Cita con las urnas

Elecciones catalanas 2021: Peligro de bloqueo

  • Las condiciones y los vetos cruzados con los que han empezado los partidos la campaña avivan el fantasma de la repetición electoral

  • Los socios del Govern concurren con unos programas contrapuestos y ERC mantiene la línea roja de no pactar con el PSC

Miembros de una mesa electoral, en una imagen de archivo.

Miembros de una mesa electoral, en una imagen de archivo. / ROBERT RAMOS

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Xabi Barrena
Xabi Barrena

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Especialista en información sobre el Govern de Catalunya, de ERC y en el seguimiento de la actualidad del Parlament.

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Fidel Masreal
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La incertidumbre sobre lo que puede suceder es total y abarca, incluso, a si las del 14-F van a ser las únicas elecciones que se disputarán este año o bien habrá repetición. Lo ajustado de los sondeos solo permite otear una mayoría plausible y más o menos estable de Govern, la de ERC y JxCat. Los socios que llevan tres años peleándose y, desde enero de 2020, lanzándose los platos por la cabeza. Unos socios que concurren con unos programas opuestos. Desde lo social a, sobre todo, el ‘procés’. Todo ello lleva a una pregunta que se ha oído en los dos cuarteles generales: “¿Pactar para hacer qué?".

El fantasma de la repetición electoral va de boca en boca en todos los principales actores. En Junts per Catalunya no descartan ningún escenario, ni el de las nuevas elecciones. Temen que con ERC los acuerdos esta vez sean mucho más caros de sellar, a la vista de los constantes reproches y zancadillas durante la pasada legislatura. La candidata, Laura Borràs, ya ha avanzado, en una entrevista a EL PERIÓDICO, que exigirá unas bases sólidas, un compromiso con la independencia y una reorganización de las 'conselleries' (es decir, menos peso para ERC) si dispone de un resultado electoral que le permita negociar con Esquerra el nuevo Govern.

Desconfianza mutua

La desconfianza es mutua. Los republicanos no las tienen todas consigo de que los posconvergentes puigdemontistas aúpen, así sin más, a Pere Aragonès a la presidencia de la Generalitat, en el caso de que los republicanos sean los más votados del campo independentista. Especialmente si, como en 2017, el margen es estrecho, pero esta vez a favor de ERC.

Esquerra teme que Junts le fije unas condiciones inasumibles para apoyar a Aragonès si gana

Fuentes republicanas expresaron a este diario el temor de que una victoria mínima de ERC haga nacer en JxCat la tentación de forzar la celebración de unos segundos comicios. Especulan con que el horizonte de un ‘president’ republicano, que no rinda pleitesía a Carles Puigdemont, no genera en Waterloo ninguna ilusión, más allá de lo que en ERC denominan malignamente el ‘gen convergente’, que se define como la creencia de que la presidencia poco menos que les pertenece. Una idea que aplican, con fuerza, en este inicio de campaña. "Que no ganen los de siempre para hacer lo de siempre", reclamó Oriol Junqueras, el viernes, en su debut en campaña. Aquel ‘nos han entrado en casa’ de Marta Ferrusola cuando el tripartito accedió a la plaza de Sant Jaume.

“Si nos exigen que Aragonès proclame la independencia y nosotros no accedemos, porque aún estamos buscando la solución pactada, JxCat puede forzar las segundas elecciones y presentarse como la quintaesencia del independentismo" frente a los tibios, por no decir ‘botiflers’ de ERC, en la retórica ultraventilada. Unas elecciones en ese marco mental, seguramente, creen en Esquerra, daría una ventaja holgada a los exconvergentes.

El choque por el programa

La vía para forzar esas segundas elecciones sería el desacuerdo programático. Y la insistencia en las últimas semanas de JxCat de prometer la proclamación de la independencia si se supera el 50% de voto secesionista, eso sí, “sin detallar cómo”, hace sospechar que ese podría ser el precio que los puigdemontistas pondrían a su votos, con el deseo de que ERC, que no está por más fuegos de artificio, diga que no. Borràs prometió de nuevo en el mitin de este sábado "activar la declaración de independencia" si el independentismo supera el 50% de los votos.

Borràs exigirá un compromiso claro por la independencia y otro reparto del Ejecutivo

Así como la posconvergencia y Ciudadanos, por motivos distintos, insisten una y otra vez en que se está gestando un tripartito, a pesar de que todos los actores posiblemente implicados lo hayan desmentido, también ERC tiene su teoría fantasmagórica. Un pacto entre JxCat y el PSC (como en la Diputación de Barcelona), que garantice a los puigdemontistas algunos resortes de poder y dejar a los republicanos en la gélida oposición. Para cuadrar la teoría de la conspiración, claro está, Illa debería ser el más votado.

En lo que coinciden todos es que la situación actual del Govern es insostenible, motivo por el que Aragonès se ha abonado a la propuesta de “frente amplio” que lanzara Joan Tardà y que pasa por encajar en el Executiu a ‘comuns’ y CUP. El objetivo sería diluir el peso de JxCat y desplazar el eje ideológico a la izquierda. Algo que tanto ‘comuns’, y con menor fuerza la CUP, ya han avanzado que no entra en sus planes.

En la sede republicana, con todo, piensan que la actual situación pandémica, y la triple crisis que la acompaña, la sanitaria, la social y la económica, puede ser el principal inhibidor de la tentación de repetir comicios. "La gente está cansada", afirman. Aunque también es verdad que no deja de ser curioso que, mientras en la aparentemente más estable política española se han repetidos dos veces los comicios, 2016 y 2019, en la tumultuosa Catalunya ha pasado casi de todo, excepto eso.

Ambos socios agitan la fantasmagórica teoría de que el otro puede pactar con el PSC

El análisis del PDECat

En el PDECat también son conscientes de esta posibilidad. En el partido de Artur Mas están convencidos de que JxCat y ERC no se pondrán nada fácil la alianza. Y dados los pronósticos de la mayoría de encuestas, juntos tampoco lograrán una mayoría absoluta. El sueño de la posconvergencia es poder ser decisivos en ese escenario, pero los sondeos no dan representación al PDECat.

En cualquier caso, el PDECat mira con preocupación este escenario de inestabilidad parlamentaria y con añoranza los tiempos de las mayorías más estables.

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Posconvergentes y republicanos solo coinciden en que la fórmula actual es insostenible

Este análisis lleva acompañada otra constatación: pese a que JxCat lanza constantemente la idea de que ERC puede hacer otro tripartito con 'comuns' y PSC, en el PDECat no creen que el independentismo tolerase esta fórmula y que buena parte las bases republicanas se levantarían en contra de esta eventual alianza.