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PLANIFICACIÓN UNIVERSITARIA

Universitats lleva tres años taponando el máster para enseñar en secundaria

Más de un tercio de los aspirantes de este año se han quedado sin plaza en estos estudios

Ensenyament autorizó la dispensa de esta formación obligatoria para poder cubrir vacantes este curso

Carmen Jané

Aulas del máster de Secundaria de la UAB.

Aulas del máster de Secundaria de la UAB. / JOSEP GARCIA

Los másteres que ofrecen nueve universidades catalanas para que los graduados de las distintas especialidades puedan dar clases en educación secundaria tienen por tercer año consecutivo muchos más solicitantes que plazas disponibles. Mientras tanto, la Conselleria d’Ensenyament ha tenido que permitir para este año la dispensa del máster -que es obligatorio- y autorizar que docentes de primaria puedan dar clase en secundaria para poder cubrir las plantillas ante la falta de profesores disponibles. 

La convocatoria se mantiene abierta puesto que aún faltan por asignar a los alumnos de segunda y tercera convocatoria, en las que se suele elevar la oferta inicial. Sin embargo, cuesta imaginar que los 2.354 aspirantes al curso encuentren plaza ante la oferta de 1.435 plazas existente; es decir, 919 estudiantes se quedarán sin plaza para este curso.

La Secretaria d’Universitats justifica la diferencia por el hecho de que la planificación de plazas se hace “por trienios” y que no es algo que se pueda alterar fácilmente porque “prima la calidad del máster” y eso no se improvisa. “Las planificaciones de cursos son procesos lentos. Además ha habido un efecto llamada que ha hecho que se apunte cada vez más gente, pero no podemos ampliar plazas en disciplinas que luego no van a tener salida”, sostienen fuentes del departamento, que dirige Francesc Xavier Grau.

El triple de sin plaza desde el 2015

La falta de plazas se ha agravado en los tres últimos años, en los que se ha duplicado la media de aspirantes que se quedaban fuera. Así para el curso 2013-2014, hubo 1.091 solicitudes para cursar el máster y se matricularon 919 (15% quedaron fuera); en el 2014-2015, pidieron plaza 1.327 graduados y se matricularon 1.067 (19% sin plaza) y en el 2015-2016, de los 1.712 solicitantes se pudieron matricular 1.433 (quedaron fuera el 16%).

Para el curso 2016-2017, coincidiendo con el cambio de gobierno y la llegada de un nuevo equipo a la Secretaria de Universitats, la situación se agravó. Hay 2.027 aspirantes de los que solo logran plaza 1.349, lo que deja fuera el 33% de peticiones. En el curso 2017-2018, con el anuncio de nuevas oposiciones, pidieron una de las 1.446 plazas 2.210 graduados (34% fuera) y para este curso, de momento está sin plaza el 39% de solicitantes.  

El máster de enseñanza en secundaria es de los pocos que están regulados y no dependen de cada universidad, sino que hay una preinscripción como en la selectividad, que se realiza en la Secretaria de Universitats, recuerdan desde los centros universitarios. Uno, incluso, el de matemáticas, se ofrece conjuntamente como un único curso desde los nueve centros.

Itinerarios por disciplinas

Además, cada especialidad tiene su propio itinerario docente, que está vinculado a la disciplina que se estudió. Así, un graduado en Química ha de cursar el máster para enseñar Biología, Geología, Física y Química, pero no el de Francés o el de Dibujo. Esto hace que muchos itinerarios no se cubran porque no hay solicitantes. Es el caso del Francés, donde cada año quedan muchas plazas vacantes, según datos de la consultora educativa Unportal.

Sin embargo, las disciplinas más reclamadas desde Ensenyament -Lengua y Literatura Catalana y Castellana, y Matemáticas- han dejado este curso solicitantes fuera. En concreto, 94 aspirantes a la especialidad de lenguas y 48 de Matemáticas se quedarán fuera, cuando hay déficit de plazas en las plantillas. Además, faltarán 54 plazas de Inglés, 117 del área de Ciencias y 92 de Educación Física.