12 jul 2020

Ir a contenido

    LA COMPARECENCIA DEL PERDEDOR

    Sarkozy reconoce su derrota e insinúa su retirada

    El candidato conservador ha anunciado que se prepara para "volver a ser un francés entre los franceses"

    ELIANNE ROS / París

    El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha reconocido su derrota en las elecciones presidenciales frente al socialista François Hollande, al que ha deseado "buena suerte".

    "Francia tiene un nuevo presidente, es una elección democrática, republicana" y "debe ser respetado", ha afirmado el conservador ante cientos de simpatizantes reunidos en una sala de conferencias en el centro de París.

    El candidato conservador ha declarado también, en relación con su futuro político, que se prepara para "volver a ser un francés entre los franceses", aunque no ha precisado si eso significa una retirada completa de la vida política, como él mismo insinuó en algún momento de la campaña electoral.

    "Que Francia pase con éxito estas pruebas"

    El líder socialista ha logrado entre el 51,8%el 52,7% de los votos según sondeos difundidos al cierre de los colegios electorales y que otorgan en torno al 48% a Sarkozy, quien optaba a la reelección.

    "He sufrido mucho porque la función que represento no haya sido respetada", ha declarado Sarkozy y ha agregado que "he hablado con él [Hollande] y le he deseado buena suerte".

    "Deseo de todo corazón que Francia (...) pase con éxito estas pruebas, es nuestro país, es Francia (...) tenemos que pensar exclusivamente en la felicidad de Francia, en su grandeza", ha añadido Sarkozy. El candidato derrotado ha asegurado que "nunca" olvidará el honor de presidir el país y ha admitido: "No he logrado convencer a una mayoría de franceses (...) no he logrado hacer ganar los valores que he defendido con vosotros".

    Asumir la responsabilidad de la derrota

    "Asumo toda la responsabilidad de esta derrota", ha continuado el presidente y ha añadido :"He hecho todo lo posible para hacer triunfar las ideas que nos unen".

    "Soy el presidente, era el jefe, y cuando hay un error es el número uno el que lo asume", ha dicho Sarkozy, entre gritos de ánimo de sus simpatizantes.