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UNA HISTORIA DELEIXAMPLE... el Seminari Conciliar

La isla espiritual

El Seminari Conciliar, una institución cuya existencia se remonta al siglo XVI, se estableció en Diputació con Balmes a principios del XX

SILVIA ALBERICH / BARCELONA

Claustro del Seminari Conciliar, que presiden dos palmeras.

Claustro del Seminari Conciliar, que presiden dos palmeras. / FERRAN NADEU

Un edificio macizo y sobrio de tres plantas, rodeado de verjas y un jardín, alberga en su interior el Seminari Conciliar de Barcelona (Diputació, 231), un lugar acogedor donde reinan la paz y la serenidad. Atravesando el recibidor se llega a un claustro de frondosa vegetación, presidido por dos palmeras y distintas plantas de un verde intenso. Este claustro es uno de los tres que tiene el edificio, de estilo ecléctico, y separa el seminario menor del mayor. "El primero es para jóvenes de entre 14 y 18 años con vocación religiosa y el segundo, para los que se comprometen con los votos", explica Joan Molet, historiador de arte.

Como institución, el seminario se fundó en 1593 y ha tenido distintas ubicaciones hasta que, en 1879, se empezó a construir en la actual. Las obras se paralizaron durante unos años por falta de presupuesto, se reanudaron en 1900 y el edificio se inauguró oficialmente en la calle de la Diputació en 1904.

El Seminari Conciliar nació con la intención de formar a futuros sacerdotes, pero no solo ofrecía enseñanza religiosa, sino que también contaba con equipamientos como un laboratorio de ciencias, otro de química y un museo de geología. Además de enseñar a los futuros sacerdotes, tuvo una importante función social. "Detrás de la iglesia había un espacio para niños pobres, como un albergue de la caridad de la época", afirma Molet.

BIBLIOTECA DE REFERENCIA

Durante la guerra civil, el seminario se incendió y se quemó casi todo el archivo histórico. También resultaron dañadas las pinturas del salón de actos, que no han podido ser restauradas. Otra de las singularidades del enorme edificio en forma de cruz griega es la biblioteca. "Siempre ha tenido una vocación pública y cuenta con un increíble fondo patrimonial y 95 incunables", destaca Daniel Gil, uno de los bibliotecarios. Además de los libros religiosos, en la Biblioteca Pública Episcopal tienen cabida los de filosofía, arte e historia. "Aquí sobre todo vienen universitarios, profesores, alumnos que estudian oposiciones e investigadores", cita Imma Guzmán, también bibliotecaria del seminario.

Xavier Alarcón, que trabajó allí un tiempo y ahora es seminarista, conoce bien este espacio. "Somos personas, con las debilidades y miedos de cualquiera, que compartimos el empeño de ayudar a los demás", explica Alarcón, de 31 años.

Actualmente, el Seminari Conciliar solo imparte clase a los seminaristas del primer año. El resto de cursos los dan las instituciones ubicadas en el edificio; la Facultad de Filosofía de la URL, la de Teología, la Facultad Antoni Gaudí y el Iscreb (Institut Superior de Ciències Religioses de Barcelona). En el edificio viven 34 seminaristas, de entre 17 y 40 años, de Barcelona y Sant Feliu de Llobregat. Los del resto de Catalunya residen en el Seminari Major Interdiocesà de Catalunya (Casp, 49) y en el de Manresa.