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Nuevo balance de casos

Las técnicas de educación infantil alzan la voz: "Nos envían maestros de apoyo que no saben ni cambiar un pañal"

El colectivo denuncia una situación de “precarización laboral sostenida, fraude de ley y desprecio institucional” hacia su tarea y hacia la etapa educativa de 0 a 3 años

Dos niños de una guardería rural experimentando con varios materiales, en una imagen de archivo.

Dos niños de una guardería rural experimentando con varios materiales, en una imagen de archivo. / ACN

Meritxell Comas

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Las técnicas de educación infantil (TEEI) que trabajan en guarderías rurales agregadas a escuelas denuncian una situación de “precarización laboral sostenida, fraude de ley y desprecio institucional” hacia su tarea y hacia la etapa educativa de 0 a 3 años. A través de un comunicado, el colectivo (formado por 50 TEEI en la demarcación de Girona y 200 en el conjunto de Catalunya) sostiene que esta situación “afecta directamente a la calidad de la atención a los niños y vulnera sus derechos educativos”.

Entre las principales quejas, afirman que forman parte del “personal laboral del Departament d’Educació con las condiciones más precarias dentro de la comunidad educativa” y denuncian que están “contratadas con una categoría laboral inferior a las funciones reales que desarrollamos”. Y es que aseguran que realizan una tarea educativa “directa y continuada”, pero contractualmente constan como personal de apoyo. En este sentido, remarcan que las funciones recogidas en el convenio son “poco claras e insuficientemente definidas”, lo que, según dicen, permite “interpretaciones abusivas” por parte de algunas direcciones.

En este sentido, afirman que se les asignan tareas “que no corresponden a la categoría con la que estamos contratadas”, como “monitorización de comedor, dormitorio y permanencias de mañana o tarde” o bien “programación, desarrollo y evaluación educativa de los grupos de I1 e I2”. A pesar de ello, sostienen que “se nos exige asumir responsabilidades propias de esta figura sin el reconocimiento profesional ni retributivo correspondiente”.

800 euros de diferencia por "el mismo trabajo"

También denuncian una “desigualdad salarial flagrante” respecto a las educadoras de las guarderías del Departament, a partir de lo cual aseguran que desarrollan “exactamente las mismas funciones”, pero con “una diferencia aproximada de 800 euros brutos mensuales”, una situación que califican de “ahorro económico injustificado” por parte de la administración. En este sentido, una técnica de educación infantil -que prefiere mantener el anonimato- que trabaja en una guardería rural del Ripollès, lamenta que "tenemos exactamente la misma titulación pero cobramos 800 euros menos por hacer el mismo trabajo; además, ellas tienen mejores instalaciones y son tutoras de un único grupo, mientras que nosotras tenemos niños de I1 e I2 mezclados, es decir, niños que todavía no caminan con otros que ya corren y hablan".

Las profesionales también lamentan el “desprecio de la etapa 0-3” y alertan de “riesgos reales para la primera infancia” por el hecho de que las guarderías rurales comparten a menudo espacios con el segundo ciclo de infantil y, en algunos casos, con ciclo inicial. Según exponen, el Departament “pone en valor estos proyectos como mejora para el mundo rural, pero lo hace sin garantizar recursos humanos ni materiales suficientes, priorizando el ahorro económico por encima del bienestar infantil”. Con todo, la educadora gerundense también lamenta que "otra de las cosas que más nos preocupa es que, cuando necesitamos un apoyo, el Departament d'Educació nos envía a un maestro de la escuela que no sabe cambiar pañales ni tratar con niños".

Falta de sustituciones

Las TEEI también denuncian que en muchos centros “no se respetan los descansos reglamentarios”; que “cuando una TEEI está de baja médica, no se la sustituye”, un hecho que “sobrecarga a otras profesionales y pone en riesgo la atención adecuada a los niños”; y que el criterio de acceso se basa en la edad y no en el curso, lo que provoca “matrícula viva durante todo el año”, “sin los apoyos ni los espacios adecuados y sin un periodo de adaptación digno”.

También exponen que a menudo no disponen “del material ni de los espacios adecuados” para una correcta atención educativa, que hay “aulas pequeñas con 10 a 13 niños” y “falta de recursos y apoyo para atender la diversidad y las necesidades educativas especiales”. Con todo, el colectivo denuncia que la administración “se aprovecha de la vocación, el compromiso y el amor por nuestro trabajo”.

Por todo ello, las TEEI reclaman al Departament d'Educació “respeto y reconocimiento” a su tarea, equiparación salarial y de categoría profesional, el cumplimiento de los derechos laborales, una definición “clara” de funciones y sustituciones “inmediatas” en caso de baja. También exigen que “el derecho y el bienestar del niño sean realmente el centro de las políticas educativas”.

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