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contra las tasas

La UAB y la UPF copan las principales protestas en el primer día de huelgas universitarias

Seguimiento desigual en una reivindicación que este jueves alcanzará a todos los niveles de la enseñanza pública

Gisela Macedo / Alba Jaumandreu

Estudiantes de Bellaterra montan barricadas y cortan los accesos al campus de la UAB. / RICARD CUGAT (VÍDEO: NORMA VIDAL / ACN)

Las universidades catalanas se sumaron este miércoles a profesionales de la sanidad y bomberos en una semana de protestas que este jueves alcanzará a todos los niveles de la enseñanza pública. En el preludio de la gran jornada reivindicativa, los estudiantes universitarios lograron paralizar las clases en algunos centros con el objetivo de lanzar al Govern de la Generalitat un primer aviso: reclaman que se aplique la rebaja del 30% de las tasas universitarias que aprobó el Parlament en el 2016 en una moción que tuvo solo el voto en contra de JxSí.

La génesis del enojo de estudiantes y profesores remite a la misma época en que se aplicaron los recortes que también deploran los médicos y enfermeras, la del Govern de Artur Mas, el mismo que incrementó las tasas universitarias un 67% en el 2012 con el hoy diputado de ERC y dirigente de Demòcrates Antoni Castellà al frente de la secretaría de Universitats. ‘Seguimos pagando, seguimos luchando’, era el lema de la huelga que este miércoles blandían en algunas pancartas los universitarios.

El seguimiento de la protesta, que también incluye la reclamación de regularizar al profesorado asociado, fue desigual. En la Universitat de Barcelona “la normalidad fue la tónica predominante”, a excepción de las facultades de Geografía e Historia y Filosofía, donde los piquetes bloquearon los accesos y solo pasó el personal de administración y servicios, según datos de la Generalitat. En la Autònoma (UAB), unos 300 estudiantes pasaron la noche en la facultad de Letras y a primera hora de la mañana se distribuyeron por los diferentes puntos de acceso para montar barricadas con contenedores. En las 10 facultades de este centro, la adhesión del alumnado a la huelga fue mayoritaria salvo en la Escola de Enginyeria, Veterinaria, el campus de Sabadell y las unidades docentes hospitalarias.

Cerrado "por seguridad"

Momentos de tensión se vivieron también en la Pompeu Fabra, cuyo rectorado decidió cerrar los campus de Ciutadella y del Poblenou “por seguridad” ante el “bloqueo y la ocupación llevados a cabo por la fuerza por parte de algunos estudiantes”. En el segundo recinto, muchos estudiantes que se acercaron hasta la puerta aseguraban que la universidad “no había comunicado nada”. En esta línea se encontraban algunos profesores, a la expectativa de saber qué pasaba y si podrían impartir sus clases. No obstante, el Sindicat d'Estudiants dels Països Catalans (SEPC), cuyos militantes habían amurallado varios accesos con mesas y sillas, afirmó haber hecho los deberes: “Fuimos clase por clase a explicar la situación, y a pedir que los delegados se comunicaran con los profesores, si no lo han hecho no es cosa nuestra”. 

En la UPC (salvo dos centros del Campus Nord), la Rovira i Virgili y las universidades de Lleida y Girona (salvo Educación y Psicología) la huelga apenas tuvo incidencia. Nada que ver con la UAB, donde la portavoz del SEPC, Laia Casas, insistía en que este es el 'momentum' para la reivindicación:  “Ahora que se están debatiendo los presupuestos en el Parlament hay que instar al Govern de la Generalitat y al ‘conseller’ de Economia, Pere Aragonès, que incluya en la partida presupuestaria la rebaja del 30% de las tasas. Catalunya es la comunidad autónoma que paga unas matrículas universitarias más elevadas y eso nos da todavía más legitimidad".

La protesta cuenta con el apoyo de multitud de maestros. Uno de ellos es Josep Cervelló, profesor de Egiptología, quien afirmó que, a pesar de no ser partidario de perder clases, veía lógica: “Para que se escuchen sus reivindicaciones, es necesario efectuar acciones contundentes", defendía a los huelguistas. Algunos alumnos, sin embargo, expresaban su descontento al ver que no podían acceder al aula y encontrar bloqueada la estación de los Ferrocarrils. Otros se preparaban para pasar otra noche en la universidad y manifestarse este jueves al mediodía en la plaza de la Universitat.