30 sep 2020

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Turismo tras el covid

Paseo estelar por Catalunya

Desde Barcelona hasta el Alt Empordà, pasando por el Vallès, el Solsonès y el Pirineo, los más interesantes destinos para observar el firmamento

Carme Escales

Contemplando los cuerpos celestes desde el observatorio astronómico de Albanyà (Alt Empordà).

Contemplando los cuerpos celestes desde el observatorio astronómico de Albanyà (Alt Empordà). / JUAN CARLOS CASADO

Con la mirada en los astros, el mundo terrenal se difumina en una agradable experiencia de desconexión. Allí donde los elementos del firmamento brillan con más nitidez por la ausencia de contaminación lumínica, el cielo nocturno es un escenario espectacular. Mucho más en ciertas noches del año en las que fenómenos como la lluvia de estrellas nos lo muestran mucho más. Una de las más populares y seguidas por mucha gente es la conocida como Lágrimas de San Lorenzo, o Perseidas, una de las mayores presencias de meteoros en la atmósfera de la Tierra, que dibuja tantísimos trazados velocísimos, el rastro de una intensa luz que nos sorprende en la oscuridad regalándonos la emoción de sentirnos afortunados de verla. Esas noches de mayor actividad de meteoros se concentrarán entre el 11 y el 13 de agosto, aunque cualquier noche despejada se pueden ver estrellas fugaces.

Para saber cuándo se dan fenómenos especiales durante el año, hay algunas webs, como la de Termcat o la de Turismo de Estrellas que indican los mejores lugares del Planeta para verlos.

Pero al margen de esas noches especiales, el cielo nos habla cada noche. La observación del firmamento cuenta con miradores excepcionales para disfrutar de la astronomía en cualquier nivel de conocimiento durante todo el año. En Catalunya hay diversos observatorios y enclaves privilegiados para admirar el cielo estrellado, mejor aún acompañados de guías expertos en la ciencia que estudia planetas, satélites, meteoroides, estrellas… Nos ayudan a no perder detalle de todo lo que vemos, y nos explican el por qué de cada fenómeno. En Catalunya contamos con diversos observatorios astronómicos. Todos ellos abren sus puertas para acompañarnos en el viaje al mundo de las estrellas y planetas. Desde Barcelona hasta Figueres, pasando por el Vallès i cruzando el Pirineo, daremos un inolvidable paseo estelar.

Una de las ediciones pasadas de 'Sopars amb Estrelles' en el Observatori Fabra de Barcelona. / @ISSIMBCN

Cena con los astros

Hasta el 4 de octubre, el Observatori Fabra de Barcelona ofrece a todo el público sus ‘Sopars amb Estrelles’ organizados por la productora de actividades culturales Sternalia. Todos los días de la semana, excepto los lunes, y siempre con reserva previa, se brinda la ocasión de vivir una experiencia gastronómica, cultural y científica en una noche original, diferente y completa. Al aire libre, la cena. Pero en el interior del observatorio, mascarilla, gel hidroalcohólico y unas gafas especiales para observar el cielo nocturno con el telescopio, evitando así el contacto directo con él. Se podrá disfrutar así de lo que muestra el firmamento en una cima junto a la montaña del Tibidabo. Asteroides y cometas son estudiados desde este observatorio por científicos, de cuya actividad nos hablarán en la visita guiada.

La velada consiste en una cena en la terraza a los pies del observatorio y magnífico mirador sobre la ciudad de Barcelona. Después tiene lugar una conferencia científica que nos sitúa en el lugar en el que nos encontramos y luego se visita el observatorio –con aforo limitado controlado- y de la posterior observación guiada del cielo nocturno.

Telescopio del observatorio de la Agrupació Astronòmica de Sabadell. / L'ASTRONÒMICA DE sABADELL

Casales y cursos de astronomía

Como cada año, la Agrupació Astronòmica de Sabadell organiza, las mañanas de julio, sus casales de astronomía para niños y niñas de educación primaria y de robótica para alumnos de secundaria. Este verano lo hará adaptando aforo y metodología a los requisitos de la prevención del covid-19. Y las tardes de julio celebra, para jóvenes y adultos, sus campos de astronomía, cursos teóricos y prácticos que repasan temas como los agujeros negros, la evolución de las estrellas, desde su nacimiento, evolución y desaparición, o los exoplanetas, planetas que orbitan en estrellas diferentes al Sol.

Y al margen de casales y campus, para grupos reducidos, familiares o de amigos, cuando la Luna se encuentre en su cuarto creciente, la última semana de junio, y lo mismo en julio y agosto, se harán observaciones dedicadas a astros concretos. En la web de la agrupación sabadellense informan de todas sus actividades.

En el pueblo de Obeix, en la zona de influencia del Parc Nacional d'Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. / kike herrero

Mil cien una estrellas

La interpretación popular del cielo nocturno se recoge en canciones, refranes y adivinanzas que han pasado de generación en generación en muchos pueblos. Sembrar o cortarse el pelo en determinado momento del estado de la Luna esconde verdades y costumbres que acercaban a las personas al firmamento. Alexandre Bonanit, divulgador astronómico, educador ambiental, cuentacuentos y dinamizador cultural ha sabido integrar sabiduría popular y lectura científica del vínculo entre personas y cuerpos celestes. En su espectáculo Vi, glosa i Estrelles combina los atractivos de la viña, la palabra escrita artísticamente y el espectáculo que el cielo nocturno manifiesta. El 4 de julio lo realizará en Montblanc. Y el 11 de julio organiza un paseo nocturno con observación del cielo incluida en Valls. Y en Montferri, el 11 de agosto, también acompañará una observación de los astros con telescopio. El objetivo de la asociación que preside, Bocafoscant (palabra pallaresa para definir el momento en que oscurece), es fomentar los valores astronómicos, ambientales y artísticos. Y todas sus actividades van orientadas hacia ello. Divulgando la riqueza del cielo que las noches muestran, pasa el mensaje del valor de la cultura y el respeto medioambiental.

Una de las sesiones de divulgación astronómica de Alexandre Bonanit. / Albert grinyó

El Centre d'Observació de l'Univers

En el municipio de Àger, en la comarca de La Noguera, se encuentra el Parc Astronòmic Montsec, donde los fines de semana del mes de junio y de martes a domingo durante julio y agosto, y hasta el primer fin de semana de septiembre, se pueden realizar visitas al planetario, siempre con reserva previa y con el aforo limitado adecuándose a la normativa higienicosanitaria en cada fase de desescalada del confinamiento por el covid-19. Se podrán igualmente hacer observaciones en el exterior directamente mirando al cielo pero conducidos por una luz láser con la que el guía nos ayudará a interpretar todo cuanto veremos. Y, para evitar el contacto de cada persona con el telescopio, las imágenes que este recoja se verán proyectadas en una pantalla.

El lugar donde se ubica este punto de observación del universo, la sierra del Montsec, ha sido reconocida como uno de los lugares que muestran unas condiciones de observación astronómica excepcionales, tanto por sus condicionantes meteorológicos como por la baja afectación de la contaminación lumínica. Por ello sus instalaciones son herramienta de científicos de todo el mundo que recogen en sus estudios datos registrados desde este punto del prepirineo catalán.

Una sesión en el planetario de Món Natura Pirineus, en el pueblo pallarés de Son del Pi. / FUNDACIÓ CATALUNYA LA PEDRERA

Adentrarse en la oscuridad

En el tiempo en que la vista humana se acostumbra a la oscuridad de la noche, en torno a los 15 minutos, podemos sentirnos envueltos en una atmósfera especial, preparándonos para contemplar todo lo que el cielo sobre el Pirineo de Lleida nos depara. El Parc Nacional d’Aigüestortes i Estany de Sant Maurici y su área periférica es uno de los lugares de Catalunya con menos contaminación lumínica, por lo que recibió la certificación Starlight como espacio de especial nitidez del cielo nocturno. Toda su entorno de influencia se beneficia de esa claridad de los cuerpos celestes sobre la oscuridad. Y es el territorio en el que el físico y máster en astrofísica Kike Herrero, que trabaja como astrónomo para el Institut d’Estudis Espacials de Catalunya, realiza sus salidas para observar el cielo nocturno. Herrero tiene en la divulgación de la astronomía entre todo tipo de audiencia su gran afición. Para ello creó Celístia Pirineus, para poder organizar salidas nocturnas para todo el mundo. Con su telescopio portátil, adapta el relato a cada grupo. Son sesiones que se pueden combinar con paseos, cenas y veladas bajo las estrellas.

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Món Natura Pirineus

En el pequeño pueblo de Son del Pi, en la comarca del Pallars Sobirà, pondremos rumbo al viaje por las galaxias. Lo haremos desde las instalaciones de Món Natura Pirineus, el centro de naturaleza que la Fundació Catalunya La Pedrera puso en marcha para organizar estancias de sensibilización sobre la flora, la fauna y todos los hábitats medioambientales de este rincón de Pirineo de Lleida. Como área de influencia del Parc Nacional d’Aigüestortes, las condiciones para observar el cielo son magníficas. Por ello el lugar cuenta con un planetario y las sesiones sobre astronomía forman parte del menú de sus actividades. A partir de julio y hasta mediados de septiembre, organizan su particular Viatge per les Galaxies. Consiste en una sesión de astronomía en el planetario como primera parte, antes de cenar. Y, después, la observación que normalmente se realizaba individualmente con telescopio, se realizará a través de una pantalla que proyectará las imágenes del cielo en directo que irá enfocando el telescopio desde el observatorio. En la intemperie, además, los educadores señalarán con láser los diferentes elementos que nos comentarán. Y en una última parte de la velada, se explican historias de mitología relacionada con la astronomía.

Cuando el sol se esconde en Castelltallat

Entre las comarcas del Bages y el Solsonès, se levanta una colina de unos mil metros de altitud. Es la sierra de Castelltallat, un paraje tranquilo, despoblado, con apenas alguna masía en sus proximidades. La luz artificial es casi inexistente. Idóneas condiciones para sentarnos a observar noches estrelladas. Allí se encuentra el Observatori Astronòmic de Castelltallat.

La actividad estrella del observatorio es el Bateig del Cel. Tiene lugar los viernes y sábados en temporada alta, y son dos horas de exploración guiada del cielo de noche que se inician con la puesta del sol. Para empezar se puede visitar la exposición ‘Proporcions del Sistema Solar’. Nos ayudará a situarnos en el cielo. Y, ya acompañados de un especialista, se inicia la actividad con una conferencia introductoria, antes de pasar a observar las estrellas que ya se pueden ver en el firmamento. Se puede acudir a la sesión en solitario o en grupo, pero siempre con reserva previa, y más ahora en que la normativa para prevenir el contagio del coronavirus requiere cierto control de aforos en las instalaciones.

Albanyà, oasis de oscuridad

En Albanyà, a una media hora de coche desde Figueres, está el primer parque internacional de cielo oscuro certificado en el territorio estatal por las máximas entidades que reconocen las mejores condiciones de observación del cielo nocturno. En un pueblecito de unos 157 habitantes, en el Alt Empordà, la masa forestal blinda un lugar especial para contemplar de noche el cielo, protegiéndolo contra la contaminación lumínica. En medio del bosque, y junto al río Muga, el lugar donde se levanta el Observatori Astronòmic d'Albanyà es un verdadero oasis de oscuridad, una ubicación ideal para abrir los ojos y viajar con ellos por las galaxias y nebulosas. El show astronómico que presentan en Albanyà lo acompaña la música de Pep Sala, “un enamorado de la astronomía”, según nos explica el director del observatorio, Pere Guerra.

Con el telescopio más grande de la demarcación de Girona, en este observatorio, una iniciativa privada que colabora con la NASA en la búsqueda de planetas fuera del sistema solar, veremos cuánta información visual se puede captar. Activado con control remoto todas las imágenes que va captando se envían a una pantalla ubicada al aire libre, donde las butacas permiten una cómoda experiencia de contemplación. Las explicaciones del astrofotógrafo Juan Carlos Rosado y de Pere Guerra y esa sugerente música de fondo completan una aproximación a los planetas, un atractivo plan para cualquiera de las próximas noches de verano, a partir de 19 de junio.