Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Vida nómada

Fito Morales, tras años haciendo de una ambulancia su casa: "Viajar muchas veces se romantiza mucho y a mí me pasaba pues que faltaba ese hogar"

La pareja ha decidido asumir el reto pese al estado en el que se encuentra actualmente la propiedad

Virginia y Andrea huyeron de la ciudad para reformar la casa de sus antepasados: "Este pueblo, como muchas otras aldeas, se está perdiendo por la civilización"

Sole y Rudy, aislados en el bosque y rodeados de animales rescatados: "El peor momento era cuando estaba el tejado quitado y empezó a llover"

Adolfo Morales (Fito) y su pareja en un vídeo publicado en su canal de Youtube.

Adolfo Morales (Fito) y su pareja en un vídeo publicado en su canal de Youtube. / Redes sociales / @mundubira

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Clara Dalmau Merencio

Clara Dalmau Merencio

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Después de años recorriendo distintos países y haciendo de una ambulancia camperizada su casa, Adolfo Morales, o simplemente Fito, y su pareja han decidido echar raíces, aunque de una manera un tanto peculiar.

El creador de contenido, conocido como Fito y Zarpas, ha mostrado en uno de sus últimos vídeos la cabaña que ambos acaban de comprar en plena montaña del norte de España; un lugar rodeado de naturaleza que quieren convertir poco a poco en su refugio cuando regresen de sus viajes.

2.500 metros cuadrados

La nueva vivienda se encuentra en un entorno aislado, rodeada de monte y con unas vistas inigualables: "Son una de las cosas que más nos han enamorado de este sitio", aseguran. La finca cuenta con más de 2.500 metros cuadrados de terreno y la casa tiene 129 metros cuadrados distribuidos en varias estancias.

El acceso tampoco es sencillo: según explica, el camino que comunica la vivienda con el pueblo "es muy estrecho" y de tierra y piedra, hasta el punto de que un coche entra "muy justo".

Mucho trabajo por hacer

La pareja ha decidido asumir el reto pese al estado en el que se encuentra actualmente la propiedad. Antes de instalarse tendrán que realizar una importante limpieza y varias reformas, ya que el terreno llevaba años prácticamente abandonado y sus anteriores propietarios acudían únicamente de manera ocasional.

"Tiene muchísimo trabajo y falta mucho más", reconocen. Entre sus planes está desbrozar el terreno, recuperar las zonas destinadas a huerta y aprovechar los árboles frutales que ya existen, entre ellos higueras, cerezos y manzanos. "Queremos tener nuestros propios tomates, nuestras propias lechugas y poder comer de que estamos en la mitad del campo", explican. También quieren acondicionar el cenador exterior para reunirse con amigos y aprovechar las vistas de la montaña.

¿Qué pasa con el agua y la electricidad?

La vida en esta cabaña está lejos, de momento, de la comodidad de una vivienda convencional. La casa dispone de electricidad, pero no está conectada a una red de saneamiento convencional. El agua, por su parte, procede directamente de un manantial situado en las proximidades y llega hasta la vivienda mediante una manguera. El sistema tiene una consecuencia evidente: "Si estamos en verano y hace ya tiempo que no ha llovido, pues nos quedamos sin agua", explican.

La pareja también quiere reducir al máximo el consumo eléctrico mediante energía solar. Para ello, han adquirido una batería portátil de más de 2.000 Wh de capacidad y unas placas solares que utilizarán para cargar diferentes dispositivos. El propio Fito explica que durante los meses de invierno, cuando hay menos horas de sol tendrán que recurrir a más electricidad convencional.

Renovación completa

El interior de la vivienda tampoco está listo para entrar a vivir. Las paredes presentan humedades, algunas zonas necesitan ser reparadas y las ventanas deberán sustituirse para mejorar el aislamiento. La pareja reconoce que actualmente ahí habitan arañas, otros insectos e incluso ratas, por lo que están realizando una limpieza profunda antes de instalarse.

El baño es uno de los principales puntos que se quiere renovar. La vivienda utiliza un sistema de fosa séptica y no está conectada a la red de aguas. A pesar de sus deficiencias, la pareja destaca que dispone de agua procedente del manantial y de una ducha.

La chimenea de la casa, en cambio, es uno de los elementos favoritos de la pareja: "Siempre he querido tener una casa con chimenea donde podamos estar todos juntitos al calorcito", explican.

Once meses en la carretera

La compra de la cabaña no implica que Fito y su pareja hayan decidido abandonar el estilo de vida que han mantenido durante los últimos años. De hecho, explica que su intención "tampoco es vivir aquí" y que la vivienda responde a una necesidad de disponer de un lugar propio al que regresar.

La pareja pasa habitualmente entre diez y once meses al año viajando, por lo que la cabaña funcionará principalmente como una base entre viajes. Además, después de años haciendo de la carretera su hogar, Fito reconoce que viajar no siempre es tan idílico como parece: "Al final viajar muchas veces se romantiza mucho y a mí me pasaba pues que faltaba ese hogar", explica.

"Aquí pues tendremos nuestra llave, vendremos, disfrutaremos de estar aquí, podremos desconectar, descansaremos, recuperaremos fuerzas para volver al viaje", resume la pareja.