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CUENTA ATRÁS PARA LA VUELTA AL COLE

Catalunya rebaja la tasa de repetidores al 5,6%

Antes de la implantación de los exámenes de septiembre, el 10% de los alumnos de 4º de ESO suspendían curso

Un 41% de los alumnos inmigrantes ha tenido que repetir curso alguna vez, frente al 17% de los autóctonos

Aula del instituto Sant Andreu, en Barcelona, donde se realizan clases de refuerzo previos a los exámenes de septiembre, este jueves.

Aula del instituto Sant Andreu, en Barcelona, donde se realizan clases de refuerzo previos a los exámenes de septiembre, este jueves. / JORDI COTRINA

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MARÍA JESÚS IBÁÑEZ / BARCELONA

La decisión de la Generalitat de trasladar a septiembre los exámenes de recuperación de secundaria (de ESO y de primero de bachillerato), que antes se solían hacer a finales de junio, lleva ya cinco años dejando a centenares de estudiantes -y a sus familias- sin vacaciones de verano. Pero, lejos de protestar, la medida ha sido asumida por padres e hijos con resignación, sin aspavientos ni grandes muestras de rechazo. Será porque los argumentos de los pedagogos (la mayoría favorables a esta opción) les han convencido, o quizás porque, al final, de lo que se trata es de que el chaval pase de curso.

Si en el 2008-2009, cuando la repesca se realizaba todavía en junio, repetían uno de cada 10 alumnos de cuarto de ESO en Catalunya (un 9,8%), en el curso 2015-2016 el porcentaje bajó al 5,6% (en torno a uno de cada 18). “Es una tasa de repetición cinco puntos inferior a la del 2011”, subraya Antoni Llobet, secretario de Políticas Educativas de la Conselleria d’Ensenyament. 

Catalunya es, junto al País Vasco, la comunidad autónoma española donde hay menos estudiantes repetidores. Y aunque, como avisa Llobet, “no es justo atribuir a la evaluación final de septiembre todo el mérito de la disminución del número de repetidores, porque hay muchos otros factores que inciden en ello”, lo cierto es que en algunos cursos, como primero y segundo de la ESO, la tasa catalana es incluso inferior a la vasca.

“Pese a que existen tantas casuísticas como estudiantes pueda haber, la experiencia de los últimos años indica que uno de cada 10 alumnos que van a esta repesca consiguen pasar de curso sin materias pendientes”, informa el número dos de Ensenyament. La mejora más espectacular la han experimentado los estudiantes de primero de secundaria, el curso en el que, en el conjunto de España, hay más repetidores, según la información recogida por el Sistema Estatal de Indicadores de la Educación en España correspondiente al 2016.

SEGUNDA OPORTUNIDAD

Sea como fuere, en la mayoría de los casos, la segunda oportunidad que brindan los exámenes de septiembre es casi una cuestión de justicia. Especialmente para los estudiantes a los que en junio les ha faltado muy poco para aprobar. Estos meses veraniegos de refuerzo escolar sirven a muchos chicos para acabar de madurar los conocimientos adquiridos durante el año. Y de paso siempre está el que aprovecha el verano para reflexionar y cambiar la actitud en clase el curso siguiente. Organismos como la OCDE rechazan la aplicación, como sistema, de la repetición de curso, una medida prácticamente inexistente en un país referente como Finlandia (con solo un 0,5% de repetidores en secundaria).

La repesca después del verano  la implantó la 'exconsellera' Irene Rigau para acabar con los aprobados 'exprés' que se producían a finales de junio

Los exámenes de septiembre se reinstauraron para poner fin a lo que la entonces ‘consellera’ de Ensenyament, Irene Rigau, denominaba el ‘milagro de Sant Joan’. “Cuando la recuperación era a finales de junio, se habían dado casos de alumnos que el día 15 de ese mes tenían asignaturas suspendidas y que, de repente, cinco días después, cuando el colegio les entregaba las notas, esas materias estaban aprobadas, simplemente porque el chico había entregado un trabajo”, había ironizado Rigau. “Si hablamos de crear una cultura del esfuerzo, no hay que hacerlo de forma retórica”, defendía. “No se trata, evidentemente, de que en un verano hagan lo que no han hecho durante el resto del curso, sino de que realicen un refuerzo, por ejemplo preparando un trabajo”, señala el actual secretario de Políticas Educativas.

DOMINICANOS Y ECUATORIANOS

Las estadísticas del Ministerio de Educación dicen que los chicos repiten curso más que las chicas y que los inmigrantes también son más repetidores que los alumnos autóctonos. En concreto, en Catalunya, el Consell Superior d’Avaluació del Sistema Educatiu, un organismo dependiente de Ensenyament, constataba, a partir de las pruebas de competencias básicas de cuarto de ESO del 2013, que un 41% de los estudiantes de origen extranjero habían repetido algún nivel a lo largo de su etapa escolar frente al 17,7% de estudiantes nacidos en España.

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Por nacionalidades, son los dominicanos, los ecuatorianos y los bolivianos los que porcentualmente tienen más dificultades para pasar de curso, con tasas de repetición que rondan el 15%, el triple de la media catalana. "En estos casos, es determinante el tiempo que el alumno lleva siendo escolarizado en Catalunya", objeta Antoni Llobet. "Las pruebas externas señalan que los resultados de los niños que llegaron aquí con más de 10 años están casi igual de lejos de los obtenidos por inmigrantes llegados antes de los cinco años como de los de los estudiantes autóctonos", señala.

La solución, ha propuesto en alg una ocasión el propio consejo evaluador, a través de su presidente, Joan Mateo, es que estos estudiantes con dificultades sean atendidos en grupos reducidos. Las pruebas de competencias señalan año tras año que la puntuación obtenida por el alumnado repetidor no acostumbra a mejorar por el mero de hecho de volver a estudiar las mismas asignaturas con las mismas metodologías.

A la espera de los resultados de los exámenes de septiembre (que empiezan este jueves), habrá que ver qué efecto surte la prohibición introducida por la ley orgánica para la mejora de la calidad educativa (LOMCE) de que un alumno pueda pasar al siguiente curso si entre las asignaturas que tiene suspendidas (el máximo es de tres) se encuentran, a la vez, las Matemáticas y la Lengua Castellana o la Catalana.

El propósito de esta medida es impedir que un estudiante pase de nivel con dos materias instrumentales suspendidas, porque eso puede afectar a su evolución en el curso superior. Su impacto, no obstante, puede ser perverso, advierten los expertos, ya que se corre el riesgo de volver a elevar la tasa de repetición, algo que, según dijo el PP, la LOMCE iba a combatir.