Así es (y será) ir de compras
en la era de la tecnología
Por: Paula Clemente
Hace no tanto (antes, incluso, de la pandemia), la apuesta más segura estaba en que el futuro del comercio pasaría por internet. En pleno confinamiento, ese escenario parecía más que obvio. Pero, casi cinco años más tarde, el comercio a pie de calle está en uno de sus mejores momentos. Y lo está, en buena medida, gracias a la tecnología.
“El sector del Retail se enfrenta a desafíos no solo en términos de experiencia del cliente, sino también en eficiencia operativa y sostenibilidad”, introduce la responsable global de las soluciones de espacios inteligentes de Telefónica Tech, Esther Cardenal. “A medida que los minoristas buscan optimizar sus operaciones y reducir su impacto ambiental, la tecnología se convierte en un factor clave para abordar estos retos”, justifica la misma.
Así ocurre que tres cuartas partes de los comerciantes de España (73%) identifican la transformación digital como una “prioridad estratégica”, muestra un informe de KPMG. Y que, según el mismo estudio, aquellas empresas que venden a través de los dos canales, sigan consiguiendo el 80% de sus ventas a través de la tienda física.
Lo cierto es que estos establecimientos son cada vez más punteros tecnológicamente. En su marketing, en su forma de llamar la atención del cliente, en su manera de distribuir el producto y en la forma de pagar. Así es (y, sobre todo será), ir de compras en la era de la tecnología.
COMUNICACIÓN DINÁMICA En un centro comercial, las pantallas podrán (ya pueden, en realidad) cambiar de campaña o anuncio en función del momento, las promociones o el tipo de cliente. Pongamos por caso que está terminando el frío, y que muchas tiendas quieren saldar su ropa de abrigo. Estos postes podrían informar sobre que esos dos días en concreto hay promociones generalizadas en ropa de invierno.
MÁRKETING ADAPTADO Los clientes podrán percibir una publicidad más personalizada gracias a que el 'big data' permite entender sus patrones de compra y realizar campañas de márketing más efectivas.
PANTALLAS CONVERTIDAS EN ATRACCIÓN Las tiendas podrán hacer más atractivos sus escaparates gracias a la incorporación de efectos visuales (como 'video walls', pantallas LED o cubos inmersivos…) que podrían lograr, por ejemplo, que pareciera que hay nieve cayendo sobre las prendas expuestas y poner al cliente más a tono para comprar ropa de invierno.
CÁMARAS ANALÍTICAS Dentro del comercio, la ropa está estratégicamente colocada en función de lo que el negocio sepa qué atrae más al cliente. Lo puede saber gracias a cámaras de vídeo analíticas que, mediante inteligencia artificial, estudian el comportamiento del consumidor, los recorridos más habituales o el tiempo que están en cada zona, lo que permite ofrecer una experiencia de compra personalizada con recomendaciones.
GESTIÓN INTELIGENTE DEL INVENTARIO En las perchas y estanterías hay las prendas o productos justos para afrontar la jornada. Esto se consigue también con análisis predictivo a partir de las cámaras analíticas y la inteligencia artificial.Estas tecnologías prevén las tendencias para gestionar los turnos del personal y detectan la falta de stock generando alarmas para que puedan reponerse de forma inmediata los artículos.
ETIQUETAS INTELIGENTES Otro de los elementos que va en contra del vacío en las estanterías es el etiquetado RFID. Estos dispositivos minúsculos facilitan conocer la ubicación de los productos en la tienda, lo que permite gestionar en tiempo real los inventarios y reponer o reordenar en caso de faltas.
PRECIOS DINÁMICOS En una tienda física, el precio podría ser diferente por la mañana o por la tarde o de un día a otro. Con 'big data' y analítica avanzada, los comercios podrán ajustar los precios en tiempo real, según la demanda, la competencia y el comportamiento del consumidor. Además, también podrán apoyarse en la tecnología para automatizar y agilizar estos cambios de precio, mediante etiquetas digitales, consiguiendo reducir los errores y el gasto en papel.
EXPERIENCIA INMERSIVA EN LA TIENDA
Los probadores ya han cambiado mucho en los últimos años, pero podrán hacerlo aún más. Es una de las promesas más gráficas: poder probarte un pantalón y verte en el espejo con una camiseta o disfrutar de un recorrido virtual y otras experiencias gracias a la realidad virtual y aumentada.
PAGO AUTOGESTIONADO Lo de las cajas de autocobro es otra realidad cada vez más extendida, de lo que se deduce que en el futuro van a ser masivas. Se paga a una máquina que lee el código de barras de los productos depositados.
PUNTO DE RECOGIDA DE PAQUETES Lo que parece claro ahora es que el futuro será una combinación entre compra física y 'online', así que otro elemento que será común ver dentro de las tiendas serán las taquillas de recogida de paquetes. Son armarios donde con un código privado, el cliente puede obtener un paquete comprado a través de internet.
Conclusión
Algunas de estas soluciones son más futuristas que otras, pero lo que está claro es que todas cambiarán de forma más o menos visible la experiencia de comprar, si no lo están haciendo ya. La cuestión es que si esto es una evidencia en centros comerciales o grandes cadenas, no lo es tanto en el pequeño comercio. Y esto encabeza la lista de los desafíos.
Hay, en realidad, unos cuantos. “Las implicaciones internas que puede tener para una empresa la adopción de ciertas tecnologías, los cambios de procesos que puede significar, nuevos perfiles de empleados...”, apunta Esther Cardenal, de Telefónica Tech. En el caso concreto de las grandes cadenas se suma el coste de implantar este tipo de soluciones en sus múltiples tiendas. En el caso de los pequeños comercios, identificar cuáles de estas soluciones tienen sentido y lanzarse a adoptarlas.
“Evidentemente los grandes grupos tienen ventajas en la adopción de estas tecnologías y solo cuando ya están más que asentadas y sus beneficios probados el pequeño comercio tiende a adoptarlas”, reflexiona Cardenal, que también reconoce que hay ciertas tecnologías que no llegarán nunca a implementarse en las tiendas más pequeñas porque “la operativa de las mismas no lo requiere”, pero sí “todas las que suponen un impacto directo en negocio”.
Un reportaje de EL PERIÓDICO
Textos: Paula Clemente
Diseño: Alex R. Fischer
Coordinación: Rafa Julve
Imágenes generadas por inteligencia artificial