Educar es todo

Educación

Esta es la razón por la que no debemos ocultar las situaciones difíciles a los niños

Desde pequeños debemos aprender afrontar y gestionar situaciones complejas en familia

Esta es la razón por la que no debemos ocultar las situaciones difíciles a los niños
3
Se lee en minutos
Alicia Mendoza

Todo el mundo se ha encontrado en su vida alguna situación difícil que no hemos sabido bien cómo comunicar a los demás. Tenemos miedo de que nos juzguen, de que se alejen de nosotros o de que se asusten. Cuando suceden estas situaciones difíciles cuando tenemos hijos e hijas y se lo tenemos que contar, aumenta ese miedo.

¿Qué debemos hacer en estas situaciones? ¿Ocultarles la realidad o decirles la verdad y acompañar sus emociones? Nuestras expertas lo tienen claro.

Nunca debemos ocultar las situaciones difíciles a nuestros hijos

Nuestros hijos e hijas se van a encontrar con dificultades en la vida, nadie está exento de ellas. Saber afrontar y gestionar estas situaciones se aprende desde que se es pequeño. Por eso, las situaciones complejas que sucedan en la familia no se deben ocultar. "Ocultarles la realidad no es un buena opción. No se debe blindar a los hijos frente a las dificultades, debemos darles herramientas para enfrentarse a ellas. Una realidad emocional compartida estrecha lazos y permite una mayor unión en la familia frente a situaciones difíciles", explica la psicóloga experta en inteligencia emocional Begoña Ibarrola.

Sara Andrés, profesora y deportista paraolímpica, nos contaba en nuestro último evento cómo ella ha ido aprendiendo a lo largo de los años que no debemos ocultar las cosas malas que nos pasen.

Creemos que es mejor ocultar las dificultades que se nos presentan en la vida. Sobre todo queremos ocultarlo a los más pequeños por los prejuicios que tenemos sobre cómo van a reaccionar. Pero no son más que eso, prejuicios. Así lo relataba Sara: “Nosotros siempre educamos pensando que todo lo bueno nos va a pasar. Y es genial, y es así, y hay que ser positivos, no hay que ser negativos. Pero también hay que ser realistas. Creo que hacemos un mal ocultando a nuestros niños, a nuestros alumnos la realidad. Por eso yo cuando al principio perdí mis pies y fui al cole, yo ocultaba lo que yo era y ahora soy, bueno, medio mujer, medio robot. Y yo lo ocultaba, y me di cuenta que era un prejuicio lo que yo tenía el que los niños me vieran con temor o con miedo. Realmente era un prejuicio mío. En el momento en el que yo me puse una falda corta o me puse un pantalón corto, me di cuenta de que el miedo estaba en mí, que los niños no tenían ningún miedo por mí, que entendieron mucho mejor lo que es una persona con discapacidad”.

Lo que sí debemos hacer es explicárselo a los más pequeños de una forma más simple para que ellos puedan entender la situación. Para ello, podemos hacer uso de un lenguaje o también de las historias y los cuentos. "Es necesario que los hijos conozcan lo que sucede, por supuesto con palabras e información adaptada a su edad y nivel de comprensión. Lo primero que podemos hacer es contarles lo que pasa en forma de cuento, incluso permitiendo que ellos lo completen o cambien en función de su imaginación", dice Ibarrola.

Cómo acompañar sus emociones

Noticias relacionadas

Cada niño o niña reaccionará de forma distinta a la situación. En la mayoría de ocasiones puede que experimente emociones que consideramos negativas, como el miedo, el enfado o la tristeza. Ante esto, Ibarrola expresa que, tenga la emoción que tenga, debemos acompañarles en lo que siente. "Cuando vuestros hijos se sientan abrumados por las emociones, lo que debemos hacer nosotros como padres y madres es, desde la calma, esperar y ayudarle a que salga, pero no unirnos a su caos, que muchas veces ellos nos provocan a nosotros. Si sienten vuestro acompañamiento, si sienten que legitimáis esa emoción y que no les queréis quitar cuanto antes de ahí, es tremendamente importante para ellos porque se sienten respetados y ellos a su vez van a hacer lo mismo cuando tengan hijos".

Os resumimos estos tips para poder afrontar las situaciones difíciles con vuestros hijos:

  • Darles la noticia en un momento de calma

  • Usar lenguaje sencillo o recurrir a cuentos

  • Legitimar y acompañarles en sus emociones

  • Permitirnos a nosotros expresar nuestras emociones

  • Responder a sus preguntas y dudas

  • Hablar del tema con naturalidad una vez que la familia lo conoce

  • Buscar ayuda profesional si no sabemos cómo gestionarlo