Ir a contenido

la calidad de la educación

Llega el informe PISA de la generación de los recortes y la crisis

El 6 de diciembre se publica el ránking de la OCDE basado en pruebas a alumnos que en España han sufrido la austeridad

MANUEL VILASERÓ / MADRID

Alumno preparándose para los exámenes en Barcelona.

Alumno preparándose para los exámenes en Barcelona. / ALBERT BERTRAN

La comunidad educativa espera con expectación la difusión, el próximo 6 de diciembre, del informe PISA, el estudio educativo internacional más importante que compara todos los sistemas de enseñanza del planeta y siempre levanta intensas polémicas. Para España será un buen momento para intentar comprobar si los recortes y la crisis han incidido negativamente en los resultados de los alumnos

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) lleva a cabo las pruebas cada tres años y ahora toca publicar las efectuadas en la primavera del 2015. En ellas se examinan alumnos de 15 años independientemente del curso en el que estén. La gran mayoría son los chicos que a principios del 2008, el del inicio de la crisis, estaban cursando tercero de primaria y en el momento del examen estaban a punto de acabar 4º ESO, el último curso de esta etapa educativa, con tres años de recortes a sus espaldas.

AÚN NO SE NOTARÁ LA LOMCE 

A lo que no podrán imputarse los resultados es a la ley orgánica de mejora de la calidad educativa (LOMCE). La controvertida ‘ley Wert’ fue aprobada en el 2013, pero su implantación ha sido gradual. Los alumnos de 4º de ESO en el curso 2014-2015 aún no habían ni siquiera cambiado el esquema de asignaturas que marca la nueva normativa, ni por supuesto las reválidas, que incluso pueden acabar siendo desactivadas antes de llegar a las aulas.

España lleva diez años atascada en resultados mediocres, situados por debajo de la media de los 34 países de la OCDE, mientras que Catalunya no se aleja demasiado del promedio español, salvo en compresión lectora, donde está varios puestos por encima.

TODAS LAS AUTONOMÍAS

Para España, la novedad de este año será la inclusión de todas las comunidades autónomas. La participación en el informe, tanto de los países como de las autonomías, es voluntaria y comporta un gasto económico. Hasta ahora algunas comunidades, como Castilla La Mancha o Comunidad Valenciana, habían rehusado participar, pero este año estarán al completo, según uno de los tres analistas de la OCDE que redactan el informe para todo el mundo, Alfonso Echazarra.

El estudio puede apuntar “algún análisis” sobre el impacto de los recortes, pero no puede llegar a conclusiones porque “es muy complicado, dado que intervinen muchas variables, como el retardo difícil de precisar con que se notan los recortes en los resultados”, explica Echazarra, aunque “anima” a que se usen los datos proporcionados por PISA para obtenerlas.

LOS INMIGRANTES, MEJORES EN GRAN BRETAÑA

Respecto al colegio de L’Hospitalet, que rompe la norma de que en España los colegios con más inmigración y un entorno socioeconómco más bajo sacan peores resultados, Echazarra cree que “es un buen trabajo coger a colegios que por lo que sea son excepcionales y ver lo que están haciendo”. “Es un buen complemento a nuestro trabajo”, añade.

“La inmigración si afecta en algo a los resultados en España, pero no tiene por qué ser así. En Gran Bretana, con un sistema muy competitivo, los inmigrantes obtienen mejor valoración que el resto”, sostiene.

Diez años estancados

Entre los años 2003 y 2012 los estudiantes españoles apenas habían avanzado en competencias pese al aumento de la inversión del 35% registrado en este periodo, según el último informe PISA. En matemáticas España incluso había retrocedido un punto. Y los siete puntos avanzados en lectura y los nueve en ciencias no suponían una mejora significativa. El país con máxima puntuación en matemáticas, Singapur, le sacaba 129 puntos a España.

Catalunya se escudó en la inmigración

Los estudiantes de Catalunya obtuvieron 23 puntos más en comprensión lectora que la media española, pero en matemáticas solo la superaron en nueve puntos y en competencias científicas quedaron por debajo en cuatro. La que era ‘consellera’ d’Ensenyament en el 2013, Irene Rigau, atribuyó parte de este retroceso al elevado porcentaje de alumnos inmigrantes en Catalunya, que, a diferencia de otras comunidades, habían crecido del 10% al 14%.

Aumento de la desigualdad

Una de las cuestiones que generaron más preocupación en la anterior edición del PISA fue el aumento de la desigualdad educativa. En 2012 los alumnos con un nivel socio-económico favorecido superaron a los alumnos menos favorecidos en 34 puntos en matemáticas, una diferencia 6 puntos superior a la de 2003. Los alumnos repetidores obtuvieron 102 puntos menos que los no repetidores en 2012, lo cual representa 10 puntos más con respecto a 2003