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La escuela pública iguala por primera vez en alumnos a la concertada en Barcelona

La capital catalana revierte el histórico dominio de la concertada y se equipara al resto de Catalunya

La crisis, primero, y la innovación educativa de los coles públicos son las causantes del cambio de tendencia

MARÍA JESÚS IBÁÑEZ / BARCELONA

Protesta de familias que se han quedado sin plaza en las escuelas que habían solicitado para sus hijos, este viernes, en el parque de la Ciutadella de Barcelona.

Protesta de familias que se han quedado sin plaza en las escuelas que habían solicitado para sus hijos, este viernes, en el parque de la Ciutadella de Barcelona. / JULIO CARBÓ

Barcelona es una de las pocas grandes capitales de Europa -por no decir la única- con una red de escuelas con un peso de los centros privados mayor que el de los públicos. La privada (buena parte de ella, concertada) ha controlado, históricamente, un 60% del mercado educativo de la ciudad, mientras que el 40% restante de estudiantes han quedado para la pública. Este año, por primera vez, esta "anomalía del sistema educativo", como la denominan los expertos, está a punto de ser corregida: un 49,6% de las familias que han solicitado plaza para que sus hijos estudien P3 el próximo curso 2016-2017 han escogido hacerlo en escuelas de titularidad pública, frente al 50,4% que han optado por colegios concertados. En el conjunto de Catalunya, la preinscripción escolar se ha repartido prácticamente al 50% para cada uno, como viene ocurriendo desde hace años.

"Hay, efectivamente, un cambio de tendencia claro en las preferencias educativas de los padres barceloneses", corrobora Mercè Massa, gerente del Consorci d'Educació de Barcelona, el organismo participado por la Conselleria d'Ensenyament y el ayuntamiento de la capital catalana que planifica y organiza el mapa escolar de la ciudad. ¿Y cuáles son las causas de este giro? "La crisis económica, que hizo que algunos estudiantes se fueran hacia la pública, fue un primer detonante hace unos años, pero ahora, con los cambios pedagógicos que han introducido algunos colegios y después de un tiempo en que ha funcionado el boca-oreja entre las familias, estamos seguros de que quienes eligen la pública lo hacen porque están convencidos de su calidad", subraya Massa.

La pérdida de alumnos en P3 supera en 2.000 lo previsto

Finalmente, y a la espera de que el próximo 17 de mayo se haga pública la oferta definitiva de plazas escolares, la disminución de alumnos de P3 el próximo curso 2016-2017 en Catalunya será de más de 9.000 personas, según datos facilitados este viernes por la Conselleria d’Ensenyament. Son casi 2.000 alumnos menos que los estimados por la propia Generalitat antes de abrir el proceso de preinscripción el pasado marzo. Ya entonces, la 'consellera' Meritxell Ruiz habló de la mayor caída de la población escolar de los últimos 30 años.

Fuentes de Ensenyament han explicado que este aparente error de cálculo puede obedecer a motivos de movilidad de las familias, aunque han indicado que mientras no se formalicen todas las matrículas es imposible dar la cifra como definitiva. En primero de ESO, destacan, el aumento que se ha registrado ha sido del 3,8%, "tal como estaba previsto".

No hay que olvidar, además, el escándalo de pederastia que en los últimos meses ha salpicado a los centros educativos de los Maristas, que en solo en su colegio de Sants-Les Corts han registrado un descenso de solicitudes de preinscripción cercano al 16%, según confirmó recientemente la Fundación Champagnat, que regenta esas escuelas. Así las cosas, con los datos actuales, los colegios concertados de la ciudad perderían una veintena de clases (o líneas) de P3, al no alcanzar el número mínimo de 20 alumnos por aula. "Pero eso no es definitivo -advierte, con todo, la gerente del Consorci-, porque hay que esperar todavía unos meses hasta que se formalicen las matrículas".

ONCE CLASES ADICIONALES

En la pública, y pese a que en la ciudad, como en el resto de Catalunya, ha disminuido la población escolar que el próximo curso empezará P3, las administraciones van a tener que aumentar el número de plazas iniciales. "Se habilitarán 11 grupos nuevos para poder dar respuesta a las demandas familiares, que en algunos barrios han superado ampliamente las previsiones", admite Massa. Es el caso, por ejemplo, del distrito del Eixample, donde hay colegios que han tenido "avalanchas" de peticiones. Según detalla la responsable del consorcio, "ha habido sobredemanda, es decir, se han superado las 30 peticiones por clase, en un total de 42 escuelas de las 165 públicas que hay en la ciudad".

Buena parte de ellas son escuelas que han apostado por las nuevas metodologías pedagógicas, colegios innovadores que cada vez están más demandados (y no solo en Barcelona). "Estamos convencidos de que el proceso que han iniciado estos colegios no tiene ya marcha atrás", clama Eva Maria López, una de las promotoras de la nueva plataforma Volem una Escola Activa. El colectivo, que agrupa a unos 300 padres que inicialmente se han quedado sin plaza en esos centros, reclama medidas para que sus hijos no se queden fuera de ese proceso "que avanza muy lento". 

El consorcio, no obstante, es más partidario de propiciar "una oferta equilibrada", señala la gerente. "Que haya colegios innovadores en Barcelona, y que estos tengan tanto éxito, no significa que los demás no sean centros de gran calidad", insiste Massa. El consorcio, explica, está trabajando para que los colegios de nueva creación "se vayan orientando en la línea de las nuevas metodologías docentes, pero no se pueden hacer colegios a la carta para cada familia", avisa. "En todo caso, cuando una familia escoge escolarizar a su hijo en un colegio público siempre tiene la posibilidad de incidir en la vida de ese colegio, cosa que no pasa en la concertada, donde las familias eligen un modelo determinado", indica.

Picaresca con las intolerancias alimentarias

El Consorci d’Educació de Barcelona ha recibido consultas de "exactamente cuatro familias" con sospechas de fraudes cometidos por algún otro padre en la preinscripción escolar. Se trata, en principio, aunque "de momento ninguna de ellas se ha materializado aún en denuncia", de presuntas falsificaciones de datos referidos al lugar de residencia del menor y a posibles intolerancias alimentarias, apunta Pere Masó, jefe del servicio de Educación y Territorio del consorcio.

Son varias las familias que han referido a este diario posibles prácticas fraudulentas en la solicitud de preinscripción, sobre todo en lo relativo a las intolerancias. Y es que, desde hace unos años, a los alumnos que acreditan "una enfermedad crónica que afecta a sus sistema digestivo, endocrino o metabólico" se les conceden 10 puntos adicionales a la hora de acceder a una plaza.

"Todas las denuncias se estudian con el debido detenimiento y, en particular en los casos de intolerancias, se exigen certificados médicos a los posibles beneficiarios", replica la gerente del consorcio, Mercè Massa. Otra cosa, admite, es que "quizás este criterio de prioridad deba ser ahora revisado, porque cuando se incorporó  como requisito la realidad de los comedores escolares era muy distinta a la de ahora".