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Educación

Linette, una joven superdotada: "En el instituto muchas veces se reían de mí por cómo hablaba y por lo que me interesaba"

Linette Coy, a quien le detectaron altas capacidades a los 14 años, estudia Psicología por su interés en cómo las personas razonan diferente

La experiencia de una alumna de Alicante con altas capacidades

La experiencia de una alumna de Alicante con altas capacidades / Pilar Cortés

A. Fajardo

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Linette Coy es una de las alicantinas que tiene altas capacidades. Se enteró hace tan solo cuatro años, ahora acaba de cumplir la mayoría de edad. Fue una profesora del instituto quien empezó a ver detalles que lo indicaban y contactó con sus padres. Su familia se dio cuenta de que, mientras otros niños dedicaban muchas más horas de estudio, ella apenas destinaba tiempo a las tareas en casa. El diagnóstico llegó en el instituto, en plena pandemia, ya en el instituto.

La joven, natural de San Vicente, confiesa que el colegio «no fue el mejor tiempo» para ella porque «muchas veces se reían de mí por el cómo hablaba y por lo que me interesaba». A lo que se sumó el hecho de sentir que había compañeros que se aprovechaban de ella a la hora de hacer deberes.

Otro de los mayores inconvenientes que la estudiante confiesa haber encontrado en el sistema educativo es la falta de recursos y la desmotivación. Relata cómo los profesores «tienden a sentarnos con el niño problemático, a ver si así le ayudamos», una práctica que a ella le «desmotivó un montón para ir a clase». Además, cuando se le propuso una «ampliación curricular que consistió en darme 50 ejercicios extras de lo mismo», solo sirvió para aumentar todavía más su desmotivación.

Sin embargo, a pesar de los desafíos, Linette consiguió desarrollar una gran pasión por las letras, la comprensión lectora y la escritura. Desde niña, asegura que le ha encantado leer, escribir mis historias. Y todo tenía una explicación. En el test de altas capacidades, obtuvo la «marcación más alta» en el apartado de vocabulario y de historia.

El colegio no fue el mejor tiempo porque muchas veces se reían de mí por el cómo hablaba

Su futuro

Actualmente, ha empezado a estudiar Psicología, una elección motivada por su interés en «cómo piensan las personas» y en «los razonamientos interiores». Su propia experiencia de sentirse «diferente a los demás» y su tendencia a «razonar mucho las cosas» la llevaron a descubrir su vocación en un taller ofrecido por la Asociación de Altas Capacidades y Talentos de Alicante.

Admite que desde la infancia ella se veía diferente a los demás y que le resultaba «muy curioso» el pensar cómo sus compañeros y amigos estaban razonando de una forma diferente, comportándose de una forma distinta a la suya. «Siempre he sido una persona de razonar mucho las cosas, de darle vueltas a intentar encontrar los patrones», explica.

Siempre he sido una persona de razonar mucho las cosas, de darle vueltas e intentar encontrar los patrones

Y esa forma de pensar llevó a Linette a compaginar sus estudios con actividades artísticas tanto en clases, como en casa, de manera autodidacta. «Yo nunca he podido hacer solo hacer una cosa. Soy una persona muy mentalmente activa», asegura.

Como ejemplos, en el Conservatorio aprendió a tocar el violín y en casa se enseñó ella sola a tocar el piano, donde también dedica parte de su tiempo libre a escribir historias, poesía y a pintar. Pero, la futura psicóloga también tiene en su ADN la predisposición por ayudar, lo que la ha llevado a ser voluntaria en Cruz Roja durante años.

La historia de Linette Coy es un testimonio de los desafíos y las oportunidades que enfrentan los jóvenes con altas capacidades en el sistema educativo actual.

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