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NUEVAS FÓRMULAS LABORALES

El aprendiz del siglo XXI

Un estudio de la UAB demuestra que la FP Dual beneficia tanto al alumno como a las empresas

Las compañías, que se acaban quedando a la mitad de los chavales, piden más agilidad burocrática

Carlos Márquez Daniel

Estudiantes de FP Dual, en la fábrica de Seat, en junio del 2018.

Estudiantes de FP Dual, en la fábrica de Seat, en junio del 2018. / RICARD FADRIQUE

La figura del aprendiz, ese chaval con ganas, que se fija en todo, que es una esponja, que pregunta y prueba, que se equivoca y corrige, tiene hoy un nombre más técnico y menos romántico. Se le llama FP Dual, pero mantiene la misma filosofía de asumir un oficio desde dentro. Un estudio de la Universitat Autònoma de Barcelona acaba de demostrar que este modelo formativo es efectivo, tanto para el estudiante como para las empresas, puesto que dos tercios de los alumnos acaban fichando por la compañía de acogida. Pero ojo, el flechazo tiene que superar una barrera no siempre fácil de franquear: el exceso de burocracia.

El estudio lleva la firma de Anika Jansen, economista del German Economic Institute, y de Pilar Pineda, directora del grupo de Eficacia de la Formación de la UAB, y se basa en encuestas a más de 1.000 empresas catalanas que participan en los programas de FP Dual. Hay cierta coincidencia -el 75% de las compañías consultadas- en que se trata de una “inversión a largo plazo y una vía excelente para formar a futuros trabajadores cualificados”. En estos tiempos de cierta precariedad laboral, existe el miedo de que estos jóvenes se conviertan en mano de obra barata para las compañías. El trabajo parece demostrar más bien lo contrario, puesto que el 80% de las firmas agradece “poder formarlos a medida para un puesto de trabajo” que, en muchos casos, termina siendo suyo.

Productivos y leales

Los resultados de las encuestas evidencian las diferencias entre la formación profesional tradicional y esta rama en la que se potencia la relación directa con el empleo. Las empresas consideran mucho más ventajosa la contratación de este perfil “por sus competencias, productividad y lealtad”. Una manera de decir que son personas que ya están rodadas, que saben de qué va esto, que se implican más y mejor y que no van a ser una carga. A pesar de las bondades de este tipo de enseñanza, el 37% de las compañías consultadas consideran que el proceso tiene una “carga excesiva de burocracia”. Otro escollo es el acompañamiento, sobre todo en los negocios pequeños, donde la carga de responsabilidades y la escasez de personal hacen mucho más complicado estar encima del aprendiz.

En el curso 2017-2018, un total de 4.018 empresas catalanas firmaron convenios de FP Dual con el Departament d’Educació. Son el 0,65% del total, una cifra baja, según los expertos. Es otro de los aspectos que destaca el informe, la necesidad de “difundir más los resultados de esta formación” para que otras empresas se animen a acoger a estudiantes. Un dato demuestra la importancia de dar a conocer las bondades de la cosa: el 30% de los encuestados asegura no conocer en absoluto el programa de FP Dual, y de los que sí están al corriente, solo el 38% se ofrecen. En este sentido, las autoras del trabajo instan a la “administración y a las organizaciones empresariales y sindicales a acompañar e informar” sobre las virtudes de la propuesta.

¿Y todo esto cómo termina? El estudio concluye que la mitad de los aprendices -de hecho, un poco más, el 53%- acaba quedándose en las empresas que les dan esa primera oportunidad. Eso sí, hasta que llegue el momento, el 87% paga el mínimo que marca la ley para los estudiantes que están aprendiendo. Solo en las grandes empresas se remunera un poco por encima de  lo que marca el convenio.