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Alimentación

Alimentos de temporada: Las habas aportan un chute de proteína para el regreso de la primavera

Esta humilde legumbre, de gran valor nutricional y prima hermana del popular edamame japonés, cobra protagonismo tras años en el olvido, gracias a la recuperación de la cocina de proximidad

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María Jesús Ibáñez

María Jesús Ibáñez

Barcelona
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Bajas en calorías, ricas en fibra y con un alto contenido en proteína vegetal, además de hierro, potasio y vitamina B. Las habas frescas (también se consumen secas, pero en menor medida) son un potente chute nutricional, que ha caído en el olvido en los últimos años. "Cuando hace unas décadas llegaron los congelados, las habas, como los guisantes, dejaron de cultivarse en Catalunya y estuvieron a punto de desaparecer en muchos lugares, porque era imposible competir con aquellos productos que ya llegaban limpios, envasados y listos para el consumo", explica Josep Panyella, agricultor y presidente de la Agropecuària de Gavà (Baix Llobregat). Hoy, gracias a la voluntad de un puñado de pequeños restaurantes locales, "y a que la gente va tomando cada vez más consciencia sobre el producto de proximidad", han vuelto a recuperar mercado, indica Panyella.

"Aunque, a diferencia del guisante, que en el Maresme ha vuelto a ponerse de moda, a las habas les está costando algo más", admite el payés y exmayorista de frutas y verduras en Mercabarna. Se trata, prosigue, de un producto laborioso, que requiere de ciertas habilidades a la hora de la cosecha. Con todo, en el parque agrario del Llobregat y también en algunas áreas hortícolas del Tarragonés se ven cada vez más campos. "Es una planta que forma parte de los procesos de rotación de cultivos, es decir, se combina con otras producciones, con la ventaja de que la planta del haba, cuando se labra, deja muy buena base y enriquece la tierra", señala Panyella.

Como los guisantes frescos, y también como los espárragos, las habas se asimilan a la llegada de la primavera, una estación en la que este alimento supone una aportación extra de proteína de origen vegetal que ayuda a afrontar el regreso de temperaturas más altas y de días más largos y con más actividad. Como su temporada de cosecha es muy corta, y no llega ya al verano, existe la opción de prepararlas en conserva al natural, además de congelarlas en casa, ya hervidas.

Para aquellos que se rinden al edamame, el haba es una alternativa tan (o más) buena si cabe. Y muy versátil. Se puede preparar de mil maneras, como base para ensaladas combinadas otros ingredientes hasta en forma de potajes, ya sea con almejas, jamón, verduras o chorizo. Como el aperitivo japonés, las habas son también legumbres, y se presenta en vainas verdes, también comestibles, que se pueden comer en crudo o cocinándolas.

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