¿Es necesario declarar las apuestas online en la renta?

Una chica de 19 años entra en una página de apuestas deportivas, en diciembre de 2020.

Una chica de 19 años entra en una página de apuestas deportivas, en diciembre de 2020. / Ricard Cugat

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Alex Fuentes

Cada vez más, y sobre todo, después del confinamiento por la pandemia, proliferan las formas de operar de forma virtual, por internet.

Desde hacer un Bizum -que ya se ha convertido en una de las formas más habituales de pago entre amigos y familiares e, incluso, para algunos comercios y organismos oficiales, como el Ayuntamiento de Barcelona- hasta asistir a una clase, pasando por reuniones y encuentros a través de plataformas de comunicación como Jitsi Meet, Skype, Zoom o similares.

Pagos a Hacienda

La virtualización de la vida cotidiana hace que, también, los ingresos de virtualicen y, por tanto, los pagos a Hacienda -la declaración de la renta- deban contemplar también estas nuevas fuentes de ingreso.

Por ejemplo Bizum y las criptomonedas. En el caso de la plataforma de transacciones online Bizum, la recepción de estos ingresos debe declararse a la Agencia Tributaria. También es el caso de los bitcoins -y el resto de criptomonedas-: las ganancias obtenidas por las monedas virtuales deben ponerse en conocimiento de Hacienda.

Entre estas opciones de ingresos, también están las apuestas deportivas y otros juegos de azar: los ingresos obtenidos en este ámbito son considerados a efectos tributarios como ganancias de carácter patrimonial, una de las cinco fuentes de ingresos contempladas en la declaración del IRPF.

Sin embargo, no en todos los casos deberá de incluirse en la declaración. En líneas generales, se aplican los siguientes supuestos para determinar si los ingresos deben declararse:

  • Cuando se obtiene un beneficio anual superior a 1.600 euros, de forma general.

  • Cuando se obtiene un beneficio anual superior a 1.000 euros, siempre y cuando se perciban rentas procedentes del trabajo por un importe superior a 22.000 euros, o 14.000 euros en el caso de tener varios pagadores a lo largo del año.

En caso de no declarar estos ingresos y tener que hacerlo, la multa por incumplir la obligación fiscal puede llegar hasta el 100% de las ganancias obtenidas. La Agencia Tributaria tiene la capacidad de detectar estos incumplimientos al cruzar los ingresos correspondientes a cada contribuyente.

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La casilla a tener en cuenta en este ámbito es la 290 de la declaración de la renta, que dará como resultado la diferencia entre ganancias y pérdidas (casillas 282 y 287).

Cabe recordar que el IRPF es un impuesto progresivo, de modo que en su cómputo global se tributará por tramos, de la siguiente manera:

  • De 0 a 12.450 euros: 19%

  • De 12.450 a 20.200 euros: 24%

  • De 20.200 a 35.200 euros: 30%

  • De 35.200 a 60.000 euros: 37%

  • Más de 60.000 euros: 45%