03 jul 2020

Ir a contenido

    ELECCIONES PRESIDENCIALES EN FRANCIA

    Hollande: "Somos un movimiento que se levanta por toda Europa"

    Miles de personas celebran en la Bastilla el histórico regreso de la izquierda al Elíseo

    MARTA LÓPEZ / París (enviada especial)

    La izquierda ha vuelto a la Bastilla. Han pasado 31 años de aquel lejano 1981 pero ha vuelto. Y miles, decenas de miles de personas --100.000 al menos-- llenaron anoche la plaza más roja de París para festejar la victoria de su nuevo presidente, François Hollande. Llegó pasadas las 12.30 de la noche, afónico pero eufórico. "Gracias, gracias, gracias", repitió.

    En la Bastilla cantó Hollande su primera Marsellesa como presidente electo. Lo hizo acompañado por su pareja, Valerie Trielweiler, por una multitud entusiasta y por toda la dirección del Partido Socialista, que no quiso perderse una noche tan bonita, una noche histórica. La plaza parecía venirse abajo cuando miles de voces se unieron en el mismo himno revolucionario: "Le jour de gloire est arrivé". Era muy díficíl no emocionarse.

    Pero Hollande mantenía el tipo. "Os he entendido, he entendido vuestra voluntad de cambio", fueron las primeras palabras del próximo presidente de la República francesa, que volvió a repetir el mensaje de unidad que lo ha llevado al poder: "Seré el presidente de la República, de los franceses de derechas y de izquierdas, de la Francia de la diversidad". A los allí reunidos, les pidió que sean "generosos y orgullosos".

    Mensaje a Europa

    El dirigente socialista sabe la expectación que ha despertado fuera de Francia y anoche quiso subrayar la dimensión de esta victoria. "Otros países nos miran. Vosotros sois más que un pueblo que va a cambiar. Sois un movimiento que se levanta por toda Europa y quizá en el mundo para llevar nuestros valores, nuestras aspiraciones y nuestras exigencias de cambio".

    Hacia la 1 de la madrugada Hollande abandonaba la Bastilla. Lentamente la multitud empezó a disolverse. Pero había quien se resistía abandonar,a dejar de cantar. En el metro, que alargó su horario para que todo el mundo pudiera volver a casa, una joven negra no dejaba de agitar la foto del nuevo presidente. "On a gagné, a gagné, François Hollande a L'Elysée", repetía como si quisiera expandirlo a los cuatro vientos. "Estoy muy, muy emocionado. Es muy fuerte ver que por fin la mayoría de franceses han pensado como yo", decía otro joven.

    Sí, la de anoche fue una "bella" victoria, como dijo Hollande. Bella e importante. Francia da el poder a la izquierda cuando toda Europa permanece en la derecha. Otra vez la excepción francesa. Y en Europa ya nada será igual.