Las telecos se lanzan a la gran revolución cuántica

Por David Page
El mundo está a las puertas de una nueva era tecnológica. Las tecnologías cuánticas prometen provocar una auténtica sacudida científica, social y económica. El sector de las telecomunicaciones, centro de la conectividad y de la digitalización, tendrá un papel protagonista en su despliegue, desarrollo y explotación en sus propias redes y en servicios para otras industrias.
Las operadoras asumen la revolución cuántica que viene como una necesidad estratégica: como oportunidad y como carrera para combatir los riesgos de ciberseguridad emparejados.

La tecnología avanza decidida para traspasar una nueva frontera. Otra más. Una que supondrá una sacudida científica, social y económica, pero que aún se sitúa relativamente fuera del radar del ciudadano común. Las nuevas tecnologías, si son realmente nuevas, son difíciles de explicar en un primer momento, pero acaban siendo asumidas y normalizadas, y sus usos y sus beneficios acaban siendo generalizados. En los tiempos en que la inteligencia artificial arrastra todo el predicamento social, acumula titulares y ahora también concentra nuevos miedos, las tecnologías cuánticas se encaminan a protagonizar un verdadero salto, una ruptura en toda regla, no sólo un avance más.
La tecnologías cuánticas emplean las leyes de la física que gobiernan el mundo por debajo de lo microscópico, de lo verdaderamente diminuto, las que explican el comportamiento de las partículas que componen los átomos. Estamos a las puertas de la segunda revolución cuántica (la primera fue el siglo pasado, fue la que acabó alumbrando la expansión de los microchips, los transistores, el láser, la resonancia magnética…).
Una segunda sacudida que se apoya(rá) en tecnologías que ya no son sólo una promesa teórica, con algunas ya saliendo del laboratorio para aplicarse en la vida real. Y para el sector de las telecomunicaciones -en el centro mismo de la conectividad y de la digitalización- se han convertido en una necesidad estratégica. Las telecos se están lanzando a esa nueva revolución cuántica. Y la encaran a la vez como clara oportunidad y como carrera para combatir los riesgos.

El papel crucial de las telecomunicaciones
La computación cuántica, las comunicaciones cuánticas o los sensores cuánticos -tres grandes pilares del nuevo campo tecnológico que se abre- impactan ya de lleno en la actividad del sector de las telecos, y lo harán cada vez más. Las operadoras toman posiciones para adaptar y blindar sus propias redes ante la nueva ola tecnológica y también para ofrecer nuevos servicios más complejos y punteros a compañías de otros sectores, tanto de comunicaciones como para nuevas aplicaciones industriales.
Telefónica ha implantado en sus propias redes una capa de protección extra frente a ciberataques cuánticos para blindarse de cara al futuro. La compañía ha desarrollado un proyecto que aplica algoritmos cuánticos e híbridos a la planificación y operación de redes de telecomunicaciones a gran escala. Mediante técnicas de simulación y gemelos digitales la iniciativa busca optimizar parámetros como la resiliencia, el consumo energético, variaciones de precio y la eficiencia operativa de redes más complejas. Unos modelos que incorporan dos millones de variables y cientos de miles de restricciones, con un nivel de complejidad que no podrían abordarse con sistemas tradicionales.
MasOrange ha completado pruebas junto a Nokia en su propia red para responder a las amenazas de los ordenadores cuánticos y la solución ha quedado lista para su próxima comercialización. Y el Grupo Vodafone trabaja junto al grupo Orca Computing para utilizar tecnología cuántica para modelar en apenas unos minutos el diseño de sus despliegue de nuevas redes de móvil y banda ancha para llegar a más clientes de la manera más rápida y eficiente.
Deutsche Telekom ha hecho pruebas experimentales cruciales con éxito para la teletransportación de información cuántica utilizando su propia red comercial de fibra óptica del área metropolitana de Berlín a lo largo de 30 kilómetros. El teletransporte emulando la mecánica cuántica será fundamental para el desarrollo futuro del internet cuántico del futuro (teletransporte, sí, pero sólo de datos; el soñado teletransporte de personas sigue siendo ciencia ficción).

Escudo cuántico contra ataques del futuro
Los ordenadores cuánticos -aún en los albores de su desarrollo, aún pequeños, aún muy lejos de todo su potencial futuro- disparan la capacidad de procesamiento y aceleran la resolución de ciertos problemas que no pueden abarcar las computadoras tradicionales. También para mal, con implicaciones graves para la ciberseguridad. Y es que los ordenadores cuánticos, cuando tengan suficiente potencia de cálculo real, podrán descifrar con preocupante facilidad las formas de encriptación informática que ahora se utilizan para garantizar la confidencialidad y la integración de los datos más sensibles.
La ciberseguridad actual se basa en algoritmos matemáticos que los ordenadores tradicionales tardarían siglos o milenios en desencriptar. Los ordenadores cuánticos podrán hacerlo quizá en días, quizá en horas, quizá en aún menos tiempo. Y se da por hecho que los ciberdelincuentes están actualmente interceptando y almacenando hoy información cifrada para descifrarla en el futuro usando computación cuántica. La protección del futuro empieza hoy. Seguridad cuántica frente a los ataques cuánticos que llegarán. Las telecos también están integrando las propiedades en las que se asienta la física cuántica para optimizar el funcionamiento y despliegue de sus redes y para poder ofrecer también a terceros comunicaciones ultraseguras Quantum-Safe.
Telefónica desplegó hace ya 15 años un red experimental precomercial de comunicaciones cuánticas desplegadas en cuatro centrales y la red de fibra óptica de la compañía en Madrid, una suerte de anillo tecnológico para distribución de claves de protección cuántica. Ahora está posicionada como la primera teleco española en lanzar servicios comerciales de comunicaciones protegidas con los nuevos estándares de criptografía post-cuántica, dando seguridad hoy a información sensible (historiales médicos, transacciones bancarias, patentes, documentación confidencial de todo tipo…) frente a posibles ataques cuánticos futuros.

Comunicaciones críticas
“Telefónica ha convertido en prioridad fundamental tanto la protección de la propia red pública de telecomunicaciones como la evolución de todos los servicios de comunicaciones empresariales hacia estándares Quantum-Safe que garanticen la privacidad del dato a futuro, protegiéndonos como los ataques denominados ‘almacena ahora para descifrar más tarde’” (store now decrypt later, en inglés), explican desde la compañía.
La corporación comandada por Marc Murtra ha activado esa área, llamada a ser estratégica, en los tramos donde se concentra una mayor cantidad de datos críticos: las comunicaciones entre los centros de datos y las grandes sedes corporativas y de las administraciones públicas, y también entre los centros neurálgicos clave de una misma compañía.
El grupo español lanzó hace unos meses un servicio específico para permitir comunicaciones entre los centros de datos y las sedes de las empresas protegido con criptografía post-cuántica. Y también cuenta con un servicio en este ámbito de las comunicaciones seguras frente a ataques cuánticos para blindar la información entre oficinas de un mismo grupo corporativo. La teleco ya los ha puesto en práctica con proyectos piloto de distribución de claves inviolables entre hospitales del grupo Vithas y entre ‘data centers’ de la Policía Nacional. Orange Group también avanza en este campo y ha puesto en marcha un servicio comercial de red cuántica segura en colaboración con Toshiba en el mercado francés.

Del laboratorio a los usos industriales
Las tecnologías cuánticas tienen el potencial para transformar la sociedad y la economía. Y la carrera por desarrollarlas ha dado ya el paso de sacarlas del laboratorio para lanzarlas a aplicaciones concretas, a casos de uso reales en sectores estratégicos. Y las operadoras de telecomunicaciones, volcadas en ser cada vez más corporaciones tecnológicas, empiezan a desplegar una cartera de servicios que explotan la mecánica cuántica para aplicarla a usos industriales más allá de las comunicaciones y del anhelo de esa nueva inviolabilidad de la ciberseguridad.
Telefónica inauguró a principios de este año un espacio estratégico de innovación avanzada en tecnologías cuánticas. El Centro de Talento y Tecnología Javier Echenique, en Bilbao, busca crear ecosistemas cuánticos y erigirse en un espacio de colaboración entre instituciones públicas y empresas, con el objetivo de desarrollar casos de uso aplicados a sectores como la indsutria, la energía, la ciberseguridad, la logística, la banca, el negocio farmacéutico y las administraciones públicas.
Como parte de su estrategia de impulsar proyectos de computación cuántica aplicada que respondan a las necesidades concretas de clientes y a la aplicación práctica a su negocio, Telefónica ha lanzado junto al Grupo Vithas y la Universidad Francisco de Vitoria un proyecto de investigación para el diseño inteligente de fármacos contra el cáncer utilizando de manera simultánea computación cuántica e inteligencia artificial convencional.
Y la teleco también ha sellado una alianza con el grupo Wurth para optimizar el proceso logístico usando computación cuántica para distribuir los productos en cajas, lo que permite una reducción del número y el tamaño de los paquetes utilizados en cada pedido. Aún queda mucho para que las tecnologías cuánticas formen parte de nuestro día a día. Pero los que se están dando ya, no son sólo primeros pasos. Son la demostración de que hay potencial real, de que hay negocio, y capacidad para aprovecharlo.
Un reportaje de El Periódico
Textos: David Page
Diseño : David Jiménez
Coordinación: Rafa Julve y Ricard Gràcia