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Alimentación

Los súpers catalanes registran demoras en algunas entregas por la DANA de Valencia

El Port de Barcelona refuerza el envío de alimentos a Baleares tras quedar inoperativo el de València

Consum y Mercadona se unen para pedir "calma" a la hora de hacer la compra

Dos clientes en un establecimiento de Mercadona en Barcelona.

Dos clientes en un establecimiento de Mercadona en Barcelona. / FERRAN NADEU

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María Jesús Ibáñez

María Jesús Ibáñez

Barcelona
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Los supermercados catalanes están operando con normalidad (incluso este viernes festivo están abiertos en muchas localidades), aunque admiten que han registrado retrasos en las entregas de mercancías que llegan de la zona de Levante. Las demoras son consecuencia de los desvíos que se han tenido que habilitar en las rutas de los camiones, que tienen que esquivar la zona cero de la DANA de Valencia. "Son retrasos de unas horas, porque el enlace de la A-3 con la A-7 a la altura de Sagunt está impracticable por culpa del agua y se han tenido que redirigir los transportes por el interior de la Comunidad Valenciana", explica Roger Gaspa, director general del Consell d’Empreses Distribuïdores d’Alimentació de Catalunya (Cedac).

Los problemas de movilidad que ha generado la catástrofe de esta semana se han solventado, desde el punto de vista de la gran distribución, "haciendo movimientos logísticos", asegura Gaspa. "Somos un sector que hemos aprendido mucho en los últimos: respondimos durante la pandemia, hemos sufrido otros fenómenos como el temporal Filomena o el Gloria y nos hemos visto afectados por huelgas en distintos momentos", prosigue el director general del Cedac. Así, por ejemplo, fuentes de una gran cadena de alimentación explican a este diario que está llegando producto de centros logísticos de lugares no afectados por la DANA como el País Vasco y que se están estrechando los contactos con proveedores locales.

"El problema es el acaparamiento que están haciendo en la misma València, porque eso tensiona toda la organización logística", advierte Gaspa, que confía en que los consumidores de las ciudades afectadas acaben viendo pronto que no hay problemas de abastecimiento.