

Así se preparan las redes de telecomunicaciones para los grandes eventos
Por CARLES PLANAS BOU
Llamar a un familiar, mensajearte con tus amigos, ver una serie, mandar un correo electrónico por trabajo o scrollear entre un sinfín de contenido en redes sociales. Aunque esos actos se han convertido en un gesto mecánico que ejecutamos de forma casi inconsciente, detrás hay un flujo invisible de millones de datos que viajan a la velocidad de la luz entre teléfonos móviles y ordenadores. Todos ellos son posibles gracias a las redes de telecomunicaciones que llevan la conectividad estés donde estés.
Sin embargo, hay escenarios en los que ese proceso —ya de por sí complejo— puede tensionar la capacidad de los canales por donde fluyen las comunicaciones digitales en tiempo real hasta saturarlos. Piensa en las aglomeraciones extraordinarias que se producen en festivales de música, manifestaciones, fiestas patronales, concentraciones para ver partidos del Mundial de fútbol o fenómenos como el eclipse solar que se producirá el próximo 12 de agosto cuando la Luna se interponga entre el Sol y la Tierra.
¿Qué sucede cuando la demanda de conectividad se concentra en un único lugar y en un lapso de pocos minutos? ¿Cómo se preparan las 'telecos' para soportar esos enormes picos de solicitudes para mandar mensajes y vídeos, realizar pagos o de geolocalización sin que la calidad de su servicio se vea afectada? Y es que la conectividad se da tan por sentada en nuestro día a día que es solo cuando falla que apreciamos su valor.

UN RETO QUE REQUIERE PREPARACIÓN
Sin embargo, hay escenarios en los que ese proceso —ya de por sí complejo— puede tensionar la capacidad de los canales por donde fluyen las comunicaciones digitales en tiempo real hasta saturarlos. Piensa en las aglomeraciones extraordinarias que se producen en festivales de música, manifestaciones, fiestas patronales, concentraciones para ver partidos del Mundial de fútbol o fenómenos como el eclipse solar que se producirá el próximo 12 de agosto cuando la Luna se interponga entre el Sol y la Tierra.
¿Qué sucede cuando la demanda de conectividad se concentra en un único lugar y en un lapso de pocos minutos? ¿Cómo se preparan las 'telecos' para soportar esos enormes picos de solicitudes para mandar mensajes y vídeos, realizar pagos o de geolocalización sin que la calidad de su servicio se vea afectada? Y es que la conectividad se da tan por sentada en nuestro día a día que es solo cuando falla que apreciamos su valor.
Para evitar que la fiesta quede desconectada, las 'telecos' se preparan para este tipo de acontecimientos poco frecuentes con semanas o incluso meses de antelación. Es por ello que estudian al detalle sus aforos y su duración, mapean las concentraciones de público, identifican las horas en las que habrá más demanda de conectividad y analizan el tráfico en ediciones anteriores o eventos similares. Esa observación les permite adaptar su red —compuesta de antenas, espectro, energía o fibra óptica— a las necesidades específicas de cada situación.
El flujo de datos no es el único factor indispensable e invisible de este proceso. Y es que, para que todo vaya sobre ruedas, detrás de cada evento multitudinario que pone la conectividad a prueba hay equipos técnicos que monitorizan el tráfico para ajustar parámetros de red, redistribuir capacidad, detectar congestiones, reforzar zonas calientes y reaccionar ante movimientos inesperados de la multitud.

DE LA VISITA DEL PAPA AL ECLIPSE
La reciente visita a España del papa León XIV ilustra a la perfección el rol vital de las telecomunicaciones en los grandes eventos. El tour papal y la inauguración de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia fueron un éxito, en parte, gracias a que las redes funcionaron correctamente. Sin ellas, no se habría podido retransmitir el asombroso espectáculo que proyectó la obra magna de Gaudí y Barcelona al mundo, pero tampoco garantizar la seguridad de la comitiva vaticana ni la logística de la circulación urbana.
Para la visita, Telefónica optimizó más de 1.300 puntos de su sistema, desplegó cuatro unidades móviles dotadas de tecnología 5G y diez conexiones satelitales tácticas para amplificar la cobertura y activó a más de 60 profesionales para supervisar que el uso intensivo de smartphones. "Nuestro compromiso es ser la mejor vía de acceso de los ciudadanos a las tecnologías digitales. Por ello, durante cuatro meses, hemos desarrollado un trabajo de planificación, dimensionamiento y supervisión de la red con el objetivo de reforzar la conectividad de cientos de miles de asistentes, además de la organización, la comitiva pontificia, los medios de comunicación y los servicios públicos y de emergencia", remarcó entonces Clara Casas, directora de Soporte de Red y Servicios de Telefónica España.
Telefónica, que realizó un refuerzo de red sin precedentes, fue el principal colaborador tecnológico de la visita del pontífice. Otras compañías como MasOrange y Vodafone España también se volcaron para blindarla con mejoras de cobertura 4G y 5G para el uso civil, así como la creación de una red privada de altas prestaciones para los Mossos d'Esquadra.

CONECTIVIDAD PARA EL VERANO
En esa misma dirección, Telefónica ha activado esta semana un plan de verano para reforzar la conectividad en 440 eventos con el apoyo de 109 unidades móviles, así como en 200 puntos repartidos por las franjas geográficas donde será visible el eclipse solar del próximo 12 de agosto.
OPTIMIZACIÓN DE LA RED MÓVIL DURANTE EL ECLIPSE DEL 12 DE AGOSTO
Su misión es "ofrecer más y mejores servicios allí donde nuestros clientes más lo necesitan, especialmente en momentos de máxima concentración turística como es este periodo estival", ha explicado Sergio Sánchez, director de Operaciones, Red y TI de Telefónica España.
PLAN DE VERANO DE AMPLIACIÓN DE LA INFRAESTRUCTURA DE CONECTIVIDAD
Este plan responde al aumento de la demanda de conectividad con una ampliación de la cobertura de 5G con nuevas instalaciones a 34 municipios turísticos de costa del país como Benicasim, Cambrils, Ibiza, Mahón, Marbella, Palafrugell, Pontevedra o Tarifa. Con esta expansión, su red de tecnologías móviles de altas prestaciones lleva la banda ancha a más de 6.200 localidades y el 95% de la población de España.