ELECCIONES CATALANAS 14F

JxCat pide un pacto de legislatura con ERC y la CUP

  • Jordi Sànchez apunta que los resultados son un empate técnico y elude concretar su plan de Govern

  • Elude hablar de lineas rojas pero excluye a los 'comuns' del Consell Executiu

  • El partido inicia una doble tarea: la estrategia con Esquerra y la autocrítica interna

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Junts per Catalunya va a vivir a partir de ahora un doble debate, una doble estrategia. Una, la exterior, cara a la negociación con ERC para la investidura y un posible pacto de gobierno y de legislatura. Otra, la interna, para empezar a analizar lo que podría llamarse una 'dulce derrota' frente a su principal rival independentista. El partido de Carles Puigdemont va a intentar conducir ambos frentes con sigilo dado lo mucho que hay en juego: hegemonía política, cargos y, en definitiva, la constatación o no de que la estrategia seguida hasta ahora no es ganadora.

La dirección de Junts se reunió este lunes en un clima mayoritariamente relajado. En el frente de la negociación con ERC, la guía de estilo del partido de Puigdemont es la siguiente: vender muy cara la derrota, negociar desde una posición de fuerza pero sin mostrar ni ansia por los cargos ni prisa por enseñar las cartas.

Es por ello que el secretario general del partido, Jordi Sànchez (este lunes no compareció la candidata, Laura Borràs, que sí atendió a los medios de comunicación a primera hora de la mañana), sacó la autoestima por el resultado: "35.000 votos y un escaño [los que ha obtenido ERC de ventaja sobre Junts] no es un elemento que desequilibre las diferencias estratégicas en el independentismo entre ERC y JxCat; lo que nos dijo ayer el electorado es: partidos, dirigentes, haced vosotros el trabajo".

La mitad del Govern

Sànchez habla de empate técnico. Y Borràs recordó en una entrevista que hace tres años el reparto de miembros del Govern fue casi equilibrado, cuando entonces JxCat ganó por dos escaños a ERC. Una manera muy clara de decirle a los republicanos que Junts va a exigir casi la paridad. Salvo la presidencia de la Generalitat, claro está.

En cuanto a la cuestión de fondo, la estrategia para lograr la independencia, Sànchez también trazó un discurso de guante blanco pero con un contenido firme: tras superar el 50% de los votos, el soberanismo ha de mantener un rumbo firme. En un tuit, el vicepresidente del Parlament y miembro de Junts, Josep Costa, fue más explícito: "Somos más del 50%, se han acabado las excusas, para España y para nosotros". Otra muestra de que Junts, de entrada, no cambiará de estrategia son las palabras de Sànchez sobre la mesa de diálogo, advirtiendo de que "no se volverán a repetir los errores de este último año y medio".

Es decir, Junts no va a aparcar a priori la vía combativa. Y se mantiene en un 'wait and see' a la espera de que ERC mueva ficha, pero preparados con un plan propio, como explicitó Sànchez. Plan del que no dio detalles. La única linea roja explícita fue y es la de no compartir el Govern con los 'comuns'. Solo entre independentistas.

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Debate interno

En cuanto al debate interno, van aflorando cuestiones clave: ¿funciona el discurso radical unilateralista para ampliar votantes? ¿Por qué Junts, como antes el PDECat, sigue sin penetrar en el áreas metropolitana? ¿La candidata era la mejor opción electoral? ¿Pudo haberse gestionado de otro modo la ruptura con el PDECat?