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POLÍTICOS Y REDES SOCIALES

Ignacio Escolar: "No se puede pretender que exista una policía del pensamiento"

INMA SANTOS HERRERA / Barcelona

Ignacio Escolar, director de Eldiario.es.

Ignacio Escolar, director de Eldiario.es. / RICARD CUGAT

En el marco del debate abierto por EL PERIÓDICO sobre la relación de los políticos con las redes socialesIgnacio Escolar, director de eldiario.es, critica duramente la intención del Gobierno de regular los comentarios en internet a raíz de algunas reacciones al asesinato de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco.

–¿Qué opina de la intención del Gobierno de castigar los comentarios ofensivos en internet?

–Me parece un absoluto sinsentido, un despropósito bastante interesado. Para empezar, el Gobierno debería saber que las injurias y las calumnias o amenazas no se persiguen de oficio, sino a denuncia o querella de parte. Es decir, tiene que haber un afectado que ponga una denuncia. Eso funciona así desde hace un montón de tiempo, sin ningún problema; cuando ha habido un ciudadano amenazado ha ido a los tribunales y lo ha ganado. Están creando un problema donde no lo hay. Creo que el ministro del Interior y el propio Gobierno están haciendo una lectura interesada de todo lo que ha pasado alrededor del asesinato de Isabel Carrasco porque están empeñados en relacionarlo con la tensión ciudadana, los escraches, el desapego con los polìticos, cuando se trata de un caso en el que todos los afectados son miltantes del PP, desde la víctima hasta las presuntas asesinas; con lo cual no tiene nada que ver absolutamente con esa movilizacion ciudadana o esas protestas ciudadanas. Desde el momento en que empezaron los escraches intentaron relacionarlos con el nazismo, con el terrorismo y con la violencia, y la única violencia que ha habido es algo que no tiene absolutamente nada que ver con eso.

–¿Cree necesario regular más lo que se dice en la red?

–Es que ya está regulado. Ya existe regulación más que de sobra de lo que se dice en las redes sociales o se publica en los periódicos: se aplica la misma. Y quien crea ser víctima de una injuria o una calumnia, o que se está afectando su derecho al honor o se le está amenazando o hay un mensocabo de su dignidad… puede ir a un tribunal, que decidirá si tiene razón o no. Solo en esos casos. Lo que no se puede pretender es que exista una policía del pensamiento que esté vigilando la buena educación de Twitter. Eso no lo hay en ningún otro sitio. ¿Cómo aceptaríamos que hubiese de oficio una regulación de lo que dicen los periódicos sin necesidad de una denuncia? Pues mal. Me parece muy condenable que haya gente que amenace. A  mi, cosas bonitas también me las dicen muchas veces. He recibido insultos y amenazas, y si en algún caso me sintiese realmente amenazado me iría a un juzgado. Asi de sencillo.

–¿Los políticos son reticentes a aceptar las críticas que les llegan directamente de los ciudadanos a través de las redes sociales?

–Tienen que darse cuenta de que lo que les pasa en las redes sociales es una muestra de lo que les pasa con la sociedad. ¿Qué podemos esperar en un pais donde los politicos se convierten en uno de los principales problemas ciudadanos, según las encuestas del CIS? Pues que la gente esté muy cabreada con ellos. A la minima oportunidad de dirigirse directamente a ellos lo hacen, y no son muy elegantes. Hay mucha distancia, y esa es la clave, entre quien se enfada, reprocha, pita o abuchea a un politico y quien lo amenaza o lo insulta gravemente. Pero insisto, para eso están los tribunales. Lo que no puede ser es que la policía se convierta en el abogado defensor de oficio de los politicos. Tuvo una oportunidad estupenda y no lo ha hecho durante los 10 años que llevan insultando gravemente  a Pilar Manjòn, que ha estado premanentemente asediada en internet, con comentarios insultantes en un montón de periódicos, incluso en las columnas de opinión. ¿Por qué contra eso no habia ninguna necesidad de regular las redes sociales o la participación ciudadana en internet y ahora, de repente, cuando la población está cabreada con ellos, es cuando toca regular este tema?

–¿Qué le parece el uso que hacen los políticos de las redes sociales?

–Hay de todo, gente que lo hace muy bien y gente que lo hace muy mal. Uno de los principales errores es el de los que consideran que están hablando por su Whatsapp y no son conscientes de que se están comunicando en público. Acaban dándose cuenta cuando de repente una barbaridad que dicen entre amigos llega a las páginas o incluso a la portada de un periódico. Otro error bastante común es hablar y no responder a nadie, simplemente mandar mensajes sin añadir ninguna respuesta. pero también los hay que son muy hábiles a la hora de aprovechar las ventajas de internet para marcar su propio discurso, relacionarse con sus votantes o los que no lo son, y participar en el debate político. Las redes son un medio de comunicación excelente, y tienen muchos usos. Ofrecen muchas posibilidades tanto para los politicos como para cualquier ciudadano.

–¿Deberían gestionar ellos mismos sus cuentas?

–Yo creo que sí, que es mucho mejor, pero la verdad es que algunos no se atreven o no tienen la habilidad tecnológica para hacerlo. A la larga esto de “lo lleva mi equipo” acabará desapareciendo:  o lo harán directamente o no lo harán. Porque así se está siguiendo a su gente de prensa, no a ellos. Entiendo que, para empezar, no todos están familiarizados con la tecnologia, pero deberían hacerlo, porque asi entenderian qué está pasando. Twitter es una manera de salir del coche oficial, de relacionarse con la gente de manera muy directa y no filtrada. Y es verdad que muchas veces, si tu relación con la sociedad es mala y hay mucha gente que está enfadada contigo, justa o injustamente, la experiencia será dura. Pero en general es mejor saber qué está pasando y no ignorarlo, creo yo.

–¿Cree que las redes sociales pueden ser una herramienta de transparencia política y de democracia ciudadana? ¿O estamos condenados a un griterío sin sentido?

–No creo que sea un griterio sin sentido, porque en la red tienes sistemas de autofiltrado:  tú decides con quién hablas y con quién no. Puedes ignorar los mensajes de la gente con la que no quieres discutir porque no se puede discutir. Cada semana bloqueo a 50 personas. No creo que las redes sean una moda pasajera y que más adelante nos cansaremos y volveremos a ese momento en que la gente se relacionaba por fax. De una manera o de otra seguirán existiendo. No tengo claro que la teconologia vaya a ser siempre esta, ni que solo esta vaya a sobrevivir, pero de una manera o de otra habrá sistemas para que los ciudadanos hablen entre sí en tiempo real y se creen grandes debates mundiales. Eso va a existir siempre, seguro. Salvo que lo censuren. En cuanto a la transparencia, hace falta la publicación de datos               activos más que el diálogo. Tú puedes tener cuenta en Twitter y ser completamente opaco sobre cosas verdaderamente importantes.  Para mí la transparencia es otra cosa, no solo el diálogo con la sociedad. Para la sociedad es más  importante que las datos públicos sean información pública, absolutamente todos, ya sean  las encuestas que se hacen sobre la imagen de la Corona cada 15 dias, ya sea el presupuesto del Ministerio de Defensa o el de Fomento hasta el último bolígrafo. Eso es transparencia. El diálogo en las redes sociales, también, pero no es lo más importante.

–¿Se puede ser político en el siglo XXI sin escuchar a los ciudadanos?

–Lamentablemente, sí, hay muchos que lo son y no lo hacen. Yo creo que se puede ser político, pero no se puede ser un buen político sin escuchar a los ciudadanos.  Yo les aconsejaria, particularmente  si no tienen relación con la tecnologia, que escuchen en Twitter. Y después de un tiempo escuchando y viendo cómo se desarrollan las conversaciones y en qué consiste, que se animen a participar. Eso en cuanto a redes sociales. Y luego que sean conscientes de que es algo que juega a su favor. La gran queja de los políticos, a veces con razón y otras sin ella, es que los medios de comunicación manipulamos sus mensajes, los modificamos, los cortamos. Ellos tienen ahí la posibilidad de dirigirse directamente a la gente sin teóricos intermediarios. Lo que pasa es que suelen meter la pata cuando lo hacen así, no cuando lo hacen a traves de los medios.