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Dictamen del Consejo Consultivo de Aragón

El alumno fallecido en un viaje de estudios a Bélgica cayó por el hueco de una escalera cuando buscaba ayuda

El caso que ha puesto en el foco mediático la situación de desprotección del colectivo docente en los viajes extraescolares aparece detallado en un expediente de responsabilidad patrimonial del gobierno autonómico

El Consejo Consultivo de Aragón aprecia un “funcionamiento defectuoso” en la muerte del alumno del IES Ítaca en Bélgica

Imagen de archivo del IES Ítaca en barrio de Santa Isabel.

Imagen de archivo del IES Ítaca en barrio de Santa Isabel. / JOSEMA MOLINA

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Israel Salvador

Zaragoza
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La muerte de Mario Conesa, alumno del IES Ítaca, durante un viaje escolar a Bélgica en marzo de 2022 ha dejado numerosas cuestiones en el aire. La principal es qué pasará con los dos docentes del centro que se sentarán en el banquillo de la Audiencia Nacional. Pero hay más. Entre el colectivo educativo existe un debate abierto sobre sus responsabilidades cuando participan en salidas extraescolares. El caso que ha puesto en el foco mediático está situación aparece detallado en un dictamen analizado por la Comisión del Consejo Consultivo de Aragón dentro del expediente de responsabilidad patrimonial tramitado por el gobierno autonómico.

Al menos 59 centros educativos aragoneses han decidido cancelar sus salidas extraescolares hasta que se regulen por parte de la administración. La sensación de inseguridad es evidente entre el colectivo docente, que ha visto cómo dos compañeros se enfrentan a una posible pena de cárcel.

El claustro del IES Ítaca, en el barrio de Santa Isabel, fue el primero en suspender las actividades extraescolares con motivo de la acusación ejercida contra sus profesores por la "desprotección jurídica" y las "gravísimas repercusiones legales" sobre los dos profesores imputados por un delito de homicidio imprudente al acusarles los familiares del difunto de abandonarle en la habitación del hotel cuando sufría una indisposición. Semana a semana, muchos centros de educativos de Aragón han secundado la medida por tratarse de "un riesgo compartido entre todos”.

El documento, al que ha tenido acceso El Periódico de Aragón, reconstruye las horas previas al fallecimiento del menor durante una estancia vinculada al programa Erasmus de la Unión Europea organizada por el instituto en el que estudiaba. En el viaje participaban alumnos y dos docentes, que permanecieron en la ciudad belga entre el 13 y el 19 de marzo de 2022.

Según recoge el expediente, el mismo día del desplazamiento desde Zaragoza este alumno comenzó a encontrarse mal. Durante el trayecto manifestó dolor de garganta, molestias en los oídos y en los ojos, dolores musculares y sensación de fiebre. A mediodía tomó paracetamol.

El estado del joven no mejoró con el paso de las horas. Ya instalados en el albergue, continuaba con fiebre y un fuerte dolor de garganta, por lo que volvió a medicarse y permaneció descansando en la habitación.

El relato incorporado al expediente señala que los compañeros avisaron a los profesores de que el menor se encontraba mal y les pidieron que acudieran con un termómetro para comprobar su estado. Cuando uno de los docentes subió a la habitación, decidió no despertarlo ni tomarle la temperatura al verlo dormido.

Poco después, el resto del grupo salió del alojamiento para cenar en el centro de la ciudad junto a otras delegaciones participantes en el programa europeo. Según el expediente, el fallecido permaneció solo en la habitación.

De acuerdo con la documentación analizada, los docentes regresaron al alojamiento sobre las 23.00 horas, antes incluso que los estudiantes, pero no acudieron entonces a comprobar cómo se encontraba el menor. No fue hasta las 23.39 horas, cuando los compañeros regresaron y comprobaron que el alumno ya no estaba en la habitación, cuando saltaron las alarmas.

Desenlace fatal

Las autoridades belgas incorporaron posteriormente al procedimiento las grabaciones de las cámaras de seguridad del establecimiento. En ellas quedaron registrados los últimos minutos en los que el joven fue visto con vida.

Las imágenes, según describe el dictamen, muestran a Mario saliendo de su habitación a las 21.48 horas, descalzo y sin gafas. El documento lo describe aparentemente desorientado, realizando gestos de desesperación y golpeando la puerta de una habitación contigua mientras trataba de pedir ayuda.

Un minuto después, a las 21.49 horas, las cámaras lo captaron subiendo a la tercera planta del alojamiento aparentemente en busca de ayuda. El expediente señala que trató incluso de abrir la puerta de otra habitación sin éxito antes de desaparecer al fondo del pasillo.

Las últimas imágenes corresponden a las 21.50 horas. En ellas se le ve atravesando nuevamente el pasillo hasta perderse definitivamente de vista.

Posteriormente, en conversaciones mantenidas con la Policía belga, se concluyó que el menor habría accedido a la escalera de emergencia del edificio. Según esa reconstrucción, la oscuridad del lugar, unida a sus problemas de visión y al posible estado febril o de desorientación que sufría, pudieron resultar factores determinantes. El joven habría caído por el hueco de la escalera desde una altura aproximada de siete metros.

El expediente que maneja el Gobierno de Aragón incorpora además testimonios de participantes en el viaje y conversaciones mantenidas por WhatsApp entre algunos expedicionarios, elementos que forman parte del conjunto de documentación analizada durante la investigación administrativa y judicial del caso.

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