Educar es todo

La victoria de los hijos únicos

Ensenyament modificará el lunes un criterio de puntuación para asignar instituto que penalizaba a los niños sin hermanos

Pancarta en el colegio La Llacuna, en el Poblenou de Barcelona, reivindicando un nuevo instituto público en el barrio.

Pancarta en el colegio La Llacuna, en el Poblenou de Barcelona, reivindicando un nuevo instituto público en el barrio. / DANNY CAMINAL

3
Se lee en minutos
CARLES COLS / MARÍA JESÚS IBÁÑEZ / BARCELONA

Los padres de hijos únicos han ganado una batalla, no aún la guerra, apenas unos días antes la apertura del proceso de preinscripción para el curso 2016-2017, el próximo de 30 de marzo. Un grupo de familias barcelonesas con solo un hijo decidió recientemente constituirse como colectivo de afectados de lo que consideran que es una clara vulneración del principio de igualdad de oportunidades por parte de la Conselleria d’Ensenyament. Denuncian que los criterios de puntuación que concede este departamento para acceder a un centro de educación secundaria perjudica en exceso a las familias con un único hijo. Han ganado una primera batalla porque, de modo excepcional, Ensenyament ha decidido atender su queja, al menos cara a la escolarización de este año. La Generalitat publicará el lunes una modificación de los criterios, según ha confirmado la 'conselleria' a EL PERIÓDICO. Tener un hermano menor en la escuela de primaria adscrita al instituto ya no otorgará un plus de puntos (hasta 40 puntos adicionales) como en cursos anteriores.

El problema no es nuevo de este año, aunque sí creciente. En su origen, la norma se redactó con un propósito muy lógico: los padres con más de un hijo tienen derecho a que estén escolarizados en el mismo centro. Así, los hermanos pequeños entran por la puerta que antes ha abierto el hermano mayor. Nada cambiará en este sentido.

Pareja y un solo niño, fórmula mayoritaria en Barcelona

El barrio del Poblenou, donde ha nacido el colectivo Fill Únic es un claro exponente de esa situación. Con una excepción, la zona de la Vila Olímpica, donde hay 292 familias con dos niños y 277 con solo uno.

El matiz está en uno de los subapartados de la norma. Cada instituto tiene varias escuelas de primaria adscritas, es decir, con preferencia en el momento de la matrícula. Al conceder puntos extra por tener un hermano aún en primaria, los hijos únicos quedaban a la cola en las opciones de acceder al nuevo centro de secundaria. La plataforma de afectados, en cierto modo, lo que reivindicaba y ha conseguido es que se equiparen las posibilidades de los hijos únicos con las de los hermanos mayores de cada familia.

El malestar ya surgió el curso pasado en algunas zonas de Barcelona, sobre todo en el Eixample y Gràcia. El enfado ha alcanzado un punto especial de efervescencia este año porque Ensenyament, al delimitar las áreas de cercanía que deben tener en cuenta los padres para elegir escuela, ha determinado que todo el barrio del Poblenou sea una única zona. El temor de los padres con un hijo único era muy claro: las escuelas más demandadas por la calidad de su enseñanza serán copadas por las familas con dos hijos aunque vivan en el extremo contrario del barrio.

FALTAN INSTITUTOS

Noticias relacionadas

"El problema real de todo este asunto es la falta de plazas escolares de secundaria, un déficit que afecta, sobre todo, a la ciudad de Barcelona", constata Àlex Castillo, presidente de la federación de asociaciones de padres de alumnos de Catalunya (Fapac). "Allí donde hay suficientes plazas disponibles, no existe ningún problema, tenga el alumno 70 puntos o 30 puntos en la preinscripción", observa. La planificación del mapa escolar que ha hecho en los últimos años la Generalitat ha sido, según Castillo, "deplorable". Se sabía, prosigue, que iban a necesitarse nuevos institutos, porque la población escolar en edad de hacer secundaria está aumentando. "Pero parece que la Administración no acababa de creerse que la gente iba a querer estudiar en la pública", denuncia.

La misma 'consellera' de Ensenyament, Meritxell Ruiz, admitía hace unas semanas, en una comparecencia en el Parlament, que, según los cálculos de su departamento, esta situación "se prolongará durante la próxima década". De momento, la Generalitat da salida a los nuevos estudiantes de ESO habilitando dependencias municipales u otros equipamientos ya existentes.

Puntos extra para celíacos cuando ya no se puede comer en el instituto

La petición, que en principio no se ha recogido en el cambio de criterios que se dispone a publicar este lunes la Conselleria d'Ensenyament, solo se tendría que aplicar en el caso de estudiantes de ESO (no para los de infantil y primaria) y no afectaría, por supuesto, a los institutos donde se siguen dando comidas al mediodía, precisan las familias organizadas en el colectivo Fill Únic.