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DEBATE EN LAS UNIVERSIDADES

Estudiantes de la UPF reclaman al rector que defienda el derecho de ir a clase

Un centenar de alumnos firman una carta que pide evaluación alternativa solo para los que van a las protestas

"Todo esto genera una escalada de tensión que pondrá más en riesgo la seguridad de todos", reza la misiva

Carlos Márquez Daniel

Barricada, el pasado viernes, en una de las entradas al edificio histórico de la Universitat de Barcelona

Barricada, el pasado viernes, en una de las entradas al edificio histórico de la Universitat de Barcelona / FERRAN NADEU

Del mismo modo que en el 'procés' político hay un objetivo y dos bandos muy diferenciados, en la universidad, que este martes está convocada a una huelga indefinida por el Sindicat d'Estudiants dels Països Catalans, también está aflorando una situación similar, con jóvenes que quieren seguir con las clases con absoluta normalidad y otros que piden adaptar el ritmo académico a las manifestaciones de estos días. En ambos casos se reclama que la autoridad competente meta mano en el asunto. El debate identitario señala a la Generalitat y al Gobierno de Pedro Sánchez. Y los universitarios reclaman a los rectores y decanos una solución que pueda ser satisfactoria para todos, tanto para los que quieren centrarse en las manifestaciones como para los que prefieren mantener la actividad académica.  

Un grupo de un centenar de alumnos del Campus Mar de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) han mandado este lunes una carta al rector, Jaume Casals, en la que le instan a "garantizar la convivencia entre los estudiantes". La misiva esquiva la política y se centra exclusivamente en el calendario académico, reclamando que se aseguren "los derechos individuales de todos los estudiantes del centro y proponiendo alternativas para los compañeros que quieran manifestarse". "Consideramos -prosigue el escrito- que las manifestaciones estudiantiles no justifican que se suspendan para todos las actividades evaluativas. Entendemos que se debe respetar el derecho del grupo que desea manifestarse, por tanto, se ha de buscar unas soluciones que faciliten la evaluación de los compañeros que desean unirse a las protestas, sin que ello suponga ningún cambio en el calendario académico, tanto de evaluación como docente". 

Un grupo plural

Este nutrido grupo de estudiantes "de diferente ideología política" recuerda que el 23 de octubre, un grupo de alumnos encapuchados -unos 15, aseguran- negaron el paso al Campus Universitari Mar de la UPF desde las 8 hasta las 10 horas. Censuran que no hubiera "oposición efectiva de la seguridad del edificio para frenarlos" y sostienen que cualquier intento de profesores o alumnos por doblegar su voluntad de boicotear las clases era frenado por los propios vigilantes. A su modo de ver, toda esta situación (el día 15 también se pidió a los docentes que no realizaran actividades evaluables durante toda la semana, y el 18 no hubo clases) está generando "una escalada de tensión entre los grupos de estudiantes" que, según su punto de vista, "pondrá más en riesgo la seguridad de todos". Entre sus demandas al rector también incluyen el "no posicionamiento político de la UPF, ya que representa a estudiantes de ideologías políticas distintas"

También el Consejo de Estudiantes de esta misma universidad, a través de un comunicado, ha pedido posibilitar a los estudiantes que así lo soliciten la opción de cursar la evaluación continua. También solicitan "respetar el libre ejercicio del derecho fundamental a la manifestación y huelga sin perjuicio académico los estudiantes".