Elecciones catalanas

Illa usa un lema de las últimas elecciones gallegas

  • Marea Galeguista utilizó el lema "Fagámolo", justo el que acaba de escoger, en castellano, el PSC para impulsar el voto para Illa

A la izquierda, el cartel de Illa; a la derecha, Pancho Casal durante un mitín.

A la izquierda, el cartel de Illa; a la derecha, Pancho Casal durante un mitín. / FARO DE VIGO

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Alberto Leyenda

Un análisis que ha hecho fortuna en los últimos años es que Galicia ha sido un laboratorio en el que se han experimentado tendencias políticas que luego han ido cristalizando a nivel estatal. El ejemplo más obvio es el de la irrupción de la "unidad popular" nucleada alrededor del discurso de la indignación contra las élites. Un asesor llamado Pablo Iglesias vio en primera persona como la fusión de los escindidos del BNG con Esquerda Unida y otros pequeños grupos izquierdistas y ecologistas pasaba en 15 días de campaña de cero a ser líder de la oposición al granítico PPdeG. Un caso que sirvió de espejo a los morados, también en las subsiguientes batallas internas, deserciones y escisiones. Al final, lo de "unidad" debía de ser más uno de aquellos "significantes vacíos" que tanto gustaban a Íñigo Errejón.

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De las sucesivas implosiones de la izquierda rupturista, a los últimas comicios autonómicos llegaron los restos del naufragio bajo las marcas de En Común y de Marea Galeguista. Esta última, que heredó los espacios electorales de En Marea y apostó por un discurso más centrado, estuvo liderada por el exdiputado Pancho Casal. Fracasó y se quedó con menos del 1 por ciento de los votos. Su lema de campaña era un animoso "Fagámolo", justo el que acaba de escoger, en castellano, el PSC para impulsar el voto para su emergente candidato, Salvador Illa. Parece que el exministro tiene mejores bazas para hacer eso que promete (tampoco se especifica en el eslogan) que el candidato de Marea Galeguista.

Galicia, en este caso junto a Euskadi, también servirá de laboratorio en España para la celebración de elecciones en plena pandemia. Aunque la política catalana también es rica en particularidades: allí intentaron aplazarlas --como se hizo aquí con la primera fecha decidida por el presidente, Alberto Núñez Feijóo, que cuadraba en plena primera ola--, pero de momento los tribunales han decido por mantenerlas en el 14 de febrero.