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Superdotado

Un niño de 9 años con un coeficiente intelectual de 146 gana las olimpiadas de matemáticas: "Todos somos genios, solo que cada uno es especial en algo diferente"

El pequeño, nacido en Venezuela, se muestra preocupado por el doblete sísmico que ha sacudido su país natal

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Captura de pantalla de Fabio Isaac Bravo en las Olimpiadas de Matemáticas Copérnicus (Singapur) en una publicación en sus redes sociales.

Captura de pantalla de Fabio Isaac Bravo en las Olimpiadas de Matemáticas Copérnicus (Singapur) en una publicación en sus redes sociales. / Redes sociales / @soyfabioisaac

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Clara Dalmau Merencio

Clara Dalmau Merencio

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Más de 30 horas de viajes, tres escalas y una meta que parecía inalcanzable para un niño de 9 años. Fabio Isaac Bravo aterrizó en Singapur para competir contra algunos de los mejores estudiantes del mundo y ha regresado a Perú a principios de mes convertido en un campeón mundial de matemáticas.

Nacido en Venezuela, criado en Perú y con un coeficiente intelectual de 146 (calificado como superdotado o genio), el pequeño se ha alzado con la medalla de oro en la Ronda Global de las Olimpiadas Matemáticas Copernicus.

Casi de casualidad

El camino hacia el título mundial comenzó el año pasado. Tras participar en una competición celebrada en Nueva York, Fabio decidió inscribirse en estas olimpiadas siguiendo la recomendación de su mentor Ael, también venezolano.

Lo hizo con la intención de "tener experiencia, pero clasifiqué y ahí empezó toda esta aventura", ha explicado el menor en una entrevista al medio peruano RPP.

Un final feliz

El desplazamiento hasta Singapur tampoco fue sencillo. En una publicación compartida en Instagram por él mismo, Fabio ha contado que tuvo que viajar durante más de 30 horas y realizar tres escalas antes de llegar al país asiático: "Nos pasaron inconvenientes y creí por un momento que no lo lograría".

Pese al cansancio acumulado, el pequeño asegura que la experiencia "fue increíble. Singapur es un país pequeño, pero muy tecnológico y muy bonito. Las personas son increíbles y fue bastante divertido".

Sumando y restando con 4 años

Su relación con los números comenzó hace unos cinco años, cuando tenía 4. "Tomé las matemáticas no como algo para aprender, sino como un juego", ha explicado en la entrevista.

A esa edad ya realizaba operaciones de sumas y restas, mientras que con 5 años ya comenzó a familiarizarse con las multiplicaciones.

Aunque su coeficiente sea de 146, Fabio rechaza que la inteligencia sea una cualidad reservada para unos pocos: "Para mí, todos los cerebros son muy inteligentes, todos somos genios, pero la gente tiene que encontrar en qué son buenos y de ahí mejorar", ha afirmado.

85 medallas de oro

Las matemáticas no son, sin embargo, su única pasión. El campeón mundial compagina su preparación académica con una rutina deportiva. Según ha explicado en la entrevista, él dedica una hora diaria a las matemáticas, pero casi tres horas a la natación.

"Yo soy el que los levanta a las seis para que me lleven a entrenar", cuenta Fabio refiriéndose a sus padres, que no son tan exigentes en sus rutinas como lo es él. La disciplina también le ha dado resultados en la piscina, donde ha conseguido ya 85 medallas de oro.

"Rezando por tantos que lo necesitan"

Durante su estancia en Singapur ha seguido con preocupación las noticias que llegaban desde Venezuela tras el doble terremoto de finales del pasado mes. "El ánimo estaba bajo, pero también vi muchas personas ayudando y recordándome que Dios nos escucha, así que rezando por tantos que lo necesitan fui al examen final", ha relatado en su publicación de redes sociales.

Pese a ello, Fabio logró mantener la concentración en una competición de máximo nivel, pero ha asegurado que "no fue fácil. Japón y Rusia compartieron podio y son excelentes, al igual que cada país que participó".

Cuando les preguntan por el secreto de su éxito, el pequeño responde con un mensaje alentador dirigido a los niños como él: "Nunca se rindan y siempre tienen que ver que, si algo les va mal, lo practiquen más, o buscar algo en lo que sean buenos, porque todos somos genios, solo que cada uno es especial en algo diferente".