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Educación

Carlos González, pediatra, sobre la edad a la que un niño debe tener móvil: "La sociedad debe llegar a un acuerdo"

El uso excesivo del móvil puede generar adicción, depresión, aislamiento social y bajo rendimiento académico, además de otros síndromes como el Fomo y la nomofobia

Uno de cada diez menores se considera adicto al móvil y, pese al veto en la escuela, el 44% lo lleva y uno de cada tres lo mira en clase

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Unos jóvenes usan sus teléfonos móviles.

Unos jóvenes usan sus teléfonos móviles. / Archivo / Fundación Adsis

Zoe Campos Corral

Barcelona
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Con el paso de las Navidades, cada año resurge un debate alrededor de uno de los deseos más repetidos en las listas de regalos de los jóvenes del país: su primer móvil.

La discusión, que existe desde hace años en España, se basa en determinar la edad oportuna a la que un niño debe tener un móvil. Y, justamente, el doctor Carlos González ha publicado un vídeo sobre el tema, en su cuenta de Instagram @criandosinmiedo.

"No comprarles el móvil hasta los 16"

En la grabación, el pediatra explica que este debate surgió de manera “más o menos espontánea”, cuando un grupo de padres se pusieron de acuerdo para “no comprarles el móvil hasta los 16 años”

Según relata González, el caso tuvo una gran difusión a través de las redes sociales: “Otros padres en su móvil vieron que había padres hablando de no darle al niño el móvil, que se ha puesto de moda, pero parece que cada vez hay más padres que toman esta decisión”.

De hecho, el pediatra aclara que este movimiento por no dar el primer móvil hasta los 16 años le parece “magnífico” y “una gran idea". Asimismo, añade que él considera que “cuando más tarde mejor”, pero también que “la sociedad debe llegar a un acuerdo, en general, para no sufrir las consecuencias”.

Este acuerdo social sería algo así como otra regla no escrita dentro del apartado de “cosas que son o no son buenas para los niños”. Aunque el pediatra lamenta que “a veces se tarda siglos en llegar a esos acuerdos”. 

A pesar de mostrarse seguro de que el acuerdo social llegará en algún momento, también se muestra preocupado porque, “para cuando lleguemos a ese acuerdo, habrá salido algo distinto, y tal vez, peor que el móvil, y volveremos a estar en las mismas”.

El 67,9% de los menores de 10 a 15 años

Siguiendo con la temática y revisando los datos oficiales, según el Instituto Nacional de Estadística (INE) de 2025, entre los menores de 10 a 15 años se observa un descenso en el uso del móvil; un 67,9% utiliza el móvil, lo que significa una ligera disminución respecto a años anteriores.

Por otro lado, el informe elaborado por 50 expertos para el desarrollo de un entorno digital seguro, presentado en el Consejo de Ministros en 2024, recomienda que los niños entre 6 y 12 años tengan un uso limitado y supervisado del móvil. Por otro lado, también sugiere que estos dispositivos móviles no tengan conexión a internet y, si son smartphones, es aconsejable descargar un control parental y restringir el acceso a redes sociales.

Propuesta de nuevo etiquetaje

Además, el informe recomienda que los dispositivos incluyan etiquetas que adviertan sobre los riesgos para la salud y el tiempo de uso que deben utilizarlo. Algo parecido a lo que ocurre con el tabaco, que contiene etiquetas de advertencia que promueven la salud y la prevención.

Por lo tanto, si en el tabaco aparece “fumar mata”, el informe propone que en los móviles aparezca: “De 6 a 12 años, menos de una hora al día y siempre en compañía de adultos” o “A partir de 13 años, el uso diario no debe superar las dos horas, siendo siempre supervisados y, preferiblemente, empleando un soporte fijo para el dispositivo”.

¿Qué puede provocarles el uso excesivo?

Cierto es que el uso del móvil puede derivar en niños adictos al móvil que, en consecuencia, puede traducirse en depresión, aislamiento social, alteraciones del sueño y bajo rendimiento académico.

Además, el uso abusivo de las pantallas también puede generar síndromes como el Fomo (Fear Of Missing Out, por sus siglas en inglés) o la nomofobia. El Fomo, según el diccionario de Cambridge, es el sentimiento de preocupación por la posibilidad de perderse eventos interesantes a los que asistirán otras personas. Normalmente, este Fomo es causado por imágenes y vídeos vistos en las redes sociales. Podríamos decir que es el miedo a no estar allí; a perderte algo.

Por su parte, la nomofobia es el miedo irracional y la ansiedad por estar sin el móvil, o incluso no tener conexión a internet. Este miedo se manifiesta en forma de nerviosismo, pánico, malestar físico al quedarse sin batería, no tener cobertura o perder el dispositivo. Ocurre, normalmente, en jóvenes, que ven sus habilidades comunicativas y su vida diaria afectadas

En los dos casos, el miedo por perderse experiencias gratificantes aumenta las posibilidades de generar dependencia hacia el teléfono y las redes sociales, hecho que tiene un gran impacto negativo en la salud y el bienestar mental de los menores.

Carlos González en su vídeo completo de Criando Sin Miedo (temporada 2, episodio 10).

Carlos González en su vídeo completo de Criando Sin Miedo (temporada 2, episodio 10). / @CarlosGonzález-pediatra / YouTube

"El gran problema siempre va a ser tu hijo"

Aun así, para ser justos, no todo iban a ser malas noticias: la tecnología también trae aspectos positivos como el acceso a una mejor oferta educativa, con más recursos didácticos y una información interactiva mejorada.

El pediatra lo tiene claro: “El gran problema siempre va a ser tu hijo, que se va a pasar cuatro, cinco, siete años diciéndote que en clase todos tienen móvil, que su primo tiene móvil y todo el mundo tiene móvil”.

Para contrarrestar todos los aspectos negativos, los expertos hacen hincapié en priorizar actividades como el ejercicio físico, el juego -el que no utiliza tecnología- y la lectura.