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SOSTENIBILIDAD DE LOS FONDOS MARINOS

Esperanza en el Mediterráneo: recuperadas 1,5 hectáreas de posidonia

Un proyecto de Red Eléctrica de España, con una inversión de medio millón de euros, ha impulsado una replantación que alcanza ya los 8.000 fragmentos de esta planta

La posidonia es una especie endémica del Mediterráneo, que no está presente en ningún otro mar del mundo, y actualmente se encuentra en peligro

Pilar Enériz

Plantación de posidonia.

Plantación de posidonia.

La posidonia oceánica es una planta que crece en fondos marinos móviles o arenosos. Solo vive en el Mediterráneo y, más concretamente, en el 3% de su extensión. Sus magníficas praderas fueron declaradas en 1999 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y su papel en el ecosistema es vital para que muchas especies encuentren sus nutrientes y su morada.

La posidonia es un agente natural contra el cambio climático porque absorbe CO2

La posidonia genera importantes beneficios como la aportación de grandes cantidades de materia orgánica que alimentan a infinidad de seres vivos y también es refugio de peces, crustáceos y moluscos. Además, produce oxígeno y reduce los efectos nocivos del exceso de CO2 en la atmósfera, lo que la convierte en un agente natural contra el cambio climático.

Por todo esto, muchos conocen a la posidonia como la joya del Mediterráneo. Sin embargo, en la actualidad numerosos peligros amenazan la supervivencia de esta planta.

Posidonia, especie amenazada

En los últimos treinta años, casi la mitad de las praderas de posidonia del Mediterráneo han desaparecido o están en franca regresión. Esto se debe a factores como la contaminación por vertidos, la pesca ilegal de arrastre, dragados ilegales, las obras en el litoral, la introducción de especies invasoras, el fondeo no responsable de embarcaciones y, últimamente, el calentamiento del mar que cada año provoca la desaparición de un 6% de la superficie de la posidonia.

Otra importante amenaza es la aparición de la Caulerpa taxifolia, un alga que está invadiendo las praderas y, en consecuencia, está provocando un cambio en el ecosistema y un notable descenso de la biodiversidad.

El riesgo de perder la posidonia

Más de la mitad del oxígeno que respiramos viene del mar. Una de las fuentes de oxígeno más importantes son las cerca de 5.000.000 de hectáreas (50.000 kilómetros cuadrados) de posidonia que pueblan el mar Mediterráneo y que se encuentran en peligro de desaparecer. Una hectárea de este tesoro medioambiental, conocida como el pulmón del Mediterráneo, crea cinco veces más oxígeno que una de selva amazónica.

Además, es un sumidero natural de carbono orgánico. Los expertos consideran que la posidonia puede absorber una cantidad de carbono entre 17 y 250 veces superior a la capturada por los bosques tropicales.

Acciones para la recuperación

En 2018, Red Eléctrica de España puso en marcha la iniciativa El Bosque Marino que ya ha recuperado 1,5 hectáreas de praderas de posidonia oceánica en la bahía de Pollensa, Mallorca. El Bosque Marino cuenta con un presupuesto de medio millón de euros y es un proyecto pionero porque es la primera replantación de un bosque submarino en el mundo.

El Bosque Marino es la primera replantación de un bosque submarino en el mundo

Red Eléctrica colabora en este proyecto con el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados de la Universidad de las Islas Baleares (IMEDEA-UIB), dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Conselleria de Medi Ambiente, Agricultura i Pesca del Govern Balear y el aeródromo militar de Pollensa.

El próximo mes de octubre, la compañía continuará la restauración hasta completar las dos hectáreas de pradera, lo que supondrá la replantación de 12.800 fragmentos de esta especie.

Una meta clara y muchos logros

El Bosque Marino forma parte del Compromiso de Sostenibilidad 2030 de Red Eléctrica y persigue impulsar la conservación de la diversidad biológica -ya que preserva una especie esencial para la sostenibilidad de los ecosistemas marinos del Mediterráneo-; fomentar la investigación, el desarrollo y el uso de nuevas tecnologías y procesos con el fin de evitar o minimizar los impactos ambientales; y adoptar un compromiso contra el cambio climático.

Esta iniciativa tuvo su caldo de cultivo en un proyecto de I+D+i que la compañía puso en marcha junto a IMEDEA en 2012. Posteriormente, en 2018, inició el proyecto actual que ya está obteniendo resultados alentadores. Tras dos años de trabajo, la tasa de supervivencia de la plantación es de un 60-80 %.

El proyecto se ha convertido en un referente para el mundo científico y ha recibido numerosos galardones y reconocimientos por su calidad e innovaciones aplicadas. Entre los galardones obtenidos destaca el Premio Cinco Días a la Innovación Empresarial 2019, recibido el pasado mes de junio. El proyecto ha sido reconocido en la categoría de mejor iniciativa de Responsabilidad Social Empresarial.

Red Eléctrica: alumbrando el fondo marino

El Bosque Marino de Red Eléctrica emplea una técnica innovadora que fue desarrollada en el marco del proyecto de investigación. Dicha técnica consiste en el cultivo de haces procedentes de fragmentación natural para su posterior reimplantación en zonas degradadas de su hábitat natural. Tras la plantación se evalúa, por un lado, la supervivencia y crecimiento de los ejemplares trasplantados, y por otro, la recuperación del ecosistema general y la biodiversidad asociada a la pradera restaurada.

Todo el procedimiento, las técnicas de monitorización, los códigos de las plántulas para su trazabilidad, la separación en cuadrículas, etc., han permitido estandarizar por primera vez un procedimiento de replantación de posidonia que se ha convertido en una referencia para su replicabilidad incluso con otras especies, como la Cymodocea nodosa.

El Bosque Marino es un laboratorio vivo, abierto a la comunidad científica, donde se avalúan las emisiones de CO2 capturadas por la nueva pradera, lo que permite conocer la eficacia de la restauración en términos de cambio climático. Paralelamente, el proyecto lleva también asociados los objetivos de educación ambiental y divulgación científica, con el fin de concienciar a las generaciones más jóvenes sobre la importancia de proteger los fondos marinos.

Temas: Empresas