Elecciones 14-F

Largas colas en los colegios por las medidas de prevención en la votación

Pese a la acumulación, el tiempo hasta la urna ronda entre los 10 y los 30 minutos

Votación con los miembros de la mesa con los epis puestos, en el Pabellón Esportiu de la Espanya Industrial. / MANU MITRU

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Muchos colegios electorales catalanes han registrado largas colas durante las primeras horas de votación de este domingo. Se han formado en parte debido a la dificultad que algunos puntos de votación han tenido para formar unas mesas que han arrancado gracias a los suplentes. Pero sobre todo las imágenes de las colas se deben a las medidas anticovid que han trasladado al exterior de los recintos una espera que en años anteriores se hacían en el interior de los centros. En ningún caso, la imagen de la gente aguardando su turno para depositar el voto se corresponde con un aumento de la participación. Como se temía, esta ha descendido en comparación con años anteriores. Por lo menos, durante las primeras horas transcurridas en Barcelona y algunas ciudades de la corona metropolitana bajo una lluvia que ha enfriado una mañana desapacible.

Laia y Dani (ambos de 36 años de edad) explicaba este mediodía en la Escola Industrial, en el barrio del Eixample de Barcelona, que la cola a pesar de las apariencias avanzaba muy rápido. Una impresión que compartían Rosa (57 años) Mireia (36 años) y su hijo Ot de 21 meses o David (28 años), Roser (27 años) y Bernat (20 años). Impresionados por el tamaño, no se han desanimado y han comprobado que la espera no superaba "los 10 minutos".

"Mi derecho y mi obligación"

"Votar es mi derecho y mi obligación, más como mujer. No iba a quedarme en casa en ningún caso", subrayaba Laia, que comprende que para los que componen las mesas la situación es más delicada. "Confiemos en que esto sirva de algo", se consolaba Rosa señalando la mascarilla y deseando que el rato que pasará en el espacio interior de la votación será breve.

Laia y Dani.

/ Manu Mitru

Mireia trabaja de profesora de secundaria y está acostumbrada a estar "expuesta" al virus en su día a día. Ni siquiera se había planteado faltar a su cita con las urnas por el virus, asegura mientras le da una galleta a Ot para distraerlo durante la espera a la intemperie.

Mireia y Ot en la Escola Industrial.

/ Manu Mitru

David, Roser y Bernat, tres amigos que han acudido juntos a votar, no creen que el riesgo de contagio supere hoy el que asumen cuando hacen otras actividades como ir al supermercado y, a medida que se acercaba el 14-F, han ido perdiendo cualquier miedo a participar de la jornada.

David, Roser y Bernat.

/ Manu Mitru

El protocolo de la Generalitat y aprobado por la Junta Electoral marca muy estrictamente los pasos previos a la entrega del voto. Las largas colas, además, son poco realistas si se tiene en cuenta que se producen con separaciones de 1,5 metros como mínimo entre votantes y que en cada turno es el votante únicamente el que entra al colegio para ejercer el voto recorriendo un camino en un único sentido y al que no se puede acceder hasta que sale el votante anterior. En algunos colegios, a pesar de que la cola es larga, el tiempo de espera no supera los 10 minutos. En otros, en algunos momentos, ha alcanzado o superado los 30 minutos. Y en algunos, como en el centro cívico Sant Martí, el rato que ha llevado acercarse hasta la urna ha sido de hora y media.

Es una jornada de votación que Catalunya afronta en un clima pandémico. Se han buscado nuevos centros, espacios ventilados y ha hecho falta recurrir a una cifra enorme de suplentes para cubrir las bajas de los ciudadanos que han presentado alegaciones para no tener que formar parte de las mesas. La situación ha provocado que muchos puntos arrancaran con retraso. Algunos porque faltaba material sanitario –como un local de Terrassa– y otros porque se han quedado sin luz –como en un centro cercano al Passeig de Gràcia en el que han saltado los plomos al conectar calefactores para proteger del frío a los miembros de las mesas–. Incidentes que se han resuelto pero que han puesto a prueba las ganas de votar de los ciudadanos.

Evitar colas

Aun así, y para evitar aglomeraciones, Los electores catalanes pueden descargar en su móvil o tableta la nueva aplicación que ha puesto en marcha la Generalitat de Catalunya. La app, llamada 'Eleccions 14F', incorpora una novedosa función como medida sanitaria contra el covid-19: permite conocer en tiempo real la cantidad de personas que hay en los colegios electorales para así poder evitar aglomeraciones y colas. Esta herramienta complementa las franjas horarias que el Govern ha establecido para ir a votar.

5 millones de votantes

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Un total de 5.624.044 catalanes están llamados este domingo a votar en las elecciones catalanas para elegir a los 135 diputados del Parlament entre un total de 69 candidaturas, en los que serán los comicios más atípicos por celebrarse en plena pandemia del coronavirus.

Según los datos de la Generalitat, el número de electores es un 1,25% superior a las personas que votaron en las elecciones del 21 de diciembre de 2017, y, del total del censo, 5.368.881 residen en Catalunya y 255.163 lo hacen en el extranjero y tienen derecho a voto.