Educació avala las extraescolares pese al riesgo para los grupos burbuja

Escuelas y entidades aguardan a ver cómo evoluciona la pandemia antes de programar

La Generalitat avala la actividad no lectiva mientras el ministerio recomienda no hacerla

Actividad extraescolar en una escuela del barrio del Poblenou, en octubre del 2018.

Actividad extraescolar en una escuela del barrio del Poblenou, en octubre del 2018. / FERRAN NADEU

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Lo inevitable rara vez sucede, es lo inesperado lo que suele ocurrir. Con esta frase del economista John Maynard Keynes puede explicarse lo que se le viene encima al mundo de la educación, tan rodeado de opiniones, actores secundarios, imprevistos, sanguinarios grupos de 'whatsapp' y giros de guión. El curso empieza el 14 de septiembre, y tal y como ha repetido este lunes el 'conseller' Josep Bargalló, "lo más importante es la estancabilidad y la estabilidad de los grupos estables de convivencia". Habrá quien vea en esta afirmación un parche dialéctico a ese 30% de núcleos de la escuela pública que tendrán más de 20 alumnos por clase, el tope recomendado. Pero el titular de Educació insiste en que no hay que obsesionarse con la cifra, sino con la "higiene y la ventilación". Entre las paredes de la escuela todo tiene un cierto aroma de blindaje, aunque el riesgo cero no existe. Dice el 'conseller' que el cole será "el lugar más seguro para un niño fuera de su casa", puesto que en ningún otro sitio se aplicarán tantas medidas de "seguridad, prevención, trazabilidad y control de seguimiento" de la pandemia. Lo que suceda a partir de las cinco de la tarde, con las extraescolares, es lo que puede darle la razón a Keynes. O no; es lo que tienen los imprevistos. 

Grupo burbuja por la mañana, karate por la tarde. El ejemplo lo ha puesto el mismo Bargalló al ser preguntado por la oferta educativa y lúdica que trasciende al ámbito de la enseñanza obligatoria. Ha recordado que se trata de actividades que no organiza la 'conselleria' y que están en manos de las 'ampas', las propias escuelas o los ayuntamientos, amén de infinidad de empresas privadas que llevan seis meses relamiéndose las heridas del confinamiento. "Se deben realizar con las máximas garantías de seguridad". Pero, precisamente en el karate, ¿cómo conseguir que los chavales practiquen las técnicas superiores (ate waza, gracias Google) e inferiores (geri waza) manteniendo el metro y medio de separación? Pongamos por caso el baloncesto..., ¿un balón por niño? ¿Juegan con guantes? En el deporte profesional se dispensan pruebas PCR como quien se toma un calmante muscular, pero a nivel infantil es imposible mantener semejante control personal de la pandemia.  

Protocolo a la vista

Belén Tascón, presidenta de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Catalunya (Fapac) asegura que el pasado viernes asistieron a una reunión con responsables de la 'conselleria' en la que se les anunció que el Govern "está preparando un protocolo y unas normas para regular las extraescolares". "Como suelen empezar en octubre, quieren primero centrarse en garantizar que las clases sean presenciales para luego ponerse con otros temas. Pero es cierto que, tal y como se plantea el tema de los grupos burbuja, las actividades no lectivas rompen con la teoría de la estancabilidad". La Fapac defiende que se mantenga esta oferta, pero la vez reclama poner unas reglas de juego claras y realistas. Educació puntualiza a Tascón: no es una normativa de extraescolares, sino un protocolo para las excursiones y las colonias. 

Desde la Fundación Pere Tarrés, Sònia Recasens, directora de programas educativos y sociales, sostiene que las dudas en la educación "son todavía mayores cuando se habla de extraescolares". "De momento -señala- se trata de esperar y observar, porque ahora hay muchas más dudas que certezas. Ahora la demanda será menor y la intuición me dice que a partir de enero, si las cosas se mantienen estables, las escuelas empezarán a animarse más". Es decir, un primer trimestre con extraescolares al ralentí. Como muestra de por dónde pueden ir los tiros, esta entidad organizó casales de verano a los que asistieron 21.000 chavales. Tuvieron nueve contagiados, de los que solo cinco eran niños. Eso sí: grupos de máximo 10 personas, espacios muy amplios y mayoría de actividades al aire libre. 

Agitados mentideros

El de las extraescolares es de hecho uno de los 'hits' de los agitados mentideros de papás y mamás. Porque, entre otras cosas, estamos ante un abanico de actividades que, además de complementar la formación de los hijos, ayudan a la conciliación familiar y profesional. Y hay que ser prácticos: no se trata de tener al niño colocado, pero esas dos o tres tardes que lo recoges a las siete y no a las cinco pueden marcar la diferencia entre tener un contrato laboral o no tenerlo. Bargalló ha defendido el papel de las extraescolares, hasta el punto de afirmar: "No nos podemos pemitir un curso sin ellas". Por lo que tienen de beneficioso para los niños y jóvenes. Lo ideal sería que el mismo grupo burbuja del aula compartiera después la clase de inglés, la lección de ajedrez, el entreno de fútbol o la sesión de baile. Así se expresó la ministra Isabel Celaá hace escasos días, una recomendación que sobre el terreno se dará en contadísimas ocasiones. Sin duda habrá mezcla, y tanto dentro como fuera del centro educativo.   

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El plan educativo aprobado el 3 de julio por el Govern, con el beneplácito de Protecció Civil, ya tiene un apartado destinado a las extraescolares. Son, sin embargo, recomendaciones, agrupadas por disciplinas. Porque no es un ámbito exclusivo del negociado de Bargalló. Está también lo que diga Salut, Esports. O el propio Gobierno. En ese manual se insta a reservar una superficie de 2,5 metros cuadrados por niño, algo que no parece difícil en robótica, pintura, música, o cerámica, incluso en el tenis, pero que resultará algo más complicado en el teatro, el atletismo, la natación, las artes marciales, el hockey o el fútbol. El plan de actuación habla también del lavado de manos, del uso de vestuarios y de la desinfección de elementos comunes. Se echa de menos una visión más realista, puesto que evitar el contacto es prácticamente impoible. Y siguen en el aire algunas preguntas que se responderán con la experiencia. Por ejemplo: 

¿Y qué pasa si un niño con extraescolares da positivo? Su grupo burbuja deberá hacer cuarentena, así como su tutor, ¿pero también sus compañeros de ajedrez, judo, natación sincronizada o balonmano? Según Bargalló, los gestores covid (los profesionales que rastrean los contactos) serán los encargados de tomar esa decisión. O sea, ni sí ni no. Depende.