iniciativa educativa a debate

El banquero en la ESO

Empleados y jubilados de banca darán formación financiera a estudiantes catalanes de 15 años

Los afectados por preferentes valoran la idea, pero piden «clases de ética» en las entidades bancarias

Afectados por las preferentes se manifiestan ante la sede del Banco de España en Valencia, el pasado febrero.

Afectados por las preferentes se manifiestan ante la sede del Banco de España en Valencia, el pasado febrero. / MIGUEL LORENZO

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VÍCTOR VARGAS LLAMAS
BARCELONA

Durante un puñado de semanas cambian el mostrador de su entidad financiera por la pizarra de un instituto. Y la gestión de depósitos, nóminas e hipotecas se transforma en tarea pedagógica ante ungrupo de adolescentessin recursos económicos propios. ¿Dónde está el negocio? ¿Qué hace un empleado de banca entre chavales de cuarto de ESO? Esta vez, parece que no hay ánimo de lucro. Desde este mes y hasta mayo, un grupo de 250 profesionales y jubilados del sector bancario impartirán como voluntariosclases de educación financieraa unos 6.500alumnosde unos 15 años de un centenar deinstitutoscatalanes. Una iniciativa cara a prevenir riesgos que es bien recibida, aunque no faltan voces que recuerdan que para esa prevención es fundamental la regulación del propio sector para evitar prácticas abusivas.

El proyecto de Educación Financiera en las Escuelas de Catalunya (EFEC) es una idea de las 'conselleries' de Economia y Ensenyament de la Generalitat y el Institut d'Estudis Financers (IEF), en la que colaboran el BBVA, La Caixa, Banc Sabadell y Unnim. Un proyecto cuya finalidad es la «alfabetización económica» de los muchachos para que en el futuro dispongan de «nociones» con las que valorar los productos financieros e identificar «los riesgos que comportan», según explica el director del IEF, Josep Soler.

CULTURA FINANCIERA / La iniciativa, pionera en España, parte de la recomendación de organismos internacionales. «La OCDE y la Unión Europea quieren dotar al ciudadano de capacidad para tomar decisiones económicas que no le comprometan. Con cultura financiera se evitan muchas incidencias relacionadas con sobreendeudamiento y morosidad», dice Soler.

«No hay nada peor que tomar decisiones importantes sin los conocimientos necesarios. Así es muy fácil equivocarse», explica el director de Instituciones de La Caixa, Pere Guardiola, el único representante de la banca que asistió a la presentación oficial de la iniciativa. En su opinión, la idea es muy adecuada para que los jóvenes, futuros clientes de banca, estén más capacitados para manejar una realidad compleja. «Los productos financieros y las normas que los regulan han cambiado mucho en los últimos años. Eso ha originado la falta de información de que adolecieron los ciudadanos», dice Guardiola.

El director general de Política Financera del Govern, Jordi Òliva, abunda en la idea de dotar de autonomía de recursos al ciudadano: «Los productos bancarios están regulados y hay un esfuerzo de perseguir las malas prácticas, pero la Administración tiene una capacidad limitada para proteger al usuario».

Para Soler, otra ventaja de las clases es que facilitan «una nueva relación» con un sector que ahora está «más alejado de la gente de la calle». «Losvoluntariostienen una ocasión de brindar unservicioa la comunidad y revalorizar su profesión», argumenta el director del IEF.

José María Fernández Seijo, el juez que llevó ante el Tribunal de la UE las cláusulas abusivas de las hipotecas españolas, aprueba la conveniencia de la medida pedagógica. «Incluso un acto tan sencillo como comprar un billete de avión por internet se convierte en un producto financiero sofisticado», explica. Pero recuerda que «además de laeducación, es imprescindible que las entidades financieras y los grandes contratadores tengan constancia de que se les exige el cumplimiento de las leyes, porque tienen mecanismos para conocerlas y aplicarlas».

El abogado del Col·lectiu Ronda Òscar Serrano es partidario de una tarea educativa también «desde la ventanilla». «La función formadora debe ser responsabilidad del director de una oficina y de los empleados que atienden a un cliente. Orientarle y adaptar su servicio a las necesidades del usuario y sus capacidades. Si es una persona mayor, si está parado, si quiere rendimiento o seguridad para su dinero», explica Serrano. El letrado detecta un problema recurrente en numerosos productos especulativos. «Muchos comerciales admiten un conocimiento apenas superficial del servicio que están vendiendo. Es obvio que también a ellos les convendría másformación», relata Serrano.

COLECTIVOS VULNERABLES / Òliva, sin embargo, achaca los escándalos recientes a un contexto de crisis histórico: «Productos como las preferentes, que habrían sido válidos los últimos 100 años, lo dejaron de ser al cambiar radicalmente el contexto y quebrar algunas entidades». E insiste en que, al margen de circunstancias imprevisibles, el cliente debería ampliar sus conocimientos económicos: «Si engañan a un cliente bien formado, puede recibir compensación al reclamar ante la justicia. Pero a un analfabeto financiero hay muchas maneras de engañarle y de que el responsable salga impune».

Seijo apela a que las autoridades extiendan las acciones preventivas precisamente a esos colectivos más desprotegidos. «Los parados, pensionistas e inmigrantes, por ejemplo, también deberían tener más información. No en vano son algunos de los grupos más vulnerables y a los que se dirige buena parte de la publicidad financiera más agresiva», añade el magistrado.

CONTRATOS ININTELIGIBLES / El presidente de la Federación de la Asociación de Padres de Alumnos de Catalunya, Àlex Castillo, cuestiona la capacidad de chicos de 15 años para entender una realidad financiera «tan compleja» y duda de su eficacia. «Para mejorar la seguridad ciudadana ¿es mejor impartir cursos de defensa personal a la gente o dar más recursos a la policía?», se pregunta.

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La portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca,Ada Colau, avala todo cuanto mejore la formación de los jóvenes. Pero alerta de que la medida puede «desviar la atención» del auténtico debate de fondo: «La necesidad de mayor regulación, de que las entidades financieras estén sometidas a más control público que evite prácticas abusivas entre los ciudadanos». «Es inconcebible que para acceder a una vivienda, un derecho fundamental, se use un contrato ininteligible hasta para el abogado. Es un lenguaje deliberadamente indescifrable, y así ¿de qué sirve la formación?», añade Colau.

Diego Herrera, representante de Estafa Banca, que agrupa a afectados por las preferentes, abunda sobre la opacidad de algunos productos financieros: «Acaba de ganar un juicio una persona con estudios superiores que fue víctima de un asesoramiento fraudulento. Le dieron a entender que firmaba una imposición a plazo fijo y en realidad le endosaban un producto tóxico». Herrera valora la implantación de conocimientos financieros en la ESO, pero reclama «clases de ética y humanismo» entre los profesionales del sector para mejorar la relación cliente-entidad y avanzar «hacia una sociedad más justa y armónica».