15 ago 2020

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HECHO EN CASA

Una receta en 15 minutos: sándwich de tartar

Platos fáciles y resultones con los que triunfar y perder poco tiempo

Pau Arenós

Sándwich de tartar: foto hecha en casa.

Sándwich de tartar: foto hecha en casa. / PAU ARENÓS

QUÉ

Entrecot o solomillo de ternera
Pan de molde sin los laterales
Aceite de oliva
Anchoas
Mayonesa
Mostaza
Tabasco
Perrins
Sal
Pimienta

CÓMO

Para la carne: si almacenas billetes frescos puedes elegir vaca vieja o buey, si no, tira de una ternera solvente. La pieza tiene que estar limpia de grasas y de nervios. Pica a cuchillo la parte noble del vacuno.
Ejercita la muñeca y elige el tamaño: ¿eres de corte gordo o prefieres el desmenuzamiento obsesivo? Mejor que el diente encuentre volumen. Salpimienta esa obra maestra de la carnicería que ha salido de tus manos.

Para las anchoas: trincha unos filetes y añádelos a la carne. El toque secreto (¡no exageremos!) es este.

Para la salsa: en un bol, mezcla la mayonesa, la mostaza, la Perrins, el tabasco y el aceite. ¿Más o menos picante? A tu antojo. Recomiendo subidito porque el pan amortigua. Prepara de sobras porque necesitarás para el toque final. Embarduna bien la ternera, pero hazlo poco a poco, hasta conseguir un sabor convincente. Tiene que acompañar, no abrumar.

Para el pan: pasa las rebanadas por la tostadora hasta conseguir el bronceado que te gustaría tener en la piel.

Emplatado: rellena con el tartar dos pedazos de pan crujiente y coloca encima tres puntitos de la salsa.

POR QUÉ

Bocadillo de ternera sin chicha endurecida, pepito en crudo, tartar emparedado para aliviar a los que se agobian con la carnaza y piensan que se tragan al animal vivo.

Los aliños de los tartars son variados, incluso admiten alcohol (¡hip!). El que propongo es básico (puedes sustituir el tabasco por otros picantes y darle, si te apetece, unos meneos a un bote de soja) y además te regala una salsa tartarizada para otros usos. Ep, que envasar el aderezo sería un buen negocio. ¿Inversores en la sala?

La anchoa es como la elegancia: está pero no hay que exhibirla.

A alguien podría parecerle una rareza, aunque vacuno y salazón se relacionan desde antiguo. Este platillo para comer con las manos da la solución a una demanda social y la finiquita: ¿por qué en los restaurantes nunca sirven suficientes tostadas con el tartar y hay que pedir otra tanda?

Y qué alegría cuando no hay que limpiar los fuegos.