Smart Metering
Tecnología para un uso más eficiente
y sostenible del agua
Smart Metering
Tecnología para reducir un 40% las fugas y usar el 20% menos de agua
El Canal de Isabel II, que gestiona más de una docena de embalses en seis cuencas hidrográficas para suministrar agua a más de 6 millones de personas, es un ejemplo de la aplicación de la tecnología para un consumo más eficiente y sostenible del agua. Es una de las grandes distribuidoras de agua que ha optado por aplicar la tecnología para lograr una mayor eficiencia y evitar consumos y derroches innecesarios.
Para lograrlo llevaron a cabo con Telefonica Tech, la unidad de negocios digitales de la operadora, el despliegue de tecnología para reducir hasta un 40% las fugas y ahorrar hasta un 20% de agua. Uno de los pilares es el ‘smart metering’, digitalizar los contadores para permitir la telelectura. Otro ejemplo fue el despliegue de 300.000 contadores inteligentes para la firma pública de Sevilla, Emasesa.
Sede de Canal de Isabel II. EFE/Emilio Naranjo
Sede de Canal de Isabel II. EFE/Emilio Naranjo
¿En qué consiste el Smart Metering?
“Es una solución tecnológica que transforma la gestión de los servicios públicos de agua y gas para hacerla más eficiente y sostenible”, explica Borja Gómez Zarceño, responsable global de la solución Smart Metering de Telefónica Tech. Supone dotar de inteligencia a los contadores para que, basándose en la conectividad NB-IoT (internet de las cosas de banda estrecha), puedan obtener datos de consumo de sus clientes (residenciales y comerciales) con mayor frecuencia y precisión. Así, las empresas gestoras y/o distribuidoras cuentan con ayuda para tomar decisiones de negocio, basándose en el anàlisis de esos datos, que redunden en un mejor servicio a los usuarios.
Todo ello es aplicable a todas las fases del ciclo integral del agua
Este es un proceso que cuenta con 6 fases: la primera es la captación, que se realiza desde aguas subterráneas o pozos conectados a acuíferos y en ocasiones, desde el resultado de procesos de reutilización.
El segundo paso es el tratamiento para que el agua sea adecuada para el consumo humano. Se trata de convertir el agua bruta en agua potable a través de las estaciones de tratamiento de agua potable (ETAP).
La tercera fase es el almacenamiento, que se lleva a cabo una vez potabilizada el agua. De esta manera se asegura un suministro de agua potable continuo bajo parámetros controlados y la disponibilidad de agua a futuro.
La cuarta etapa es la distribución, dividida en la red en alta y la red en baja. La primera se encarga de la abducción y distribución del agua desde las plantas potabilizadoras y la segunda es la encargada de distribuir el agua hasta cada domicilio mediante tuberías de menor diámetro.
El quinto paso es el saneamiento, indispensable para recoger correctamente el agua que ha sido desechada. Se hace mediante la red de saneamiento, formada por tuberías y canalizaciones encargadas de recoger y transportar el agua sobrante y desechos (aguas residuales) desde cada domicilio hasta las plantas de depuración.
Y a continuación se lleva a cabo la depuración, mediante el agua residual recogida por la red de saneamiento que llega a las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) y comienza el proceso de tratamiento para obtener agua retornable a la naturaleza.
Efectos del Smart Metering
Cerca del 70% del planeta está cubierto por el agua de océanos y mares. Casi el 97% del agua que hay en la Tierra es salada, y tan solo el 2,5% es dulce y está repartida entre agua subterránea, ríos, lagos y aguas congeladas en cumbres montañosas y en la Antártida.
Pero ese 2,5% debe hacer frente a la cada vez mayor necesidad de recursos hídricos derivados del crecimiento de las infraestructuras, de las ciudades y de la industrialización, que se unen al crecimiento demográfico. Esto, a su vez, tiene como consecuencia un mayor consumo directo y un aumento en la producción de alimentos.
España tiene disponible menos agua para su uso que otros países y, aunque el consumo por persona se ha reducido, es necesario mejorar la eficiencia.
La gestión inteligente del agua surge de la necesidad de ofrecer una visión holística de todas las fases del ciclo del agua, desde la captación hasta el tratamiento de aguas residuales, con el objetivo de impulsar la eficiencia en la gestión de infraestructuras hidráulicas.
Se trata de una solución basada fundamentalmente en contadores inteligentes y sensores IoT, que permite una gestión centralizada de los tres pilares básicos del ciclo integral del agua:
- Infraestructuras
- Comercial
- Trabajo de campo
¿ Qué permite a las distribuidoras y gestoras?
Planes de inversión
El 'smart metering' permite a las compañías definir planes de inversión en función del rendimiento de la red de agua y la capacidad de inversión.
Eficiencia
Optimizar la eficiencia, obteniendo el máximo rendimiento de la inversión que las empresas gestoras llevan a cabo en la modernización de sus infraestructuras y de sus procesos.
Interacción usuarios
Debido a toda la información que se recopila a través de los contadores inteligentes se puede mejorar la interacción con los usuarios finales a través de servicios de valor añadido.
Este modelo de gestión es clave para ver cumplido el objetivo de impulsar la eficiencia en la gestión de infraestructuras hidráulicas.
Un reportaje de EL PERIÓDICO
Textos:
Agustí Sala
Diseño e infografías:
David Jiménez
Coordinación:
Rafa Julve