26 oct 2020

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EL TURISMO AL AIRE LIBRE SE ACTIVA DE NUEVO

Àngels Ferré: "Todos los campings estarán abiertos para Sant Joan"

La presidenta de la Confederacion de Campings del Mediterráneo confía en salvar la temporada en los meses de verano

Los establecimientos se han adaptado para intensificar la desinfección de las instalaciones y preservar el distanciamiento social entre los turistas

Juan Fernández

Àngels Ferré, presidenta de Campings del Mediterráneo, en el camping Devesa Gardens de El Saler (València).

Àngels Ferré, presidenta de Campings del Mediterráneo, en el camping Devesa Gardens de El Saler (València). / MIGUEL LORENZO

Entre la frontera francesa y el sur de la provincia de Alicante, la Confederación de Campings del Mediterráneo reúne a 300 establecimientos que el año pasado alojaron a 4,3 millones de turistas. Esta temporada será diferente, pero la presidenta de esta organización, Àngels Ferré, se resiste a darla por perdido. Al calor de la desescalada, los teléfonos han empezado a sonar y las reservas que se cancelaron tras el decreto del estado de alarma vuelven a activarse. Esta abogada de Tortosa (Terres de l'Ebre) residente en València y propietaria de un camping familiar en Les Cases d'Alcanar (Tarragona) detecta entre la población ganas de compensar estos meses de confinamiento disfrutando de un verano al aire libre.

-¿Cómo ha vivido la pandemia el sector del camping?
-En nuestro caso se dieron circunstancias muy particulares. El día que se decretó el estado de alarma, en algunas zonas, como la Comunitat Valenciana, teníamos los campings con un 80% de ocupación. La mayoría eran jubilados europeos a los que hubo que ayudar a volver a sus países de origen. Vivimos situaciones muy complicadas.

-¿A qué se refiere?
-El cliente de un hotel se sube a un avión y llega a casa en cuestión de horas. Los nuestros llevan la casa a cuestas, así que tuvimos que coordinarnos con las autoridades para garantizar su regreso y asegurarnos de que podían pernoctar en el camino a pesar de estar prohibidos los desplazamientos. La mayoría era población vulnerable y no podíamos dejarlos tirados en una cuneta. Algunos no pudieron volver y han tenido que pasar la cuarentena en nuestros centros.

-¿Cómo han gestionado el cierre del negocio durante estas semanas?
-En este sector el porcentaje de empleados fijos discontinuos es muy alto. Todos los establecimientos que estaban abiertos cuando se decretó el estado de alarma tuvieron que aplicar ertes. Los contratos que se iban a firmar para comenzar la temporada hubo que cancelarlos.

-¿En qué situación están ahora?
-Desde que se anunció el plan de fases hemos estado preparándonos para la reapertura, pero dependemos de que se permita la movilidad entre provincias y se abran las fronteras para poner en marcha nuestros negocios. Calculamos que para Sant Joan estarán abiertos todos los campings.

"Tenemos una ventaja y es que nuestros centros están al aire libre. Este es el mejor antivirus que existe"

-¿Qué encontrarán sus primeros clientes de la era postcovid-19?
-Encontrarán campings perfectamente adaptados a los protocolos que ha elaborado el Instituto de Calidad Turística Española para garantizar la seguridad y el bienestar de los usuarios. Nos hemos puesto el listón muy alto. Hemos intensificado los ciclos de limpieza y desinfección y hemos reducido los aforos para cumplir con las normas de distanciamiento social.

-¿En qué se traducen esas medidas en la organización de un camping?
-Depende de cada caso. No es lo mismo el área de recepción o el chiringuito, donde es fácil marcar las zonas hábiles, que otras donde la adaptación es más complicada. Para las piscinas tenemos protocolos específicos. En los 'aquagym' controlaremos los aforos y todo el instrumental de los parques acuáticos se desinfectará tras cada uso. Hemos tenido que discriminar qué 'shows' y actividades son viables bajo estas condiciones y cuáles no. Los miniclubs son difíciles de gestionar, porque los niños son espontáneos y no puedes pedirles que se mantengan separados, pero pueden hacer otras actividades compatibles con esta situación.

-¿Se podrá hacer una vida de camping más o menos normal?
-Ese es nuestro objetivo. Somos conscientes de que la salud y la seguridad son ahora mismo lo más importante, pero la gente viene a disfrutar, no a sentirse en un campo de concentración. Los campings nos estamos preparando para ofrecerles unas vacaciones felices, no una experiencia traumática ni hospitalaria.

-¿Cómo afronta la temporada?
-Evidentemente, no va a ser igual que otros años. En primer lugar, por su duración. Deberíamos haber empezado a principios de marzo y vamos a arrancar a finales de junio. Pero confiamos en remontar. Tenemos una ventaja frente a otras formas de turismo: nuestros centros están al aire libre, que es el mejor antivirus que existe. Es lo que nos cuentan los clientes que han empezado a llamarnos para activar de nuevo las reservas. Somos optimistas.