02 dic 2020

Ir a contenido

Vías Verdes

Girona, por los antiguos carriles ferroviarios

Carme Escales

Ciclistas en la Ruta del Carrilet, pasando por Quart.

Ciclistas en la Ruta del Carrilet, pasando por Quart. / STELLA ROTGER / CVVGI

Salir a la naturaleza, a caminar, a pedalear, a respirar con calma y percibir cantos de pájaros y el olor de flores y plantas silvestres por los caminos es siempre un saludable propósito, en cualquier época del año. Pero de primavera a principios de otoño, cuando la luz del día es más generosa, da para mucho más.

 Bien calzados y con la ropa precisa para no cargar peso de más ni pasar frío ni calor, basta con localizar nuestro punto de partida. Por ejemplo, cualquiera de los comienzos de alguna de las Vies Verdes de Girona, antiguos tramos de carriles ferroviarios recuperados y adecuados ahora como senderos para recorrerlos a pie o en bicicleta, también si se hace vida con la ayuda de una silla de ruedas. Son senderos adaptados al paseo tranquilo y con toda seguridad, pues no tienen acceso a ellos usuarios motorizados.

Una decena de rutas en la demarcación de Girona se han distribuido en itinerarios temáticos señalizados y conectados entre ellos. La temática la marcan los recursos naturales y culturales por los que pasa cada sendero, sus elementos patrimoniales singulares y de interés que aportan un valor añadido a las rutas. Se facilita así el descubrimiento de pueblos y sus atractivos, productos, historia y gente, aprovechando que en su entorno natural más próximo se han abierto lugares para pasear. De ese modo, sensibilización medioambiental y cultural juegan en primera división.

 En la página web de Vies Verdes de Girona se encuentran detallados todos los itinerarios, con las señalizaciones y logotipos que nos iremos encontrando sobre el terreno. Para quienes decidan recorrer alguno de los trayectos o diversos en bicicleta, también existe un identificativo Bed&Bike, de aquellos servicios turísticos asociados a las rutas, como alojamientos y restaurantes dotados de espacios para limpiar y guardar las bicicletas y todo el equipo e información específica para ciclistas, de carácter técnico para sus bicis o sobre los propios itinerarios.

Entretodos

¿A qué lugar de Catalunya tienes muchas ganas de ir?

Explícanos el destino turístico, rincón, bar o comercio a donde irás en cuanto la desescalada lo permita

La Ruta del Ferro i del Carbó

Tras el paso del temporal Gloria, algunas zonas de las vías verdes de Girona quedaron afectadas. Pero estos días, al menos, ya se han terminado de reconstruir algunos tramos del pavimento de una de las dos rutas que proponemos para descubrir estos senderos sobre antiguos carriles ferroviarios: la Ruta del Ferro i del Carbó.

 Son 15 quilómetros, desde Ripoll hasta las minas de Ogassa, pasando por Sant Joan de les Abadesses. La extracción de carbón y la tradición de la fragua en el Baix Ripollès marcan la temática y senda de este itinerario, sobre el trayecto que antiguamente seguía el tren, en el glorioso pasado industrial de la zona. Las minas de Ogassa cesaron su actividad y cerraron en 1967, con lo que el último tramo de tren fue entonces cuando dejó de funcionar. Pero entre la población de Sant Joan de les Abadesses hasta Ripoll el tren continuó circulando hasta 1980.

Uno de los tramos de la Ruta del Ferro i el Carbó, en Sant Joan de les Abadesses / STELLA ROTGER / CVVGI

El desnivel que encontraremos en esta ruta es muy bajo, un 1% solo, una mínima dificultad y el pavimento está asfaltado. Veremos que están señalizadas zonas de lavabo, espacio para que podamos disfrutar de un picnic, en concreto en Sant Joan de les Abadesses, donde también hay a nuestra disposición un centro de BTT.

De Ripoll a hasta Ogassa, el sendero es muy llano, y en Ogassa empieza a aumentar la inclinación, pero igualmente es accesible.

Y si elegimos esta ruta, podremos aprovechar para visitar el monasterio benedictino de Santa Maria de Ripoll, fundado por el conde Guifré el año 879. Si estamos en Ripoll en sábado, encontraremos las paradas del mercado semanal en las plazas y calles del núcleo antiguo. Sin dejar Ripoll, y continuando conectados con la comunidad benedictina, podemos también visitar el Scriptorium, el lugar en el que los monjes, o amanuenses, copiaban manuscritos. Una exposición permanente explica la importancia de aquella minuciosa labor, y se ofrecen visitas guiadas y talleres, como el de la escritura clásica a mano, para todas las edades.

 En Sant Joan de les Abadesses, los retablos góticos de su monasterio, del año 885, son otro de los alicientes culturales al acercarnos al Ripollès.

Ciclistas frente a la estación de Cassà de la Selva, sobre una de las Vies Verdes de Girona. / stella rotger / cvvgi

Ruta Termal

La Ruta Termal es otra de las posibilidades accesible a todos los públicos. Son 14,8 quilómetros que van desde la población de Cassà de la Selva hasta Caldes de Malavella. Al final conecta con otro itinerario, el de la via verda del Carrilet II con la que se puede llegar hasta Girona, o hasta Sant Feliu de Guíxols, depende del tramo que elijamos para conectar entre itinerarios.

Una suave pendiente nos llevará entre campos de cultivo, bosques de roble y llanos, paisaje variado que comprende la vista panorámica del macizo de las Guilleries. También este itinerario tiene muy poca pendiente y comparte algunos de sus tramos con acceso a fincas particulares. Quizás nos crucemos con algún payés. En Cassà de la Selva disponemos de lavabos y esta ruta también dispone de zona habilitada para descanso y comida, el área de picnic del Parc de les Moleres.

Una ciclista, usuaria de las Vies Verdes, consultando los carteles indicativos de la conexión de la Ruta Termal y la del Carrilet / stella roger / cvvgi

El nombre de la ruta responde a las características termales del agua que emana de diversas fuentes del municipio de Caldes de Malavella, vila termal. De hecho, el itinerario cruza el centro urbano de la localidad, así que podremos visitar sus Termas Romanas, si queremos acompañados de un guía. Encontraremos fuentes de las que sale agua a unos 60 grados de temperatura, como la que utilizan los balnearios locales para efectuar sus tratamientos, que podremos aprovechar también para probar.