26 oct 2020

Ir a contenido

HACEMOS PERIODISMO CONTIGO

"Fue una época dura, violenta y opresiva"

Anna Carulla, alumna de primero de Bachillerato del IE Costa i Llobera, explica en una redacción su visión del franquismo

ANNA CARULLA

Algunos de los alumnos del Instituto Escuela Costa i Llobera que han escrito unas redacciones sobre el franquismo con motivo del 40º aniversario del muerte del dictador.

Algunos de los alumnos del Instituto Escuela Costa i Llobera que han escrito unas redacciones sobre el franquismo con motivo del 40º aniversario del muerte del dictador.

El franquismo fue un régimen dictatorial autoritario vigente en España 1939 hasta noviembre de 1975, cuando murió el jefe de Estado: Francisco Franco. Este periodo de represión empezó a partir de la victoria del bando franquista en la Guerra Civil española, que derivó en el ascenso al poder del partido llamado Movimiento Nacional, presidido por el dictador mencionado anteriormente.

Actualmente, cuando hablamos de franquismo nos referimos a un periodo de absoluta represión posterior a una guerra en la que se vivieron experiencias durísimas que aún perviven en la memoria de una gran mayoría de ciudadanos españoles, todas causadas por una ideología basada en el totalitarismo del Estado: conservadurismotradicionalismo fascismo. Estas iniciativas podrían definirse como nacionalcatólicas, y no eran especialmente innovadoras en la época en que aparecieron; no buscaban un nuevo concepto de Estado, sino que se basaban en conceptos que harían una sociedad mucho más primitiva y cerrada que no avanzaba de ninguna manera.

Durante el régimen franquista se defendía estrictamente la confesionalidad católica del Estado, dando así innumerables privilegios a la Iglesia hasta el punto de confundir el poder eclesiástico con el estatal. La identificación del clero y su participación en el gobierno era tan grande que aún hoy podemos observar factores que perviven en ámbitos como el educativo. Se justificaba la estructura tradicional familiar y la necesidad de propiedad privada, lo que daba siempre ventajas a la gente con mucho poder adquisitivo, que se aferraban al régimen mostrando su apoyo, transmitiendo así su mínima preocupación por otras ideologías y por las personas de estatus social más bajo.

Durante la dictadura se defendió estrictamente la confesionalidad católica del Estado, lo que se tradujo en privilegios para la Iglesia 

Obviamente el franquismo rechazaba absolutamente cualquier cosa que oliera a socialismo y, además, se movilizaba con una visión militarista de la política, con el único propósito de hacer desaparecer a los defensores de los movimientos opuestos. El uso de la propaganda también fue significativo durante la dictadura: la difusión de una versión benevolente del régimen a un público totalmente desamparado era esencial para promover el movimiento y hacer que la gente se sintiera en parte satisfecha. Para hacer esto era necesario el aislamiento a nivel internacional: se empleaba la economía autárquica, estableciéndose así la censura que, de alguna manera, ocultaba lo que pasaba fuera para potenciar la ignorancia de la población.

Hoy todavía podemos ver a nuestro alrededor restos del franquismo en ámbitos sociológicos, como por ejemplo en pequeños grupos extremadamente nacionalistas que potencian aún estas ideas, determinados comportamientos en gente que en su mayoría se encuentra en la vejez y que vivió esta etapa, en el ámbito educativo (como se ha mencionado anteriormente), etcétera.

En conclusión, la repercusión de esta ideología totalmente cerrada e hipócrita en nuestro día a día es el recuerdo de una etapa dura, violenta y de opresión, que aún perdura y está muy presente en cuestiones morales y educativas, esferas en las que debería potenciarse su desaparición para poder convertirnos en personas tolerantes y abiertas.

Si quieres comentar o debatir sobre este artículo, puedes hacerlo en Entre Todos.