuadrados, 500 euros, y en qué condiciones"). Por eso, Humberto, optó por seguir con la fórmula que mejor conoce desde que se independizó a los 18 años: compartir piso. 

Desde agosto pasado, vive en una habitación alquilada en un piso de tres habitaciones en Gràcia, cerca de donde trabaja, y por 300 euros al mes. "Es un poco caro, pero la relación calidad-precio me pareció buena, la zona también, y vi que podía congeniar bien con mis dos compañeros de piso", afirma. La apuesta le ha salido bien ("mi habitación es grande"), pero no siempre es así. Buscar habitación no es empresa fácil, y esta vez le ha costado más que otras veces.

Humberto Torcal

Creativo publicitario. 27 años

Por inmobiliaria piden dos meses de fianza más la primera mensualidad, más que mi sueldo.

Para empezar hay que luchar contra la guerra de precios al alza. "En Barcelona, mucha gente compra pisos que luego alquila por días: solo lo que ganan con los fines de semana es más rentable que tener a tres personas todo el año", argumenta. No es solo el precio. Humberto recuerda que la primera habitación que vio en Barcelona era «un zulo con una cama individual, sin ventana por lo mismo que pago ahora". No es una anécdota puntual, "con los años he aprendido a desconfiar de todo", sostiene, y a distinguir una oportunidad o un  "engaño" entre los anuncios inmobiliarios. "Si el precio es muy bajo y la zona buena, sospecha. Y hasta que no hayas visto el piso nada de entregar dinero", recomienda.

Lo mejor, explica, son las ofertas que llegan a través de conocidos, pero cada vez son menos frecuentes, así que conviene armarse de paciencia para bucear en internet. ¿Su método? Buscar solo ofertas de particulares y solo piden la primera mensualidad más una de fianza. "Por inmobiliaria piden hasta dos meses de fianza más la primera mensualidad y la minuta del comercial –advierte–. Total, hasta 1.200 euros. Mi sueldo, según el mes".

'OPERACIÓN TRIUNFO'

Después de la elección, llegan los procesos de selección, algo así como los cástings de 'Operación Triunfo'. "A una oferta pueden llegar a apuntarse hasta 100 personas en 15 minutos. El que alquila hace una criba y elige a 20, con los que se entrevista hasta encontrar el elegido", resume. Parece un chiste, pero no lo es.  «Días antes de encontrar el piso en el que vivo ahora, fui uno de los dos finalistas para una habitación también por 300 euros al mes. Como no se decidían, lo echaron a suertes y le tocó al otro». En la que vive ahora tuvo más suerte: "Al chico que puso el anuncio le faltaban 12 por entrevistar, pero decidió que me la alquilaba a mí", afirma. 

Cada cambio de habitación, y ya van cuatro, le ha costado más. Así que de momento, nada de tentar a la suerte. 

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