08 ago 2020

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COSTA DAURADA

Playas y paseos por la costa en Tarragona

Está comprobado que ver el mar en el horizonte da una sensación de bienestar inigualable, más si ese mar es tan calmo como el de la Costa Daurada

María Torres

La Costa Daurada recibe su nombre del tono dorado que el reflejo del sol da a la arena de sus playas configurando un paisaje único

La Costa Daurada recibe su nombre del tono dorado que el reflejo del sol da a la arena de sus playas configurando un paisaje único

Nada más llegar, la Costa Daurada deja ver sus bondades al viajero: playas de arena fina y dorada, pequeñas calas rocosas y escondidas en un litoral lleno de contrastes. La poca profundidad de sus aguas y su aspecto manso hacen que el visitante se sienta con ganas para descubrir todo aquello que la zona ofrece y que también se sienta seguro con la familia. La oferta se resume en cuidadas playas, con los servicios necesarios, y en calas naturales que permiten entrar en contacto con la naturaleza.

Todos los municipios disponen, como mínimo, de una playa distinguida con la Bandera Azul, así como con otros galardones y certificaciones: la acreditación medioambiental ISO 14001 de las playas de Calafell, Roda de Berà, Creixell, Torredembarra y Salou; la certificación también medioambiental EMAS de Torredembarra; la distinción de accesibilidad para personas con discapacidad de Creixell, o el reconocimiento como destino de turismo familiar de El Vendrell, Calafell, Salou, Cambrils y Vilaseca, la Pineda Platja, en el litoral. 

Destino familiar

En el interior, cuentan con esa acreditación los municipios de las Muntanyes de Prades. Es en este sentido que la Costa Daurada se ha ganado su reputación como destino ideal para las familias porque, aprovechando sus kilométricas playas bañadas por el mediterráneo, cada población ha puesto en marcha recursos, para satisfacer la demanda de adultos con niños realizando una selección de planes que se ajustan a distintas expectativas. Tanto si lo que se busca es descansar en la playa como si se quiere vivir la naturaleza lejos de las aglomeraciones, el viajero encontrará soluciones en la Costa Daurada.

La Pineda y Cala Fonda

Algunas de las impresionantes playas con las que cuenta este territorio son la de La Pineda, de casi dos kilómetros y medio de longitud, que destaca porque permite practicar surf y submarinismo, en una zona especialmente reservada, para sumergirse a explorar el fondo marino.

La Cala Fonda, también denominada Waikiki, se sitúa al norte de Tarragona, en Tamarit, y es considerada como una de las 10 mejores de la localidad. Se trata de un espacio natural prácticamente virgen, muy coqueto, que se oculta detrás de un pinar.

Playas en Calafell, Salou o Torredembarra

De visita obligada son otras importantes playas de la zona como es el caso de Calafell, Salou o Creixell. Cabe destacar que Torredembarra goza del privilegio de poseer una de las playas naturales más bonitas de Catalunya, Els Muntanyans, que contiene dunas semimóviles y lagunas de agua salada. 

El clima suave permite hacer deportes adaptados a todas las edades durante todo el año 

No hay que olvidar una visita a L’Hospitalet de l’Infant que toma su nombre del hospital gótico que hoy es un centro de información de visitantes. Se trata de un área que fusiona de manera magistral los paisajes del mar y la montaña. A disposición del viajero hay más de 10 kilómetros de arenales en los que es habitual dis- frutar de atardeceres de gran belleza como los que se dan en la playa del Torn, y montañas con caminos que llevan a tradiciones profundas, que los lugareños relatan a la sombra de higueras, en pueblos como Vandellòs, Masboquera o Masriudoms.

Rutas a pie con encanto

Para los aficionados a hacer camino pero no perder de vista el mar, la propuesta, adecuada para toda la familia, es –saliendo de Salou– realizar una ruta hasta el Cap de Salou. Se trata de un paseo muy accesible para todos que permite descubrir diferentes áreas de interés paisajístico. Son poco más de 5 kilómetros, desde la zona de Pilons, en pleno núcleo turístico, hasta Replanells, ya en el Cap de Salou. La ruta toma el sendero que se dirige al sur y pasa por la playa de Els Capellans, donde se pueden ver los restos del antiguo Llatzeret, construido en 1829. En este tramo, hay una impresionante pasarela sobre el mar con excelentes vistas del entorno. El recorrido continúa por la cala Llenguadets, desde donde se pueden observar los búnkers construidos durante la guerra civil. El último tramo corresponde a la impresionante Platja Llarga.

Finalmente, destacar una experiencia difícil de encontrar fuera de la Costa Daurada, que es hacer la ruta de los Paisajes del Vino para conocer a fondo la tierra vinícola y gozar del viaje con todos los sentidos.