Tecnología para un regadío inteligente
Los beneficios sociales y económicos
de una agricultura digitalizada
Por María Jesús Ibáñez
Primero, la sequía. Luego, las inundaciones que llegaron con las danas. Y, más recientemente, los incendios devastadores. Conscientes de que los efectos del cambio climático son impredecibles y cada vez más frecuentes, agricultores y ganaderos han empezado a invertir para tratar de minimizar el impacto o, al menos, poder anticiparse y tomar medidas. La inteligencia artificial ha desembarcado con fuerza en el sector primario, con proyectos que se están aplicando ya sobre el terreno en España y que aportan beneficios evidentes.
Gracias a la recopilación masiva de datos, la IA está convirtiendo lo que hasta ahora era un oficio duro y sin horarios en una actividad más eficiente, optimizada y segura. Y en los regadíos y la gestión de ese agua que tanto escasea es donde más y mejor se está notando la alianza entre tecnología y campo.
HECTÁREAS CULTIVADAS EN 2023
Por tipo de cultivo
Desde que la Organización Mundial para la Alimentación y la Agricultura (FAO) anunciara que, según sus cálculos, en 2050 se tendrán que producir casi un 50% más de alimentos que los que se generaban en 2012 para satisfacer la demanda mundial, el regadío ha cobrado aún más relevancia, en tanto que permite que las cosechas sean más productivas. La agricultura de secano produce hoy el 60% de los alimentos y ocupa el 80% de las tierras, mientras que el regadío produce el 40% en el 20% del suelo cultivado.
"La superficie regada en España alcanzó su máximo en 2021, cuando llegó a representar un 22,9% de la superficie de cultivo y un 7,8% de la superficie geográfica total", explica Judit Montoriol, economista sénior de CaixaBank Research. Sin embargo, prosigue Montoriol, "las severas sequías de 2022 y 2023 han supuesto un cierto retroceso de la superficie de regadío, de en torno al 4,4%, de modo que su peso disminuyó hasta suponer el 22,1% de la superficie de cultivo en 2023 y un 7,5% de la superficie geográfica total".
CONSUMO DE AGUA vs SUPERFICIE REGADA
¿Qué se riega en España?
Más de la mitad del agua destinada a la agricultura, el 56%, la consumen tres cultivos: el olivar, el cereal de grano y los frutales no cítricos. "El consumo de agua del sector agrario se ha mantenido bastante estable, o incluso ha tendido a decrecer ligeramente, gracias al esfuerzo de modernización de los regadíos", subraya la investigadora de CaixaBank Research, autora también del estudio 'El uso del agua en la agricultura: avanzando en la modernización del regadío y la gestión eficiente del agua'.
DISTRIBUCIÓN DE LA SUPERFICIE REGADA POR CCAA, AÑO 2023
¿Y cómo se riega?
Esta optimización de los recursos hídricos ha sido posible, añade Montoriol, "por el aumento de la superficie regada mediante el sistema de riego localizado (goteo), una técnica mucho más eficiente y con unas demandas de agua muy contenidas, en detrimento del sistema de gravedad, con un consumo de agua mucho mayor". "El sistema de aspersión, más propio de cultivos herbáceos, también se ha ido implantando", indica.
En este escenario, "la sequía ha realzado uno de los desafíos más importantes a los que se enfrenta el sector: mejorar el uso del agua ante una perspectiva de mayor escasez", señala la economista, que defiende el papel que están teniendo, en este sentido, "las inversiones de los fondos Next Generation de la Unión Europea, con los que se busca modernizar los regadíos y mejorar su gobernanza, mediante sistemas más eficientes, autoconsumo eléctrico con fuentes de energía renovables o con el uso de agua no convencional, como la residual regenerada o desalinizada".
Hasta ahora estos fondos comunitarios han movilizado más de 500 millones de euros. En una primera convocatoria, se financiaron proyectos para implantar sistemas digitales en sus redes de suministro, por valor de 74,1 millones. También se les ayudó a que adaptaran sus fuentes de abastecimiento para que utilizaran aguas no convencionales, con una inversión de 216 millones más. En una segunda convocatoria del Perte de Regadío, se acaban de aprobar ayudas por valor de 137,4 millones, en los que se han priorizado proyectos de modernización, que deben ejecutarse antes del 30 de junio de 2026.
Tres proyectos punteros
Solución Smart Agro
Muchos de los que visitaron el Mobile World Congress hace dos años se quedaron sorprendidos al observar un viñedo, plantado en pleno salón, rodeado de tecnología punta. Era una demostración de cómo funciona la solución Smart Agro de Telefónica Tech.
Allí se podía ver cómo la solución permite que unos dispositivos IoT monitoricen las condiciones de clima y de suelo de la planta. Con los datos obtenidos, transmitidos desde los sensores ubicados en el campo a una plataforma 'cloud' junto con información proporcionada por imágenes satelitales y capacidades de Inteligencia Artificial, se ayuda al agricultor a reducir el uso de fertilizantes y fitosanitarios, mejorar la producción y optimizar el tiempo de gestión. También a programar el riego inteligente de manera remota basándose en la información obtenida por los dispositivos IoT, imagen satelital o incluso de la predicción de lluvias.
Bihox Smart Oxigen
Avalada por el programa de aceleración de empresas de AgroBank, la compañía asturiana Waterhox ha diseñado un sistema de oxigenación del agua, el Bihox, que está instalando ya en fincas de toda España, pero también en Portugal y el norte de África. La empresa utiliza la fotocatálisis para generar, a partir de la humedad del ambiente, una serie de moléculas naturales que son integradas en el agua en forma de microburbujas.
Esta tecnología, premiada dentro del proyecto AgroBank Tech Digital INNovation, consigue que con moléculas de hidroxilo (OH), peróxido de hidrógeno (H2O2) en baja concentración y superóxidos (O2-) mejoren las propiedades fisicoquímicas y biológicas del agua con la que se riegan los cultivos. "El tratamiento reduce la tensión superficial del agua e incrementa su capacidad tensioactiva a la vez que aporta un extra de oxigenación que llega al sustrato y a la planta", explica la firma. Con este dispositivo, se consigue además de una mejora de la cosecha, un ahorro del agua consumida y, en el caso de plantaciones de calabacines, una disminución del 20% del nitrógeno y del 18,3% del potasio utilizados en la fertilización.
'Raindrop'
Otro caso de cómo la aplicación de la inteligencia artificial puede ser un salvavidas para el campo llega de la empresa almeriense Ikos Tech, que ofrece herramientas para automatizar el riego a través de un algoritmo de inteligencia artificial. Su producto estrella se llama Ikoscontroller, un dispositivo al que se conectan hasta 10 sensores, entre los que destacan los tensiómetros de alta precisión, que calibran cómo se encuentra el suelo y qué agua necesitan las plantas, así como otros sensores que analizan la humedad o la temperatura ambiente. El proyecto, que ha sido seleccionado como una de las iniciativas que recibirán financiación de AgroBank, consiste en que este grupo de sensores, conectados al centro Ikoscontroller (que se alimenta de energía solar) envíe la información recogida a la nube, a una app llamada Raindrop, que indica cuánta agua exactamente necesita un cultivo determinado y cuándo la precisa. Posteriormente, todos los datos van al Ikosconnect, adosado a una máquina de riego. El agricultor solo tiene que ajustar el riego según las recomendaciones del algoritmo y el proceso se realizará de manera automática.
España cuenta ya con más de 800 empresas vinculadas a la tecnología agraria, pero, aun así, solo el 11,3% de las explotaciones del sector tienen incorporados sistemas de IA, por debajo de la media europea. Por ello, desde el Gobierno se insta a "democratizar la inteligencia artificial en el campo, no solo como prioridad tecnológica, sino social, clave para dinamizar las zonas rurales", en palabras del ministro de Agricultura, Luis Planas.
Pero no sólo se trata la IA, sino también la digitalización del sector a través de otras tecnologías. Por eso, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación creó hace dos años el Hub de Innovación La Vega Innova, desde donde, en colaboración con Telefónica, se imparte un programa global de incubación y aceleración de 'startups' del sector con el objetivo de incrementar su competitividad.
Un reportaje de EL PERIÓDICO
Textos:
María Jesús Ibáñez
Diseño e infografías:
Ricard Gràcia
Ilustraciones:
ChatGPT
Coordinación:
Rafa Julve