Camino a las urnas

Los presos firman una tregua por la amnistía en plena contienda electoral

  • Los independentistas encarcelados se muestran convencidos de que el tercer grado será "efímero"

Los presos piden la amnistía en un acto organizado por Òmnium Cultural. 

Los presos piden la amnistía en un acto organizado por Òmnium Cultural.  / JORDI COTRINA

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Òmnium Cultural reunió este lunes a los presos independentistas por el 1-O entre mítin y mítin para ofrecer una fotografía conjunta por la amnistía y animar a la participación del soberanismo en los comicios del próximo 14 de febrero. Una imagen con la que pretendieron exhibir unidad en tiempos de contienda electoral, una tregua entre ineludibles recelos partidistas por la cercanía de la cita en la que se medirán en las urnas.

El 'exvicepresident' Oriol Junqueras, los 'exconsellers' Jordi Turull, Joaquim Forn, Raül Romeva, Josep Rull y Dolors Bassa, la expresidenta del Parlament, Carme Forcadell, el exlíder de la ANC y secretario general de Junts, Jordi Sànchez y el presidente de Òmnium, Jordi Cuixart, posaron juntos después de abandonar la semana pasada los respectivos centros penitenciarios en los que cumplen condena en virtud del tercer grado. Una 'semilibertad' que consideran que será fugaz porque están convencidos de que la Fiscalía recurrirá la decisión de las juntas de tratamiento de las cárceles y avalada 'a posteriori' por la Generalitat. El ministerio público ya impugnó este mismo régimen penitenciario cuando se les otorgó en verano y tuvieron que volver a prisión con el segundo grado penitenciario.

En los jardines del Palau Robert de Barcelona, los independentistas que impulsaron el referéndum del 1-O se postraron uno al lado del otro con las cartillas de la declaración conjunta que les tocó recitar. Un acto solemne, pero sin público, que no escapó las atentas miradas de algunos transeúntes curiosos.

Después de reproducir un vídeo con fragmentos de los alegatos que pronunciaron al final del juicio del 'procés', cada uno de ellos leyó una parte de la declaración en la que consideraron que las impugnaciones que han propiciado que el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) anule el decreto de aplazamiento de las elecciones y la decisión final de los jueces forman parte de una "operación de Estado" en contra del consenso que alcanzaron los partidos por postergar las urnas el 15 de enero debido al impacto de la tercera ola de coronavirus.

"Su menosprecio a las instituciones y a la sociedad catalana es tan grande que están dispuestos a poner en riesgo la salud de los votantes y la legitimidad democrática de los resultados", enfatizaron sobre los togados. Contra la justicia se dedicó buena parte del argumentario, y es que sostuvieron que su 'semilibertad' será "efímera" porque estos mismos poderes del Estado "suspenderán y anularán en cuestión de días" el tercer grado. "Su represión no hace más que fortalecer los principios democráticos que nos han llevado a prisión, que han llevado a más de 2.800 independentistas a ser represaliados por motivos políticos", replicaron.

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Ante esto, animaron a la participación con papeletas soberanistas para que de las próximas elecciones catalanas salga un Govern "que defienda un proyecto de país inclusivo, al servicio de la reconstrucción social y la liberación nacional". Un Ejecutivo que aparque los reproches y se centre en mantener los compromisos de una hoja de ruta "compartida".

"Estamos convencidos de que el soberanismo volverá a llenar las urnas de dignidad y de esperanza", insistieron, no sin reivindicar el derecho a la autodeterminación y exigir "el fin de la represión" para encauzar la solución al conflicto catalán "mediante la amnistía y el retorno de los exiliados". Sin mencionar los indultos que están sobre la mesa del Gobierno concluyeron: "Ningún chantaje del Estado alterará nuestra responsabilidad de construir una república catalana al servicio del bienestar, la libertad y la cohesión".