Enseñanza

Los ayuntamientos reclaman al Govern un frente común contra el abandono escolar

La Diputació de Barcelona inicia una prueba piloto en siete municipios e insta a Educació a compartir información para poder "acompañar" a los chavales que dejan los estudios

Un alumno en un instituto de Barcelona.

Un alumno en un instituto de Barcelona. / JORDI COTRINA

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Carlos Márquez Daniel
Carlos Márquez Daniel

Periodista

Especialista en Movilidad, infraestructuras, política municipal, educación, medio ambiente, área metropolitana

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La proximidad es la principal baza de los gobiernos locales. Por el conocimiento del terreno y por la agilidad a la hora de intervenir donde sea necesario. Bajo esa premisa, la Diputació de Barcelona ha iniciado una prueba piloto en siete municipios para combatir el abandono escolar. Más allá de detectar los casos concretos, quieren acompañar a los jóvenes en el proceso de recuperar la senda, la que sea, tanto en el ámbito educativo como el laboral. Se encuentran, dicen, con un problema: Educació no comparte la información sobre estos chavales y trabajan medio a ciegas. Reclaman transparencia para poder afinar en la complicada empresa de no dejarse a nadie atrás.

Los datos permiten hacerse una idea de la gravedad de la cosa. Catalunya tiene una tasa de abandono escolar (jóvenes de entre 16 y 24 años) del 17,4%, mientras que la media española está en el 16% y la europea, en el 10,3%. La cifra se dispara entre los hombres (23%), mientras que las mujeres amortiguan con un 11%. En cuanto a la graduación de secundaria, el 94,4% de los estudiantes de nacionalidad española terminan la ESO, un porcentaje que baja hasta el 66,6% en el caso de los matriculados con pasaporte extranjero. Los alumnos magrebís (59%) y los del resto de África (53,1%) son los que en mayor medida abandonan las aulas de manera prematura. El abandono en bachillerato es del 24%, mientras que el 40% de los que inician un ciclo formativo de grado medio lo dejan a medias. Todos estos números, además, se ceban de manera especial con los entornos sociales más vulnerables y desfavorecidos, lo que aumenta más si cabe la brecha de la desigualdad.

Identificar el riesgo

Ante esta postal, la Diputació de Barcelona consideró oportuno que un ente supramunicipal se involucrara en el porvenir de su juventud más desorientada. Pero cualquier acción requiere de un 'background' de nombres, apellidos y situaciones familiares que permita "dimensionar el fenómeno y consolidar estrategias a escala local", amén de "identificar la población de riesgo". Todo ello, toda esta labora de prevención e intervención, precisa "universalizar la información de la población joven de entre 16 y 24 años", una demanda que Teresa Sambola, coordinadora del área de Educación, Deportes y Juventud, ha reclamado este jueves hasta la saciedad durante la presentación del plan. "Es flagrante que no tengamos estos datos y además existe una ley de transparencia que obliga a las Administraciones a compartir la información", se ha quejado, al tiempo que se ha mostrado "convencida" de que el actual 'conseller' de Educació, Josep González Cambray, "es sensible a este tema". Un portavoz de la 'conselleria' confirma que, efectivamente, "se está trabajando para unificar los criterios de recogida de esta información".

"Es flagrante que no tengamos los datos, y además existe una ley de transparencia que obliga a las Administraciones a compartir la información"

Los consistorios que participan de esta prueba piloto son los siguientes: Badia del Vallès, Cornellà de Llobregat, Igualada, Mataró, Mollet del Vallès, El Prat de Llobregat y Vilafranca del Penedès, a los que hay que sumar el Consell Comarcal de Osona. Cada uno de ellos ha trazado su propia línea de actuación en base a las necesidades que sí han podido identificar, canalizándolas ya sea a través de una oficina de orientación educativa o con la creación de escuelas de nuevas oportunidades. El exalcalde de Terrassa y presidente del área de Educación, Deportes y Juventud de la Diputació de Barcelona, Alfredo Vega, ha lamentado la ausencia de "una visión integral" y ha avanzado que la experiencia de estos municipios se compartirá con el resto de ayuntamientos. También los datos, pues sucede a menudo que un joven se empadrona en otra ciudad y se pierde todo el seguimiento realizado hasta ese momento. Todo eso, ha admitido, requerirá de "un trabajo conjunto con Educació".

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Conocer para afinar

Javier Silva, alcalde de Polinyà y diputado delegado de Juventud de la Diputació, ha puesto como ejemplo la gestión que se ha hecho durante la pandemia con los datos sanitarios, que sí se han compartido para poder realizar con éxito la campaña de vacunación. Ha señalado, además, y pensando en la formación profesional, que los municipios son los que mejor conocen qué demanda laboral tienen, lo que puede venir muy bien a la hora de definir futuros grados formativos. "Que falten plazas de FP implica más abandono escolar, porque terminas poniendo a los jóvenes en lugares en los que ni quieren estar", ha lamentado Vega. Como conclusión, por si no hubiera quedado claro, Sambola ha compartido lo siguiente: "El mundo local es quien conoce la realidad. Porque no solo se trata de información, que también, sino de saber qué les pasa a los jóvenes, cuál es su voluntad, sus habilidades, sus conocimientos, si es más creativo o más científico". En definitiva, saber más para afinar mejor. Y a tiempo.